Borrar
Robot camarero en el Restaurante Sur de Xàbia. J. E.
La Inteligencia Artificial irrumpe en el restaurante de una de las mejores calas de Alicante

La Inteligencia Artificial irrumpe en el restaurante de una de las mejores calas de Alicante

Los propietarios del Sur, en la Granadella de Xàbia, suman dos robots a su plantilla de personal | «No sustituyen a los camareros, sino que favorecen un trato más humano», asegura José Estalrich

Domingo, 17 de septiembre 2023

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

El Restaurante Sur es un ícono de la gastronomía de la Comunitat Valenciana. Se encuentra en la cala de la Granadella de Xàbia y cuenta con dos robots que, junto a unos 20 camareros, forman parte del personal de sala del local. La irrupción de la Inteligencia Artificial, que es el presente y futuro de la tecnología, a este reconocido establecimiento de hostelería, «no sustituye a los camareros», ha explicado José Estalrich, uno de los dueños del local; al contrario, «permite más tiempo para ofrecer un trato más humano a los clientes».

Este proyecto comenzó hace dos años, y desde entonces, «han contratado a más camareros», han explicado desde este establecimiento de restauración y lo ha catalogado como un sistema innovador que «permite dar un mejor servicio».

«El nivel de robótica que hay en una cocina es infinitamente mayor al que teníamos en salas y restaurantes», comenta Estalrich, mientras muchas personas esperan poder degustar su cocina. De esta manera, «permite ahorrar procesos y, en algunos casos, personal». Sin embargo, la «revolución en la sala es mucho menor», por lo que han optado por «lo mejor que ofrece la inteligencia artificial para dar un mejor servicio a los cientos de comensales, muchos de ellos, ya amigos, que desde hace más de medio siglo saborean lo mejor de los productos del mar», explica el hostelero

El robot sigue siempre unos recorridos fijos, y es capaz de hablar hasta 250 idiomas distintos, y de esta forma, pueden darle la bienvenida a los clientes o decirles cuáles son los platos principales, entre muchas cosas. Otro de sus funciones es trasladar la comida, por lo que «puede transportar en un viaje, lo que una persona puede hacer en unos ocho».

Una cocina sin gluten

Durante la conversación con TodoAlicante.es este hostelero ha desvelado el porqué de una cocina sin gluten en un restaurante de gran renombre como Sur. Una de sus sobrinas (nieta del fundador de este negocio de restauración) es celíaca. Esta enfermedad del aparato digestivo les llevó a incluir alimentos que pudieran ser gustados por todos los comensales, incluidos los celíacos. Por esta razón, desde hace casi diez años, la cocina es «prácticamente 'gluten free'».

En su esfuerzo por atender a este tipo de clientes, los tres hermanos, Francisco, Ana y José, han trabajado durante un año y medio para crear una harina no refinada, que utilizan para todas sus elaboraciones culinarias. De esta forma, evitan la contaminación cruzada y se «quitan el estrés de trabajar con diferentes harinas». Además, han señalado que «una persona no celíaca no nota la diferencia, que es lo complicado».

Más de medio siglo de historia

El restaurante comenzó de una forma diferente: los hermanos Estalrich trabajaban en la construcción de la carretera que llevaba a la cala de la Granadella en la década de los años 50 y, María García, mujer de Joaquín Estalrich, que algunas veces les acompañaba, comenzó a ofrecer lo que tenía a la gente que pasaba por allí. Así, empezó a cocinar guisos y a venderlos, por lo que decidieron ampliar el negocio abriendo un restaurante en la cala. más visitada de toda la comunidad valenciana.

El establecimiento permaneció en la misma localización durante muchos años, pero a comienzo de la primera década del siglo XXI se trasladaron en la misma calle, ya bajo la dirección de la segunda generación. En esta empresa familiar trabajan los tres hijos de Joaquín Estalrich y María García, junto a sus parejas.

El nombre del negocio siempre se ha mantenido, y su origen viene de la ubicación de la cala de la Granadella, que está mirando hacia el sur. Por lo que era un nombre «muy claro, sencillo y alegre», narra José Estalrich. El lugar es «donde la montaña abraza al Mediterráneo», ha añadido.

El local abre solo al mediodía y durante ocho meses al año. Cierra de noviembre a febrero, para favorecer la conciliación laboral del personal del restaurante, incluidos los robots. Así, en palabras de José Estalrich: «Ese tiempo es para descansar y para estar con la familia».

«Con 64 años a la espalda, todavía nos queda mucho por aprender tanto en lo que se refiere a la parte culinaria como a la adaptación a la inteligencia artificial y a las nuevas tecnologías», comenta. Siempre han buscado «mantener la esencia del restaurante, trabajando con producto mediterráneo y tradicional de una forma muy sencilla, incluyendo elementos más contemporáneos». Con este amor a la cocina y el esfuerzo que los tres hermanos ponen en ello, seguro que el local que comenzó en los años 50 de la mano de Joaquín Estalrich y María García, llegará a ser centenario.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios