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Pérdidas del campo alicantino ASAJA
Año negro para el campo de Alicante: se desploma la producción de cereales, olivas y uva de mesa

Año negro para el campo de Alicante: se desploma la producción de cereales, olivas y uva de mesa

La baja demanda, las condiciones meteorológicas adversas y el encarecimiento de los costes han hecho que la agricultura de la provincia registre pérdidas de ocho millones respecto a 2021

Miércoles, 21 de diciembre 2022, 14:49

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El campo alicantino está a punto de cerrar el año con un nuevo mazazo: ha registrado pérdidas de casi ocho millones respecto al pasado ejercicio. El olivar, los cereales para grano y arroz y el desplome histórico de precios en la uva de mesa confirman un año negro para un sector castigado.

Los cultivos de olivares y de los cereales han registrado pérdidas del 51% y 32% respecto a 2021. Mientras que el desplome de la demanda de la uva de mesa con denominación de origen, producto clave en la zona del vinalopó, ha provocado que la producción se haya mermado en casi seis millones de kilogramos, pasando de los 41 del año pasado a los 35,5 del presente ejercicio.

La Asociación de Jóvenes Agricultores (Asaja) de la Provincia de Alicante expone en su informe anual algunas de las causas que han propiciado este desplome. Entre ellas, la situación del trasvase Tajo-Segura los bajos precios percibidos en el campo y los costes de suministros han dificultado el avance del sector.

No solo dificultado, sino que han propiciado estrepitosas caídas. Los cereales para grano y arroz ha el cultivo de Alicante más castigado en cuanto a superficie, pasando a tener un 19,5% menos de terreno. Además, han pasado de las 21.721 toneladas en 2021 a 14.000, lo que ha provocado pérdidas económicas superiores al 30%.

El olivar, aunque no haya perdido hectáreas, si que ha visto como su producción se ha reducido hasta la mitad (de 44.000 a 20.000 toneladas). Las condiciones meteorológicas adversas de la primera mitad del año, como el pedrisco o las elevadas temperaturas de mayo, han propiciado este mal balance.

Una meteorología complicada

La borrasca Ciril deshizo en abril las expectativas de corregir el mal 2021. La ola de frío arrasó en una noche la mitad de la cosecha de la fruta de hueso, acabando con el 70 y 80% de la producción de almendra y cereza de la provincia.

Y es que los cultivos más afectados han sido los de melocotón, cereza, albaricoque o la ciruela. Cultivos de fruta con hueso que ocupan una parte importante dentro del sector de la agricultura alicantina y que han perdido un 18,3% de las toneladas cosechadas en 2021 y el 14,2% del valor económico.

La ola de calor también afectó a otros frutos del campo, como las olivas, que cayeron al suelo debido a las altas temperaturas. A ello hay que sumar los incendios de agosto, que quemaron bastantes hectáreas de estas agrupaciones de olivares.

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