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El alcalde de Alicante, Luis Barcala MIRIAM GIL ALBERT
Barcala logra la «amplia mayoría» que pedía para gobernar en solitario

Barcala logra la «amplia mayoría» que pedía para gobernar en solitario

Los populares logran 14 concejales y no necesitarían a Vox | El PSOE retrocede en apoyos y pierde un concejal | Compromís aguanta el tipo y Ciudadanos desaparece del pleno

Domingo, 28 de mayo 2023

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Luis Barcala obtendría la «amplia mayoría» que pedía en la entrevista a TodoAlicante para gobernar en solitario Alicante los próximos cuatro años. El Partido Popular aumentará su representación en el Consistorio capitalino hasta alcanzar los 14 concejales frente a los 9 que tenía y con el que ha tenido que gobernar en coalición. El escenario es radicalemente distinto, puesto que los populares se han disparado y sus socios de gobierno desaparecen del pleno municipal.

Cierto es que Barcala se ha ayudado en el importante aumento generalizado protegonizado por el Partido Popular a nivel global. Pero algo tiene el agua cuando la bendicen. El alcalde se ha hecho acreedor de la buena impresión de la gestión municipal a nivel general, tal y como mostraba la encuesta encargada por este periódico, en un contexto socio-económico muy complicado, con una pandemia y una crisis por en medio.

Los populares han recogido buena parte de los votos perdidos por Ciudadanos, como en el resto de la provincia y del país. No solo eso, a nivel general, el bloque de derechas aumenta representación global en la capital provincial, ya que Vox duplica sus resultados respecto a 2019 y obtiene cuatro concejales. En total, 18 ediles para el bloque de derechas, que ganan 22.000 votos respecto a 2019. Solo en la histórica victoria de Sonia Castedo se había visto algo similar.

El PSOE tiene un problema en Alicante. Eso es indudable. Los socialistas se quedan con 8 concejales en el Ayuntamiento y pierden más de un millar de votos. Parece que nunca han sido opción de gobierno para los alicantinos, ni aún sumando a sus socios del Botànic valenciano: Compromís y Podemos.

La apuesta del presidente de la Generalitat Valenciana por Ana Barceló ha resultado fallida. La veterana socialista había lididado con la pandemia desde la Conselleria de Sanidad, incluso con buena nota. Las encuestas previas a su elección le daban un amplio conocimiento entre la población, de ahí que el Palau apostara por su figura.

Pero los alicantinos son muy especiales. Barceló era una desconocida en la actividad política y social de Alicante. Quizás ese haya sido el motivo por el que los socialistas han retrocedido en sus expectativas electorales. Pierde un edil de los 9 que tenían con Francesc Sanguino como cartel electoral.

Veremos cuál será el futuro de Ana Barceló a partir de ahora, toda vez que, con este resultado, se acaba la 'pax romana' que el sector mayoritario le había otorgado. Seguro que pedirán explicaciones y, previsiblemente, explicaciones.

Bonito panorama se le queda al grupo municipal socialista, plagado de independientes y sin experiencia política. Vuelven a la casilla de salida para montar de cero un nuevo proyecto político.

A su izquierda, el resto de fuerzas ha aguantado el tipo, que no ha sido poco teniendo en cuenta cómo se ha comportado la noche. Compromís, con Rafa Mas como cartel electoral en lugar de Natxo Bellido, mantiene sus dos concejales en el Ayuntamiento. Aumenta significativamente sus apoyos, sumando 1.500 votos a los que ya tenía en una jornada donde Compromís ha ido en retroceso de manera generalizada.

Esos apoyos de más pueden venir de Podemos, que pierde más de cinco mil sufragios y un concejal. El portavoz dejará de ser Xavi López y pasará a ser de Esquerra Unida. Manolo Copé se queda solo en su grupo, aunque ha mantenido el tipo a pesar de la masiva pérdida de apoyos.

Ciudadanos pasa de estar en el equipo de gobierno a quedar fuera del Consistorio. Pierden sus cinco concejales. De nada ha servido el esfuerzo del candidato, Adrián Santos, por formar una buena candidatura y hacerse valer con la gestión que llevado estos cuatro años en la Concejalía de Urbanismo. Poco importa que haya sacado casi un punto más que la marca general, el resultado es el mismo: ambos se quedan fuera del Ayuntamiento.

Los alicantinos ya han hablado. Habrá un ayuntamiento del Partido Popular, subido en una ola azul que va creciendo en todo el país. En esta ocasión, ha habido mayoría amplia, pero no absoluta. Quién sabe si en la próxima.

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