Borrar
Globos del partido Ciudadanos. CS
Algo se muere en el alma cuando un amigo (un partido) se va
Opinión

Algo se muere en el alma cuando un amigo (un partido) se va

Cuando implosiona una idea

Antonio Manresa

Alicante

Miércoles, 22 de mayo 2024, 17:10

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

Aprovechando el título de la canción del compositor Manuel Garrido, y observando desde la lejanía la implosión de mi antiguo partido me propongo dedicarle unas palabras, con cariño sincero, antes de su desaparición total. Digo implosión porque soy de la teoría que es desde dentro donde estaba el daño y ninguno lo supimos ver y por eso estalla. No hay que echarle la culpa a nadie en concreto, cada palo que aguante su vela, pero si hay que hacer lo que se suele llamar examen de conciencia, sin mentirse y ser autorresponsables cada uno en nuestra medida de la desaparición de una gran idea, la centralidad.

Perdimos todos, cada en su campo de responsabilidad el objetivo que era situar al partido en lo más elevado. Nos dedicamos a situarnos nosotros en lo más alto, si te dejaban, todos nos acordamos de ciertos detalles que hoy en estas líneas de despedida no expondré y que forma parte de la implosión con retardo. Promesas vacuas y recelos, aquello de divide y vencerás está claro que ha funcionado, Ciudadanos esta vencido.

Evidentemente crecer como creció Ciudadanos tiene un coste, que hemos pagado todos, inclusive aquellos que ya no estamos pero que estuvimos y que nos permitió crecer en todos los sentidos. Yo no puedo hablar mal del que fue mi partido, la primera vez que me afilié a un partido político, fue a Ciudadanos.

Lo vi crecer en Alicante, tengo las fotos de los primeros cafés ciudadanos, de cómo hacíamos campaña sin medios pero con mucho entusiasmo, siempre lo comento; en el 2014 la primera campaña para las europeas repartía pasquines en el mercado de Benalúa y la gente me preguntaba quiénes éramos por entonces, alguno sabía de nuestra existencia por entonces pero los menos.

Como desde la nada se levanta un partido, como en la campaña del 2015 que la tuve que organizar, muchos son los que han dicho que hicieron no sé qué o no sé cuántos, pero quien escogió los lugares, las horas y lo que teníamos que hacer, el merchandising (la naranja, gafas, etc.) es quien les escribe, eso si ayudado por unos compañeros con la misma ilusión o más.

Quien llevaba el área metropolitana era quien les escribe, quien llegando los últimos días de campaña me sentaba y me caía del cansancio, era quien les escribe y con todo ese trabajo junto al resto de simpatizantes y afiliados sacamos seis concejales de la nada, las encuestas hablaban de cuatro concejales para la ciudad, Alicante ciudad fue donde más se votó a Ciudadanos, sacamos más porcentaje que Madrid y Barcelona, su lugar de nacimiento.

Había ilusión en todos nosotros y en la ciudadanía, tanto, que los pecados de novatos los ciudadanos nos lo perdonaron, los medios no tanto. Trabajamos durante ocho años, algunos tuvimos la oportunidad de entrar en gobiernos, de crecer más todavía y sacar parte del potencial oculto, otros de ser mejores todavía y otros, de sacar aquellos que llevaban dentro, el ego desmedido.

Estos, del ego desmedido copaban los puestos relevantes con los y las amebas (aquí soy inclusivo). Políticamente éramos centralidad, dábamos y quitábamos razones, negociábamos con unos y con otros eso hacía que hubiese un equilibrio entre ciertas iniciativas que, algunas presentadas solo valían más para marcar posicionamiento de tal o tal partido que para ayudar a la ciudadanía, y ahí estábamos nosotros para equilibrar, para ser bisagras en principio y luego, con el tiempo quizás faros.

Pero la desesperación por llegar antes de tiempo nos llevó a partir del 2019 entrar en una cuesta abajo constante, además con ninguna intención de frenar la caída. Esos personajes que copaban los puestos de poder orgánico vimos como por intereses propios eran desleales con la marca y nadie hacía nada, eran incluso hasta defendidos dentro de la organización. No voy a desvelar secretos a toro pasado pero si voy a terminar diciendo que llevo un año fuera de Ciudadanos, que he visto y leído cosas que helarían la sangre y nadie movió un dedo para evitarlo, por ello un partido que fue importante seguramente va a volver a su origen, si puede, que lo dudo.

Para terminar, dar las gracias a Ciudadanos por haber existido porque a algunos nos reconcilio con la política y seguimos pensando que hay camino, el servicio público se caracteriza por ser transparente, ético y honesto en su gestión, tomando decisiones basadas en el interés común y no en beneficio personal y que ese servicio público tiene una base, el querer mejorar la vida a la ciudadanía. Para aquellos que estuvimos, un orgullo porque construimos, otros no podrán decir lo mismo.

Algo se muere en el alma cuando un partido se va.

Ciudadanos.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios