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Fernando Benzo en la redacción de TodoAlicante. T.A
«Quiero que el lector quede atrapado por 'Los perseguidos' y ya no pueda dejarlo»

Fernando Benzo

«Quiero que el lector quede atrapado por 'Los perseguidos' y ya no pueda dejarlo»

Fernando Benzo, galardonado con el Premio Azorín de Novela 2023, presenta su obra en las Veladas Literarias del restaurante Maestral de Alicante | La trama narra las vivencias de un grupo de jóvenes navajeros que progresa en el mundo de la criminalidad hasta entrar en contacto con mafias internacionales

Rubén Palacín

Alicante

Viernes, 8 de septiembre 2023, 16:53

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Con nueve novelas a sus espaldas, el escritor Fernando Benzo ha sido galardonado, gracias a su obra 'Los perseguidos', con el reconocido y prestigioso Premio Azorín de Novela 2023. Casi 700 páginas de intriga y emociones de vértigo que jalonan una historia que el autor promete continuar en algún momento de su vida. El novelista madrileño protagoniza este viernes (20.30 horas) las Veladas Literarias del Restaurante Maestral de Alicante.

-En la contraportada de 'Los perseguidos' se puede leer una pequeña sinopsis de la novela, pero, en palabras suyas, con qué diría que se encontrará el lector.

-'Los perseguidos' es, sobre todo, una novela de aventuras, son las aventuras de un grupo de chicos que crecen a finales de los años 70 en un barrio marginal de Madrid y forman una banda de navajeros y delincuentes, que poco a poco van progresando en el mundo de la criminalidad, convirtiéndose en traficante de drogas, entrando en contacto con las mafias internacionales, con tramas de corrupción policial y política.

40 años en la historia de unos personajes que van creciendo en el crimen y al mismo tiempo contando también todas las otras facetas de su vida, el amor, la amistad, la familia… El retrato de una vida compleja y llena de aventuras.

-Siendo una novela de ficción, ¿cuánto de verdad hay en lo que se narra?

-Hay mucha verdad en las aventuras que se cuentan, cuando me puse a preparar la novela y a investigar en hemerotecas la historia del crimen en nuestro país, empecé a encontrarme con anécdotas y con historias que eran apasionantes, que eran muy llamativas y que me apeteció mucho meterlas en la trama de la novela, que mis personajes pasaran por esas aventuras.

Muchas de las aventuras que viven estos personajes ocurrieron en realidad, sin que el lector las distinga, o con los deberes para el lector, si quiere adivinar qué es real y qué es solamente ficción en estas aventuras.

También hay otra gran realidad, que es el trasfondo, la corrupción es una realidad de nuestro país, o las grandes mafias del crimen organizado internacional, el trasfondo, el escenario en el que se mueven estos personajes tienen mucho de verdad.

-¿Cuánto tiempo le ha llevado la obra, desde que comenzó la preparación hasta poner el punto final?

-Dos años. Estuve un año solamente documentándome. Mucho trabajo de hemeroteca, hablando con gente, yendo a visitar posibles escenarios y al mismo tiempo diseñando esa estructura de la historia. Desde el momento inicial hasta ese punto final pasaron más o menos dos años.

-¿Qué es más difícil, comenzar a escribir la novela o ponerle fin?

-Las dos cosas son muy difíciles. No tanto terminar la trama, más el terminar la corrección de una historia. Me pasaría eternamente corrigiendo el texto. Entonces llega un momento que dices «hasta aquí». Hay que parar, la novela está lista y ya se puede publicar. Yo corrijo muchísimo, reviso una y otra vez, me tengo que obligar a soltar la novela. Puedes cometer el error de sobrecorregir y quitar cosas que están bien.

-¿Qué representa para usted que una obra suya haya sido galardonada con el Premio Azorín?

-Un orgullo enorme, una satisfacción. Uno siempre tiene unas enormes inseguridades como escritor de si lo que escribes es bueno, si gustará, si tiene la calidad suficiente… Al recibir un premio como este recibes una especie de chute de autoestima literaria.

Lo que escribo puede que al final no esté tan mal, ves que merece un premio literario. Yo creo que la mayoría de los escritores somos enormemente inseguros, con lo cual que de vez en cuando te den una palmada de seguridad en forma de premio viene muy bien.

-¿Este premio le motiva o le pone más presión a la hora de seguir escribiendo?

-Al principio me ha bloqueado un poco porque me sentía responsable para volver a escribir. Ya no era solo escribir, era escribir la novela de después de haber ganado el Premio Azorín. Confieso que he tenido un cierto bloqueo de exceso de responsabilidad. Ya lo he superado, ya me he desbloqueado y estoy escribiendo otra vez.

-Yendo a los inicios de Fernando Benzo como escritor, ¿cómo le picó la curiosidad para dedicarse al oficio?

Uno es escritor, pintor o músico por vocación. Eso no se puede imponer, ni surge solo de la formación, yo creo que llevas algo dentro. Yo empecé a escribir cuentecitos cuando era un niño y luego fui escribiendo historias cada vez más ambiciosas, pero nadie me dijo que lo hiciese, lo empecé a hacer y no sé por qué, no tengo absolutamente ninguna razón. Es una cuestión meramente vocacional, naces con esa inquietud.

-Entonces, ¿el escritor nace o se hace?

-Se nace. En general, cualquier actividad artística tiene un componente de nacimiento. Se puede perfeccionar y hay cuestiones de técnica, hay cuestiones de experiencia, pero el punto de partida se lleva dentro, se nace con ello.

-Son años ya de trayectoria y tanto las lecturas como los formatos han avanzado. ¿Qué ha cambiado Fernando Benzo a lo largo de su carrera?

-Como escritor vas aprendiendo. Nunca dejas de aprender y por tanto nunca dejas de ir mejorando poco a poco. Yo tengo ya un amplio recorrido, he escrito nueve novelas, vas cogiendo oficio, técnica, vas sabiendo afrontar los problemas literarios y de escritura que se te van presentando, vas madurando como persona… Eso lo trasladas a las historias que cuentas y a los personajes que vas creando.

Yo noto que no soy el mismo escritor que era cuando tenía 22-23 años, gracias a Dios. No habría progresado, no habría aprendido absolutamente nada, hay una evolución muy larga y yo puedo percibir, tanto en términos de oficio o de técnica, como en lo que los temas que me interesan o los argumentos que te pueden interesar.

Pero en esto cada vez que empiezas con la primera palabra de una novela tienes la sensación de que es la primera que escribes y de que no sabes cómo hacerlo.

-¿Podría darnos alguna pista de algún proyecto futuro?

-No, porque puede no existir. Yo siempre que me preguntan eso digo lo mismo, es mejor no hablar de lo que pueda ser porque a lo mejor no es, hay historias que abandonas, que no funcionan, que estás a mitad de escritura y te das cuenta que eso no va a ningún sitio.

Sí es verdad que no sé si será mi próxima novela o será más adelante, pero de alguna manera en algún momento volveré al universo de 'Los perseguidos'. No una secuela, pero sí a ese universo, a ese mundo y a esas relaciones de personajes que crean esta novela. No sé en qué momento va a ocurrir, pero estoy seguro de que va a ocurrir.

-En la etapa de escribir una novela se pasa por varias fases. ¿Ha tenido algún bloqueo a la hora de escribir? ¿Cómo soluciona esos momentos difíciles?

-Esta es una novela, precisamente porque es larga y porque es compleja, que estaba muy trabajada de antemano. Yo lo que dediqué es mucho tiempo a diseñar la trama, la estructura de la novela, a tener la galería de personajes cuyas vidas quería contar…

Cuando me puse a escribir, ya había pasado por todo eso, los bloqueos, las dudas y el no saber en algunos momentos por dónde tirar, me ocurrieron previamente, cuando estaba trabajando en la preparación.

Suelo ser bastante disciplinado y bastante respetuoso con el trabajo previo que he hecho. Luego te pones a escribir y te van surgiendo otros problemas, pero bueno, estaba muy cocinada ya la historia en el momento en que empecé a convertirla en palabras.

-¿Ha compartido ideas o técnicas de escritura con otros autores?

-Siempre que te encuentras con otra gente que escribe te pones a hablar de ello. Además, a mí me gusta mucho aprender y ver cómo lo hacen otros escritores. Siempre aprendes algo, siempre puedes 'robar' alguna idea de trabajo o alguna dinámica que a ti no se te hubiese ocurrido.

Luego te das cuenta que las angustias, las preocupaciones y las obsesiones que tienes tú cuando estás escribiendo una novela son las mismas que tienen otros escritores con la suya.

Intercambiar ideas, además de aprender, consuela mucho. Te das cuenta que compartes exactamente el mismo tipo de problemas al enfrentarse a una novela. Ya sabes que mal de muchos, consuelo de tontos.

-¿Cuándo surgen los mayores problemas?

-Hay diferentes problemas. Cuando empiezo a escribir tengo ya muy masticada la historia, muy estructurada, si van a ser capítulos cortos o largos, qué longitud va a tener la novela… Luego te aparecen los problemas. En la cocina te metes a escribir y ahí es cuando los ingredientes pueden funcionar o no.

También ocurren cosas buenas cuando empiezas el proceso de escritura. Personajes que en la preparación de la novela no les considerabas tan importantes, de pronto en la escritura empiezan a adquirir una vida y una envergadura que enriquece la novela. Hasta el momento del punto final aparecen los problemas.

-¿Por qué habría que darle una oportunidad a esta novela?

-Por una idea muy simple, porque se lo van a pasar muy bien. Más allá de todas las reflexiones que podamos hacer en esta entrevista o que yo pueda hacer sobre la novela, es una novela de aventuras que pretende ser enormemente entretenida.

Lo que quiero es que el lector se decida a entrar en el mundo de 'Los perseguidos' y quede atrapado, que ya no salga, es decir, que una vez que entre, diga 'yo ya no me quiero marchar de aquí, quiero saber qué les pasa a estos tíos'. Lo resumiría de una manera muy clara, acércate a 'Los perseguidos' porque te lo vas a pasar muy bien.

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