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Eva María Pérez (i) junto a otros dos voluntarios en la tienda del monasterio de la Santa Faz. A.M.
Las manos invisibles de la Santa Faz

Las manos invisibles de la Santa Faz

Más de 50 voluntarios ayudan a las Monjas de la Sangre durante las semanas previas y posteriores a la celebración a través de la tienda y preparativos para los peregrinos

Adrián Mazón

Alicante

Domingo, 23 de abril 2023, 19:54

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Una celebración como viene a ser la Santa Faz necesita de muchas manos para cumplir con los preparativos. También para aguardar a los peregrinos en su visita al templo alicantino y a la pedanía. Por ello, las once monjitas que residen en este convento cuentan con la ayuda de más de 50 voluntarios que, durante semanas, acuden para prestar servicio.

Una de ellas es Eva María Pérez, quien lleva tres años colaborando el monasterio, a los que se suman otros 14 desde su implicación en el voluntariado de su cofradía, la de las Monjas de la Sangre. Durante estas semanas, tanto previas como posteriores a la celebración, se levanta a las cinco de la mañana para acudir a la iglesia de la Santa Faz y arrancar con la jornada.

«Queremos participar con esto (atención en la tienda y ayuda a la hora de gestionar la clientela) para ayudarlas», explica a TodoAlicante esta voluntaria, que asegura que su equipo puede estar desde las cinco de la mañana y hasta las ocho o nueve de la tarde colaborando en el interior del templo.

Y es que en la parte trasera del emblemático edificio que corona la plaza Foglietti de la pedanía de Santa Faz, en cuyo interior se custodia la Reliquia, cuenta con una pequeña tienda donde las monjitas sacan a la venta múltiples recuerdos para que los peregrinos puedan comprar.

Esta es una de las labores que el equipo de voluntarios gestiona. «Sacamos adelante la tienda mientras ellas están preparando dulces», que también pueden comprar los romeros. Y es que esta ayuda es necesaria para poder concentrar la atención que todos y cada uno de los visitantes al templo merece. Más si cabe, en un momento en el que las hermanas se enfrentan a una Santa Faz metida de lleno en la normalidad.

Fue en 2019 cuando las Monjas de la Sangre entraron a residir en el convento, por lo que -debido a la pandemia y las restricciones, así como a la lluvia de 2021- no han vivido una Santa Faz como la de este 2023, a la que acudieron más de 350.000 personas. «Esta es su primera Santa Faz fuerte y es más complicado», debido a la efusividad de los peregrinos por querer acceder al templo.

Sin embargo, Pérez asegura que llevan semanas organizando los preparativos y «este año está todo muy avanzado» para que los romeros se sientan como en casa y reciban la atención que merecen. Así, debido a la previsión de futuras llegadas, ya que «aquí Santa Faz es todos los días», este equipo permanecerá «un par de semanas más».

Sobre todo para atender en las horas centrales del día, ya que la tienda no cierra a mediodía durante estas jornadas en la que el lienzo del 'Milagro de la Lágrima' cobra, aún más, protagonismo. «Estamos perennes», insiste a la hora de referirse también a la procedencia de cada uno de sus compañeros. «Venimos de dos cofradías, la Verónica y la Soledad y Divino Amor», además de los voluntarios del Centro de atención a personas sin hogar San Agustín, C.A.S.A.

Es su esfuerzo el que permite que los peregrinos se lleven los recuerdos de la Santa Faz más deseados, entre ellos los imanes para coches, pulseras rojas «típicas», balconeras para lucir en las calles al paso de la Reliquia, y también «rosarios para proteger a los niños».

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