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Eddie Wilson, CEO de Ryanair. José Ramón Ladra
CEO de Ryanair: «La era del bajo coste no acaba por la llegada de la sostenibilidad»

CEO de Ryanair: «La era del bajo coste no acaba por la llegada de la sostenibilidad»

ODS 13 | acción por el clima ·

El consejero delegado de la aerolínea irlandesa cifra en 22.000 millones de euros el coste de ser sostenible

Martes, 1 de noviembre 2022, 07:11

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Con cerca de 3.000 vuelos diarios, Ryanair es una de las aerolíneas con mayor presencia en los cielos europeos y con mayor número de pasajeros transportados. «Necesitamos ver cómo reducir nuestra huella de carbono», asegura Eddie Wilson, CEO de Ryanair. Máxima exigida por las autoridades y en un sector, el de la aviación, que está en el punto de mira de las autoridades como uno de los grandes responsables de las emisiones de CO2, «no se puede hacer cambios tan rápidos, pero está claro que los habrá en el futuro», detalla. Los combustibles sostenibles o la electrificación son «alternativas», pero la compañía irlandesa también apunta al big data de la mano de la española IE University para volar hacia una descarbonización de su negocio.

-Estamos en una universidad hablando de big data y sostenibilidad, ¿cómo encajan estos dos conceptos?

-En este proyecto hemos dado la oportunidad real para que los estudiantes trabajaran con todos nuestros datos como, por ejemplo, el peso de los aviones, porque a más peso más combustible se quema en algunos casos. Queríamos con esta información ver cómo se puede reducir nuestra huella de carbono, porque tenemos 3.000 vuelos hoy, 3.000 mañana y si multiplicas todo son grandes números. Con un enfoque de big data puedes obtener un ahorro significativo de combustible y eso supone menos emisiones de carbono.

-¿Hay algún proyecto que le haya sorprendido?

-En poco tiempo tenían que solventar el problema planteado y son el tipo de personas que lo entienden todo rápidamente y que nos gustaría tener como empleados en el futuro. Para las aerolíneas los datos son importantes porque es optimizar horarios, minimizar peso o mejorar los planes de vuelo. Hemos gastado 22.000 millones de euros en aviones que consumen un 16% menos de combustible y reducen un 40% el ruido. Las aerolíneas necesitan encontrar mejores formas de reducir su huella de carbono. No tengo ninguna duda en que veremos cambios radicales en los motores y en los combustibles para la aviación, pero este sector está muy regulado por lo que no se puede hacer todo rápidamente. Si le pones una batería a un Tesla y no funciona, no pasa nada, pero si cambias un motor que va a 36.000 pies y no va, no es un inconveniente menor. Habrá cambios en la aviación, pero lo harán gradualmente.

-¿Cómo es posible esa descarbonización?

-Habrá que cambiar los motores y sustituir los combustibles, esto último está muy avanzado y hay muchos estudios sobre la materia prima para los combustibles de aviación sostenible (SAF). No sé cuándo llegará el cambio ni si será hidrógeno o qué, pero llevará algún tiempo debido a la seguridad. Mira, por ejemplo, los cruceros y el transporte marítimo, sus emisiones son el doble que la aviación. Nosotros somos responsables y como aerolínea especialmente, porque si vuelas con nosotros puedes medir tu huella de carbono. Nuestros aviones son más grandes, van más llenos, son más eficientes y menos ruidosos, tenemos menos huella. Tenemos desafíos como industria, pero estamos invirtiendo en ello.

«En estos momentos, el SAF es dos veces y medio más caro que el queroseno»

-¿Pero el SAF es una alternativa real?

-Depende de lo que quieran los gobiernos, porque solo conseguirán que la gente produzca SAF en cantidades que se pueda utilizar si se les anima a hacerlo. Si soy una petrolera es fácil tomar petróleo de la tierra en lugar de producir SAF. Repsol y todas estas empresas deben tener incentivos de los gobiernos para producir este combustible sostenible. No se necesitan infraestructuras nuevas, pero tenemos que tener más para que más aerolíneas puedan acceder a él y si producimos más, más barato será. En estos momentos, el SAF es dos veces y medio más caro que el queroseno. Necesitamos que los gobiernos nos digan cómo van a hacerlo y también cambien el sistema de cobro y que las aerolíneas que contaminen menos paguen menos y las que más pues paguen más. No es justo, porque los aviones de larga distancia producen más del 50% de las emisiones y su volumen de pasajeros es del 6% y pagan cero; no es justo. No nos importa pagar impuestos sobre el medioambiente, pero si todos lo hacemos.

-Su negocio se centra en los vuelos baratos y no en los de larga distancia. Este último punto está siendo uno de los debates para su prohibición por parte de varios gobiernos europeos, incluido el español. ¿Le preocupan estas decisiones?

-Es una ley ridícula como la que hace pagar más impuestos ambientales en Bélgica si cojo un avión que me lleve a una ciudad que si lo hago con una conexión, porque no se paga. ¿Cómo puede ser que dos aviones tengan menos emisiones que uno? Nuestros vuelos, además, van a lugares donde la gente necesita este acceso para sus negocios y para tener una conexión. Repito, vemos bien pagar impuestos, pero si lo hacemos todos. Los vuelos de largo recorrido sólo tienen el 6% del total de pasajeros y son responsables de más del 50% de las emisiones en Europa, tienen que pagar.

-Habla de impuestos verdes, ¿es el fin de la era del bajo coste por la sostenibilidad?

-No, no lo creo. No hay duda de que las tarifas subirán en los próximos años, pero no en la medida que la gente predice. La razón de la subida de precio es que la mayoría de las aerolíneas no están totalmente recuperadas del golpe de la Covid-19. Además, el precio del combustible ha subido también. Nuestras tarifas seguirán siendo bajas, aunque no habrá tantas por 19,99 euros.

«Nos cuesta 22.000 millones de euros ser sostenibles»

-Habla de la Covid-19 y el sector, ¿se han recuperado del golpe? ¿Cómo está la salud del mundo de la aviación?

-Nosotros estamos totalmente recuperados, un 115%. Mientras que nuestros competidores solo han recuperado un 75% u 80% en comparación preCovid-19. Mantenemos a todas gente empleada, la gente habla de las huelgas y todo eso, pero fuimos la única aerolínea que mantuvo a todos los empleados. En España, agradecemos el apoyo del gobierno y pudimos mantener a la gente en sus puestos y cuando se levantaron las restricciones pudimos volver a trabajar. Otras aerolíneas fueron miopes y dejaron de lado a la gente para ahorrar dinero y cuando fue el momento de volver, se sorprendieron de que no había nadie ya.

-¿Han alcanzado la paz social con sus trabajadores en España?

-Sí, absolutamente. Hemos tenido huelgas en España a lo largo del verano, pero hemos visto que no tuvimos impacto en el día a día.

-¿Ningún impacto?

-La abrumadora mayoría de la gente vino a trabajar. Mira nuestras cifras de pasajeros y nuestra puntualidad, las cifras no mienten y el personal estaba trabajando.

-Pero, ¿eran trabajadores españoles?

-Sí, hubo huelga pero no fue efectiva. Ahora, aparentemente, hay una que se mantiene hasta enero con los tripulantes de cabina, pero no hay cancelaciones y hemos llegado a un acuerdo con Comisiones Obreras (CCOO) que es el mayor sindicato en España. Recientemente, ha habido otra amenaza de huelga en asistencia en tierra que se canceló por falta de apoyo.

«La gente dice que somos los más contaminantes, porque somos grandes y tenemos muchos aviones»

-De vuelta a la sostenibilidad ambiental, muchos informes señalan que Ryanair es una de las compañías más contaminantes…

-Eso no es verdad.

-¿Cómo luchan contra esa etiqueta?

-La gente dice eso, porque somos grandes y porque tenemos más aviones. La verdad es que si vuelas con Ryanair ahorrarás un 50% de las emisiones como pasajeros. No somos los mayores contaminantes, somos la mayor aerolíneas de Europa y por lo tanto vamos a tener más emisiones de carbono, pero no somos los que más emitimos por pasajero. Ford o Toyota son los mayores contaminadores, porque tienen más coches. Estamos invirtiendo en SAF, en aviones que no contaminan tanto y que lleven más pasajeros, así que no, no somos el mayor contaminador.

-¿Y cuánto les cuesta ser sostenibles?

-¿Cuánto nos cuesta? Nos cuesta 22.000 millones en nuevos aviones más eficientes en combustible y con menos ruido. Invertimos en remolcadores eléctricos, equipos eléctricos para moverse en tierra y apoyamos las iniciativas que se hacen a nivel gubernamental para liberar más combustible de aviación sostenible. Y, obviamente, apoyamos a cualquiera que sea fabricantes de motores con nuevas formas de propulsión. Somos conscientes de que estamos en el punto de mira. Estamos en el camino hacia el net zero para 2050. Lo que tenemos que hacer es como llegar más rápido que eso y que no sean solo eslóganes. Se trata de invertir dinero para proteger esta industria, porque todo el mundo la necesita.

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