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Teresa Parejo-Navajas, directora de sostenibilidad de Iberia. Iberia
Iberia: «Ahora mismo si pudiéramos usar el 100% de SAF, la aviación sería sostenible»

Iberia: «Ahora mismo si pudiéramos usar el 100% de SAF, la aviación sería sostenible»

Sostenibilidad en las empresas ·

La aerolínea española lleva desde 1994 publicando anualmente sus informes sobre impacto ambiental

Lunes, 19 de diciembre 2022, 12:53

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Apostada a la entrada de Madrid, Teresa Parejo-Navajas, puede divisar desde su mesa la llegada y salida de los aviones de Iberia del aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas situado a unos kilómetros de las oficinas de la aerolínea española. Esta doctora en Derecho es la encargada de la sostenibilidad de la compañía desde 2019. Un aterrizaje que se produjo tras su paso por Estados Unidos. «Al principio iban a ser dos años que se convirtieron en ocho», responde Parejo-Navas. Esta aventura americana le llevó a centrarse en ese sector tras conocer al profesor H. Prisacks en la Universidad de Columbia y luego «varias personas conocidas dieron mi nombre en Iberia que coincidió que buscaban a una directora de sostenibilidad… y aquí estamos», explica.

-Ese interés por el cambio climático, ¿cuándo empieza exactamente?

-Diría que empecé a investigar el cambio climático en el año 2000 más o menos, toda mi investigación ha sido en temas medioambientales. Yo era profesora de Derecho Administrativo y mi rama de especialización fue desde hace mucho la ordenación del territorio más vinculada a las ciudades.

-En el año 2000, estos temas no habían saltado a la opinión pública, ¿cómo ha evolucionado el tratamiento e interés por estos aspectos?

-Al principio yo siempre decía: «¡Mira, ha salido una noticia sobre el cambio climático!». La leía, la analizaba y ahora es rara la vez que no hay cinco o seis en un periódico todo el rato está en la agenda. Cuando te metes en el tema, ves la importancia real y ves que realmente hay ya muchas cosas y hay mucho avance legislativo.

-Y usted que ha vivido al otro lado del Atlántico, ¿hay más interés o investigación?

-Estados Unidos es un inmenso país, pero muy variado. Donde había interés era en Nueva York y en las ciudades importantes. En el resto nada y sigue sin haberlo. Europa siempre ha sido una región que se ha interesado por estos temas y siempre ha ido a la vanguardia.

«Por ahora, el informe de sostenibilidad no es algo obligatorio para todos, pero terminará siéndolo»

-Hablando de vanguardia... Iberia empezó a publicar sus informes de sostenibilidad en 1994. ¿Cómo ha cambiado la sostenibilidad en las empresas desde los años 90?

-Iberia empezó a hacer este informe, porque había un interés y porque también la regulación iba avanzando. En aquella época ya pertenecemos a la entonces Comunidad Europea y la regulación tenía que también armonizarse y eso nos obligaba a ir avanzando en temas medioambientales a todas las industrias y al propio Gobierno de España. Por ahora, el informe de sostenibilidad es algo que no es obligatorio, aunque yo creo que la normativa europea parece que va a obligar a realizarlo. Al principio, era una información interesante para la sociedad, para los grupos de interés y que se realizaba anualmente. Esto ha ido perfeccionándose y cada vez la información es más completa y también más fácil de leer. Nosotros no estamos obligados, sí lo está IAG que es cotizada en el Ibex 35, pero como tenemos que hacerla como parte del grupo lo aprovechamos y damos la información específica de Iberia. Es verdad que cada vez estamos intentando perfeccionarlo más y lo que sí es interesante destacar es que el cambio más importante que se ha producido es que ha pasado de ser un informe puramente medioambiental donde luego se añadió la RSC como una cuestión menor y ahora está todo integrado y no fuera del negocio, sino que forma parte de la estrategia.

-Me llama la atención que lo primero que se lee en el informe de 2021 es: «No presentamos este informe por obligación, sino por convicción»...

-Es una declaración de un compromiso real, porque somos conscientes de lo que está pasando en la sociedad. Como sociedad nos estamos enfrentando a un reto inmenso y en el que la aviación se presenta como un problema junto con otros sectores económicos. Europa es un ejemplo en avance hacia la descarbonización, pero la pena es que los demás van a otro ritmo. Sabemos que tenemos que sumarnos y verlo como una responsabilidad. Lo que pasa es que es un gran reto también para la aviación, porque tradicionalmente es una industria que tiene un margen de beneficio pequeño y la sostenibilidad supone unas inversiones y unos costes bestiales.

«Europa es un ejemplo en avance hacia la descarbonización, pero la pena es que los demás van a otro ritmo»

-¿Cuánto le cuesta a Iberia ser sostenible?

-Ser sostenible es un concepto complicado de definir, pero lo que se está haciendo para avanzar hacia la sostenibilidad, porque sería una frivolidad decir que somos sostenibles, es una inversión muy grande en varios elementos. El primero es la renovación de la flota, porque elemento clave: cada aeronave nueva supone una eficiencia de entre un 15% y un 30% respecto a la anterior. El segundo elemento son las operaciones eficientes o la eficiencia en las operaciones, que incluye muchos elementos que van desde cuestiones de ahorros pequeños como la disminución del peso a bordo como cuánta agua, cuánto combustible, incluso, papeles que se subían a bordo porque todo suma y si se hace más eficiente se restan kilos. Por ejemplo, cuando nuestros aviones ruedan por la pista solo tienen un motor encendido, porque reduce el consumo. Pero, luego también hay otros que no conseguimos que se consoliden como el espacio único europeo, que se tiene que negociar en la Unión Europea y no hay manera para que las rutas sean más directas y eficientes. Esto podría suponer hasta un 10% de ahorro de emisiones. Luego hay una tercera muy importante en la que estamos poniendo mucho esfuerzo y es el desarrollo de los combustibles sostenibles de aviación (SAF) que reducen las emisiones entre un 80% o, incluso, un 90% respecto al tradicional, tanto por su valor, por la materia prima como por el proceso de producción. Ahora mismo se están gestando varios y algunos son de origen biológico. Actualmente, la normativa europea es muy restrictiva a este respecto para que no compita con alimentos o el uso del suelo. Luego hay otros de tipo sintético que digamos que es como un paso ya más evolucionado.

«Un espacio único europeo con vuelos más directos y eficientes permitiría ahorrar un 10% de las emisiones»

-Habla de renovación de la flota, ¿cuál es la edad media de los aviones de Iberia?

-Estamos en proceso de renovación. En los primeros meses del año hemos recibido 11 aviones: cinco A350-900 para las rutas de largo radio y otros seis A320neo para las rutas de corto y medio radio. Estas nuevas incorporaciones suponen un gran paso en nuestros objetivos ya que ambos modelos de aeronaves son más eficientes que a las que remplazan.

-Ahora mismo, esto es lo más cercano para llegar a la descarbonización, ¿no? Se habla de aviones impulsados por hidrógeno, pero eso es más lejano...

-Lo interesante de los combustibles sostenibles es que no hay que cambiar ni la aeronave, ni el motor, ni tampoco la infraestructura del aeropuerto pero lo que pasa es que no hay producción suficiente de SAF. Actualmente, se calcula que hay en la producción mundial un 0,1% de lo que se necesitaría y el precio es brutal. Es verdad que se está avanzando, porque hay un mandato en Europa para que en 2025 haya un 2% de producción y en 2030, un 5% de producción para llegar a 2050, que es un 63%. Aunque, el Parlamento Europeo está apretando más para que sean un 100%. Por otro lado, Airbus está avanzando en la certificación para que los motores permitan hasta una mezcla del 100%, porque, por ahora, el máximo permitido es un 50%. Si un vuelo pudiera utilizar solo SAF podríamos decir que la aviación sería casi sostenible. Nosotros queremos serlo, pero no podemos, porque no hacemos aeronaves, solo las podemos comprar, y tampoco podemos producir SAF.

«Actualmente, se calcula que hay en la producción mundial un 0,1% de lo que se necesitaría y el precio es brutal»

-Sin embargo, todo el problema de las emisiones recae sobre ustedes...

-Lo que hacemos es impulsar el mercado. Estamos comprometiéndonos, cerrando acuerdos con empresas que están dedicadas a producir SAF para asegurarnos que el mercado empieza a funcionar y que baja el precio.

-¿Cuándo piensa que el SAF podría estar disponible de forma importante en el sector?

-Esperamos que en el 2025 un 2%, pero no creo que haya antes. En Francia es obligatorio usar un 1% de este combustible y no hay, lo que están haciendo las aerolíneas es pagar las sanciones.

-En España, ¿ese repostaje está disponible en todos los aeropuertos?

-La norma dice que esté disponible en todos los aeropuertos esté disponible o, al menos, esa es la intención de la Unión Europea, pero no sé si en un principio será posible. Lo que se pretende es que el mercado SAF se desarrolle en la Unión Europea y garantiza, además, la seguridad energética, ahora que es un tema de actualidad y tan problemático. Con todo esto generas nuevos empleos de calidad en un sector de futuro y más sostenible hasta que luego lleguen nuevas tecnologías rompedoras como, por ejemplo, el hidrógeno verde que permite una reducción bestial de emisiones pero lo que pasa es que necesita nuevas infraestructuras y otro tipo de aviones.

«Hablamos de los vuelos de corto alcance para reducir emisiones, puede ayudar pero el problema está en el largo radio»

-¿Por qué?

-Ahora mismo, los aviones ponen el combustible en las alas y el hidrógeno no puede ir ahí, porque tiene que estar a una temperatura determinada. El hidrógeno será posible, según dicen en Airbus, más allá de 2035 donde pueden tener listo un primer avión pequeño para vuelos cortos. Sin embargo, el problema de las emisiones en aviación es el largo radio, son el 80% de las emisiones. Cuando hablamos de eliminar los vuelos de corto radio, puede ser una ayuda, pero el problema está en el largo radio y no hay ninguna otra alternativa. Entonces, por eso hablar cuando se habla de límites, de hacer estas soluciones simplistas, pues puede tener sentido en algunas, en algunas cosas, en algunas rutas.

-Entonces, ¿cuándo piensa que la aviación será cero emisiones?

-Hoy podría ser un 80% más eficiente si se pudiera usar un 100% de SAF, pero como no existe habrá que esperar a que el mercado se desarrolle…

-Pero, ustedes pueden apretar para ese impulso…

-Son las productoras las que tienen que ponerse manos a la obra de verdad y hacer una apuesta real. Eso es lo que estamos intentando y espero que para finales de este siglo, probablemente, salga una nueva tecnología disruptiva que es el hidrógeno verde y será el futuro de la aviación.

-Hablaba de aviones nuevos, nuevo combustible… En definitiva, eso es más inversión y más gasto. ¿Costará más la sostenibilidad a los usuarios?

-Es un gasto extra para todo el mundo, no solo en la aviación, sino en general en la vida. Cuando tú transformas un sector, tienes que hacer una inversión bestial, pues eso se traduce, por supuesto, en un mayor coste, aunque luego no sé cómo va a afectar a la sociedad. Esto ya depende de otros factores como si el gobierno o la Unión Europea van a ayudar o subvencionar una parte, pero el coste va a ser mayor.

-Por último, sostenibilidad no solo es medioambiente, sino también social. ¿Cómo se trabaja desde Iberia en este campo?

-Creemos que el mensaje no tradicional de la aviación no ha sabido explicar bien su función social y tiene un rol destacado que se manifestó claramente durante la pandemia. Tuvimos un papel muy relevante para atraer a la gente que se había quedado colgada en lugares del mundo e incluso tuvimos que ir a sitios donde no volábamos normalmente a traer a la gente, devolverlos a casa, de traer las mascarillas, situaciones de emergencia que hemos tenido que llevar muchas veces y lo seguimos haciendo. El año pasado definimos nuestro propósito que siempre ha estado ahí, pero lo pusimos en letras para poderlo contar. Desde España, generamos prosperidad conectando personas con el mundo.

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