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Cabras de una ganadería. Ricardo Rubio / Europa Press
La ganadería, un oficio en peligro de extinción en Alicante
Agricultura

La ganadería, un oficio en peligro de extinción en Alicante

El número de ganaderos y de animales ha caído en picado en la última década en la provincia | La sequía, los altos costes de las materias primas y la falta de relevo generacional, entre los principales problemas

Jueves, 1 de febrero 2024, 07:26

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Los retos a los que se enfrenta la ganadería no son nuevos. Muchos de ellos se remontan años atrás. Sin embargo, las crisis de los últimos tiempos, con guerras, inflación y sequía que han azotado Alicante, pone contra las cuerdas a un sector muy castigado en la última década.

Y es que en ese periodo, sin contar los años postpandemia, han desaparecido 600 ganaderías en Alicante, según detallan desde la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja). Una cifra que para una provincia no especialmente relevante en este sector resulta alarmante.

«Esto de ser ganadero es muy sacrificado, te tiene que gustar, pero si económicamente no te compensa no puedes seguir con el trabajo», lamenta el ganadero y responsable de la sectorial de Asaja, Juan Luis Gimeno, quien explica que «el número de ganaderos va en picado, al igual que el de los animales».

Un ganadero con sus ovejas. EP

El problema del relevo generacional es uno de los grandes escollos que tiene que superar el sector. «No hay gente que se dedique a esto», expresa Gimeno. El ganadero asegura que muchos no tienen quien les sustituya cuando acaban su etapa debido a «la baja rentabilidad». Gimeno lamenta que «económicamente no renta» y aunque hay meses «buenos», luego vienen temporadas «muy malas, donde producimos por debajo de los costes».

El ganadero asegura que al problema del relevo generacional se les han sumado «los altos costes de materías primas, como la alfalfa o los cereales», subiendo los precios para dar de comer a los animales. Y es que en 2023, debido a la falta de lluvias, los pastos no han estado tan accesibles, por lo que han tenido que dar de comer a los animales en las granjas, elevando así costes.

«Tenemos perspectivas de que si no llueve va a ser imposible mantener muchos ganados«, explica el experto de la sectorial, quien lamenta que »con las exportaciones tan buenas que hay en Alicante tengamos que llegar a estos sitios«.

El caprino lechero, la joya de la corona

A pesar de que la provincia no es referente en el sector de la ganadería, si que hay explotaciones más que notables. Por ejemplo la de caprino lechero. Juan Luis Gimeno saca pecho de las exportaciones ganaderas «importantes genéticamente y sanitariamente ubicadas en el Medio Vinalopó y la Vega Baja».

Desde Asaja aseguran que esta leche de cabra se exporta «por todo el mundo» y tan solo en Alicante se exporta más leche de cabra que Castellón y Valencia juntos. Gimeno asegura que se produce más leche «que vino o aceite se puede hacer en la provincia».

Granja de cabras. EP

Según datos de la Conselleria de Agricultura correspondientes al censo de ganadería, en Alicante en 2020 había 324 explotaciones de caprinos en la proivncia, las más numerosas junto con los ovinos. Los datos más recientes indican que la provincia posee un total de casi 32.000 cabezas de este ganado, tanto para carne como leche. Destacan los 4.939 miles de litros de leche producidos en Alicante en el pasado año, más que las otras dos provincias de la Comunitat.

Drama en la ganadería

Sin embargo, la cosa no es tan buena en otras explotaciones ganaderas. «Quitando el caprino lechero, el resto de animales han ido desapareciendo», explica el ganadero, quien asegura que las aves y los conejos son los más afectados de todas las explotaciones ganaderas.

Vacas en un prado. Asaja

De hecho, los datos de la conselleria de Agricultura de 2009 aseguran que habían 549 explotaciones de aves de corral en la provincia con 790.000 cabezas, por las 111 explotaciones de la provincia en 2020, una pérdida del 80% de las ganaderías.

La otra gran caída de la última década es la de los conejos. La provincia ha pasado de 203 explotaciones en 2009 a tan solo 22 en el año de la pandemia, una caída del 89,16% en poco más de diez años. La situación tampoco es mucho mejor en el resto de explotaciones ganaderas.

Ovejas pastando. Asaja

Ventas por debajo de los costes de producción

Desde el sector critican que tengan que vender «por debajo de los costes de producción». Desde Asaja aseguran que «nadie hace caso de esta ley que prohibe esta situación». A ello hay que sumarle la guerra y el precio energético y de materias primas. «Los precios de venta no están tan mal, pero si que lo están los de las materias primas, los de la luz...», expresa Gimeno.

El responsable asegura que «habría que preguntar a los gobiernos si les interesa tener ganadería, para buscar soluciones, bajar impuestos y precios». El ganadero, aunque critican que no han cobrado ni siquiera la PAC, subraya que «tenemos esperanzas de que la conselleria nos ayude y no nos entorpezca, algo que es bastante importante».

«Ovino hay poco cuando antes había mucho más, vacas tan solo quedan dos o tres explotaciones grandes e importantes, mientras que los cerdos han desaparecido en su mayoría, solo hay alguna en Bigastro y Orihuela, pero son integradas en granjas», explica el responsable de la sectorial ganadera de Asaja.

El oficio de ganadero se encuentra en una coyuntura complicada en la provincia de Alicante. Si no llueve y los precios siguen en alza, poco podrán hacer en la industria, más que renunciar a un trabajo que cada vez le cuesta más seguir adelante.

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