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Un cultivo de olivos T.A
Agricultura | Las cutro claves del desplome del campo alicantino

Las cuatro claves del desplome del campo alicantino

El sector de la agricultura ha cerrado el año con pérdidas de ocho millones de euros

Domingo, 1 de enero 2023, 01:14

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El campo de la provincia de Alicante está atravesando momentos duros. De acuerdo a los datos de la Asociación de Jóvenes Agricultores (Asaja) de Alicante, el sector agroalimentario ha perdido ocho millones de euros respecto a 2021 en este final de ejercicio.

Una cifra que va de la mano con la bajada de la producción de productos de la tierra como los cereales, olivas o uvas. Las malas condiciones meteorológicas de este año, sumadas a las decisiones políticas y a la crisis internacional han terminado por cerrar un año negro para la agricultura alicantina.

Clave I

La falta de agua

Probablemente el debate más encendido del sector con la administración central. Los recortes del trasvase Tajo-Segura provocarían, de acuerdo a Asaja, la pérdida de 5.000 empleos y unas 27.000 hectáreas de cultivos que propociarían que se ingresasen 40 millones de euros menos.

Daños muy profundos para un sector que genera importantes beneficios en la economía de la provincia. El sectror factura unos 1.400 millones de euros anuales, lo que supone un 2% del PIB de la provincia, de acuerdo a los datos del Instituto de Estudios Económicos de Alicante.

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La situación de incertidumbre generada por la posible falta de agua en plena escasez en el territorio español no hace más que acrecentar los problemas de un sector que ya ha visto este año como ha registrado un quebrantro de unos ocho millones de euros.

Una decisión que desde Asaja piden que se revierta. El presidente de la asociación, José Vicente Andreu, continúa exigiendo que se mantenga la regulación del trasvase y que se cree un plan que «garantice la solidaridad entre territorios y que optimice aguas depuradas».

Clave II

El abandono del sector

Las administraciones públicas tampoco ayudan al sector agroalimentario. La Comisión Europea ha propuesto prohibir el 80% de los fitosanitarios de la agricultura de la Comunitat, lo cual mermaría aún más las posibilidades de combatir contra plagas.

Ello vendría de la mano con una subida de costes y un perjuicio directo a productos tan importantes de la zona como son, por ejemplo, los cítricos, que no han tenido un buen año.

Otro de los problemas a los que se han enfrentado el campo es a la replantaci´ón de los almendros por la Xylella. Esta bacteria acabó con numerosos cultivos. Sin embargo, el plan propuesto por la Generalitat ha acabado por no ser rentable y muchos agricultores han optado por no replantar.

Entre los principales problemas se encontraba la falta de subvenciones. «La misma empresa que talaba los árboles debería de haber puesto los medios para replantar», ha criticado la asociación, que subraya que de haber sido así «el 80% de la superficie útil de la montaña de Alicante se hubiese podido reutilizar».

Clave III

Las temperaturas

Las adversidades meteorológicas y climáticas no han sido ajenas al campo de Alicante. Las lluvias y humedades de primavera o el granizo y las elevadas temperaturas de mayo han favorecido la aparción de parásitos de las plantas que han afectado a cultivos como el del olivo.

Y es que es uno de los sectores que más le ha afectado la temperatura. El calor del verano, que ha sido de los más cálidos de la historia de acuerdo a los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), causó la caída al suelo de muchas aceitunas. Lo que ha acabado por provocar un descenso de la produción y de la facturación de más de 50%.

«La pérdida de la producción de olivares se ha debido a causas climáticas»

José Vicente Andreu

Presidente Asaja-Alicante

También la cosecha de las frutas de semilla se vió arrasada por una ola de frío. En tan solo una noche, las temperaturas traídas por la borrasca Ciril acabaron con entre el 70 y 80% de la producción de almendra y cereza de las comarcas del Alto Vinalopó, El Comtat, L'Alcoià y algunas zonas de la Marina Alta.

A todo ello hay que sumar el desastre del incendio de la Vall d'Ebo, que calcinó 3.000 hectáreas de cultivos y de pastos para el ganado, con pérdidas cercanas a los 30 millones de euros. El campo requerirá de cinco años para volver a ser productivo.

Clave IV

La subida de los costes

La inflación y el creciente IPC, que ronda una subida anual de casi el 7% en la Comunitat, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) ha provocado que los supermercados suban los precios afectando directamente a los comerciantes locales.

Asaja asegura que ha observado «diferenciales entre los precios en origen y en destino desorbitados». Ponen como ejemplo la variedad Fino de limón, que en septiembre aumentó un 1.495%.

Otros productos de la provincia como la uva de mesa con Denominación de Origen Protegida (DOP), ha registrado una caída de producción de seis millones de kilogramos menos. Un descenso que desde la asociación achacan al encarecimeinto de los costes y a unos precios «que no son suficientes para compensarlos».

«El sector de la uva de mesa está en una situación límite»

José Vicente Andreu

Presidente Asaja-Alicante

Tampoco es ajeno el campo alicantino a las realidades internacionales. Los cítricos de la provincia, como son la naranja o el limón, generan más de 209 millones de euros de producción bruta, de acuerdo a Asaja. Sin embargo, con la guerra de Ucrania y su bloqueo a los mercados, Andreu asegura que «una parte muy importante terminaron en el suelo de los bancales por no tener salida».

Pérdidas que, sumadas a un total hacen que el sector haya perdido unos ocho millones de euros respecto a 2021. Claves para entender la caída de la agricultura, que tantos beneficios aporta a Alicante, pero que en este año, no podrá alcanzar las bodandes de antaño.

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