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Isla de Tabarca, vista desde un barco. AM
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Tribuna

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El progreso y la adaptación de los tabarquinos les han hecho salir adelante y tener una isla boyante, a pesar de las carencias estructurales y patrimoniales

Antonio Manresa

Alicante

Jueves, 4 de julio 2024, 11:05

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En el año 2020 en el Centro Municipal de las Artes de Alicante se inauguró la exposición 'Nueva Tabarca, 250 años. Estampas Tabarquinas', comisionada por José Manuel Pérez Burgos que además es jefe de Patrimonio Integral del Ayuntamiento de Alicante y director del Museo Nueva Tabarca. Esta muestra nos relataba la llegada de aquellos genoveses en 1770 a una isla plana y desierta.

Permítanme que presuma de amistad con José Manuel Pérez Burgos, el mayor conocedor de la historia de la isla de la provincia de Alicante, de la Comunidad Valenciana y quizás de España, y ustedes se preguntaran, ¿cuatro años después a qué viene recordarlo? Para recordar que el Ayuntamiento se acuerda de Tabarca, que tuve el honor de participar en esa exposición y además me permite introducir el tema que quiero desarrollar, que es hablar de Tabarca, de la isla en la actualidad y de sus necesidades según mi criterio.

Hoy en día casi cualquier alicantino conoce Tabarca -sí, digo «casi cualquier alicantino» porque no me puedo arriesgar al «todo alicantino»-. La isla y sus habitantes siempre piden mejoras y tienen toda la legitimidad en pedirlas, también hay que saber pedirlas, y no creer que la administración sea local o autonómica es el enemigo, las demandas se cubren cuando se pueden, no cuando se quieren. Poder significar presupuesto, pero el 'quid' está en querer, y ahí, cada Administración debe hacer examen de conciencia y propósito de enmienda.

La isla tiene necesidades que las administraciones no están atendiendo, hay mucho proyecto pendiente que no encuentra la prioridad debida, proyectos que benefician a los habitantes de la isla, a sus visitantes y a sus empresarios. Administraciones que están en Tabarca, Ayuntamiento de Alicante, la isla pertenece al municipio alicantino, la Generalitat Valenciana a través de la Conselleria de Cultura y su área de Patrimonio, la Conselleria de Agricultura y Pesca, el Estado a través del Ministerio del Interior y Ministerio de Agricultura, Pesca a través de la Secretaria General de Pesca y el Obispado.

Como verán hay muchas administraciones y cada una con una competencia determinada, me centraré en tres de ellas que son las que creo que pueden hacer más, por mejorar la isla sin tener que prohibir nada. Permítanme un inciso, los que hemos tenido alguna responsabilidad política nos hemos dado cuenta de una verdad incómoda para un sector ideológico, la izquierda, por ellos todo estaría prohibido, restaurantes en la isla, golondrinas -llamados así los barcos que traen visitantes-, es decir, volverían a aquellos tiempos donde los lugareños tuvieron que agudizar el ingenio y sobrevivir de la mejor manera posible utilizando los recursos propios, pero descartando el progreso.

Pero el progreso y la adaptación de los tabarquinos les han hecho salir adelante y tener una isla boyante, a pesar de las carencias estructurales y patrimoniales. Enumeraré lo que creo que se puede hacer o mejorar, desde mi punto de vista, con las diferentes Administraciones. Esa es una labor que debería hacer el Ayuntamiento, la de coordinar las instituciones implicadas.

Lo primero desde luego, es la rehabilitación de toda la muralla que queda en el entorno de la isla y las bodegas para que puedan ser visitadas por los turistas que acuden a la isla. Esto sería un plus, ya que se podrían hacer visitas guiadas durante todo el año. ¿Qué administración debería acometer esta rehabilitación? Evidentemente el Ministerio de Cultura, Conselleria de Cultura y Ayuntamiento de Alicante que deberían acometerla y, además, son los que garantizan el Bien de Interés Cultural que es toda la isla, compaginando su conservación con la utilización masiva en verano.

Solo falta que terminen su trabajo para que Tabarca vuelva a crecer en calidad y no en cantidad. La Torre San José, se está en negociación con el Ministerio del interior, concretamente con la Guardia Civil para su donación a la ciudad, a la isla y poder hacer allí un museo recordando su utilización y cómo vivían los Carabineros Reales allí. Esta idea se sumaría a la nueva ubicación del Museo de Nueva Tabarca.

El Faro, pertenece al Estado a través de la autoridad portuaria. Sigue funcionando, pero el edificio no. Con un poco de imaginación podría ser un establecimiento hotelero de alto 'standing', abierto a otras utilizaciones si estas significan utilización todo el año. Respetando su función primordial, servir como señal luminosa podría también ser un lugar para escarparse en temporada alta y fuera de ella.

Es evidente que habría que negociar con las autoridades competentes y es una labor ardua pero que es deber del administrador de realizarlo. Es verdad que atraviesa lo que se denomina 'El Campo', reserva ecológica para algunos, la llegada al hotel se podría hacer en carritos de golf, que no contaminan porque se mueven con baterías. También se podría hacer la isla menos dependiente enérgicamente de la ciudad, en ese 'El Campo', se podría, atendiendo a la agenda 2030, hacer un campo solar, un campo eólico o aprovechar, al ser una isla, las olas para producir esa energía (son ideas que para algunos pueda parecer descabelladas pero no estaría de más hacer estudios sobre ellas y ver su posibilidad).

El fondeo, creo que sin aumentar los amarres y respetando las distancias de la costa se debería cobrar por fondear, por día y por tipo de barco o yate. Esta cantidad recaudada tendría que ir a una partida específica de la Administración competente que beneficiara a la isla para los gastos que deriven de su utilización. Véanlo como una tasa de uso, protección del fondo marino o como en la ciudad, la zona azul.

Por último y no menos importante, la casa del cura, que el Obispado debe terminar de rehabilitar. Es un poco deprimente llegar y ver la iglesia y a su lado un edificio medio derruido. Creo que con estos puntos de mejora, la isla crecerá en calidad, no en cantidad en unos meses concretos pero si puede hacerlos es otros con estos atractivos.

Terminaré con unas palabras que José Manuel Pérez Burgos nos deja como muestra de devoción a su trabajo y a «su isla» en su Tesis «Nueva Tabarca. Patrimonio integral en el horizonte marítimo». «Nueva Tabarca es uno de aquellos lugares en los que, tanto por su propia ubicación geográfica, como por sus propios condicionantes naturales, y el dilatado devenir histórico, hacen de él un sitio diferente, único y singular.»

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