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Pablo Mirete, Segio Sánchez y Jorge Olcina (en el atril). A.J.
El cambio climático arrebata a Alicante los veranos suaves y la convierte en un 'hot pot'

El cambio climático arrebata a Alicante los veranos suaves y la convierte en un 'hot pot'

La ciudad experimenta un incremento preocupante de temperaturas que la sitúa con más de 95 noches al año por encima de los 20 grados | El sistema multifuente, procedencia del agua de abastecimiento, garantiza el suministro para los próximos años

Ana Jover

Alicante

Martes, 9 de abril 2024, 18:17

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«Alicante es una de las ciudades del mediterráneo español que más está notando los efectos del proceso actual de cambio climático, pero dispone de uno de los sistemas de distribución, gestión y planificación del agua potable más eficaces de España que garantiza una adecuada adaptación a los efectos del calentamiento climático». Esta es la principal conclusión del 'Primer Informe sobre cambio climático y gestión del agua' en la localidad alicantina.

El documento expone con crudeza el impacto de cuatro factores principales: el aumento de temperaturas mínimas, las cada vez más habituales noches tórridas, la 'mediterranización' de las precipitaciones y la subida en más de 1,5 grados del agua del mar. En definitiva, un panorama que nos mete de lleno en los efectos del cambio climático y convierte la ciudad en un 'hot pot' (punto caliente). Además está la necesidad de contrarrestar estos hechos con más zonas de sombra, edficios más sostenibles y más fuentes de agua, según ha señalado el director de la Cátedra Aguas de Alicante, Jorge Olcina.

El informe aborda, además, la gestión del agua como eje principal de una política que ha ido por delante en la ciudad y que sirve, «sin complejos», para situarla como un modelo mixto garantista. El también catedrático de la Universidad de Alicante ha asegurado que la actual «fórmula de gestión resulta especialmente idónea. Desde 2005 se registra una tendencia al descenso en los volúmenes de agua suministrados». Para añadir, «esto quiere decir que la eficiencia es cada vez mayor. Con menor agua se suministra servicio a una mayor cantidad de población».

Fuente: Informe cambio climático de Cátedra de Aguas de Alicante
Fuente: Informe cambio climático de Cátedra de Aguas de Alicante

El análisis, que nace con vocación de continuidad, está desarrollado en el marco de las actividades de la Cátedra Institucional de Aguas de Alicante sobre Cambio Climático de la Universidad de Alicante, y elaborado por Inteligencia Climática, consultora climática y meteorológica. En el acto ha estado Sergio Sánchez, director general de Aguas de Alicante, quien ha recordado el aniversario y la importancia de contar con este tipo de documentos para trabajar a futuro.

Sin espacio para el negacionismo

Las fuentes de información principales han sido el Observatorio de Climatología de Ciudad Jardín, Aemet y otras autoridades científicas, ha expresado Olcina, con la intención de dejar claro que el informe no deja resquicicio alguno para teorías «negacionistas». En cuanto a los datos, se pone de relieve que «la ciudad de Alicante, en el litoral mediterráneo español, es uno de los territorios que más está experimentando los efectos del proceso actual de calentamiento climático».

La afirmación se sustenta en el hecho de que «las temperaturas medias están sufriendo un ascenso cercano a 1ºC, con respecto a la década de los 40. Este ascenso se ha producido básicamente en los últimos cuarenta años, desde 1980 a la actualidad». En este sentido es preocupante el «mayor aumento de las temperaturas mínimas nocturnas, que se han incrementado en 1,5ºC desde 1940 a la actualidad».

De noches tropicales a ecuatoriales

Otro dato clave es el el número de noches tropicales, el cual «se ha multiplicado por 4 desde los años 70 hasta la actualidad. Si en los 70 se registraba un promedio de 15 noches tropicales al año, en contraste con el panorama actual (2012-2022) que presenta un registro medio de 80 noches anuales, habiendo incluso años en los que se han superado las 90 noches tropicales», ha destacado el CEO de Inteligencia Climática, Pablo Mirete.

Fuente: Informe 2024. Cátedra Aguas de Alicante
Fuente: Informe 2024. Cátedra Aguas de Alicante

Durante la presentación, el consultor ha traducido esta circunstancia en la realidad a la que se enfrentan los alicantinos en los últimos veranos: esto quiere decir que durante 3 meses el termómetro no baja de los 20ºC en la ciudad de Alicante, con lo que ello supone de pérdida de confort térmico«. Es más, Olcina ha puntualizado que este aumento de las temperaturas encamina la ciudad hacia noches ecuatoriales (por encima de 25 grados).

Sin esa confortabilidad, se pierden brisas y se disminuyen las posibilidades de lluvias. Alicante, como ciudad mediterránea, está acostumbrada a las denominadas «sequías estivales»; pero el problema radica en que lo que corresponde a ciclos habituales se está viendo alterado más de lo normal. Así el informe recoge que «las precipitaciones muestran un comportamiento más irregular. No obstante, se muestra una tendencia descendente en la cuantía anual desde 1990 a la actualidad».

En concreto, sobre la serie analizada (1940-2020), la precipitación media anual ha pasado de 348 l/m2 en la década de los años 40 del siglo pasado a 293 l/m2 en la década 2010-20. Esto significa que en 80 años se han perdido, por término medio, 50 l/m2 anuales. Tanto Olcina como Mirete han reiterado que la consecuencia es que, en Alicante, «cada vez llueve menos y lo hace de forma más irregular y concentrada en el tiempo».

Esto obliga a una planificación diferente, más «resistente», según el catedrático y director del Laboratorio de Climatología de la UA.

Informe

Propuestas de mejora

  1. 1

    Promoción de la eficiencia energética.

  2. 2

    Fomento de las tecnologías sostenibles.

  3. 3

    Infraestructuras resilientes al cambio climático.

  4. 4

    Planes de adaptación al cambio climático.

  5. 5

    Participación ciudadana.

  6. 6

    Colaboración institucional.

  7. 7

Este hilo conduce a otro factor clave: la temperatura del agua del mar frente a la costa de Alicante muestra una clara tendencia al aumento desde los años 80 del siglo pasado a la actualidad. Con datos del CEAM (Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo), se estima que ese incremento ha alcanzado 1,5ºC en 2023, una cifra por encima de los acuerdos de París, según ha apuntado Jorge Olcina.

Con este hecho marítimo se relacionan dos procesos meteorológicos: el mencionado mayor número de noches tropicales y la «irregularidad e intensificación mayor de las precipitaciones», como también se ha comprobado.

Multifuente y pionera

En cuanto a la gestión del agua potable en Alicante y su adaptación al proceso de cambio climático, el informe subraya que «desde 2005 se registra una tendencia al descenso en los volúmenes de agua suministrados». También la importancia de la «reducción de las pérdidas de agua en red y en el rendimiento de la misma que siempre está por encima del 85%». Olcina ha situado a Alicante y Benidorm entre las mejores ciudades en este ámbito y en el caso concreto de la capital ha hablado de pérdidas entre el 8 y 10 %, calificándolos de porcentajes muy bajos.

Además, Mirete ha subrayado que «Alicante es una de las ciudades españolas con mayor nivel de depuración y reutilización del agua depurada, especialmente para uso agrario».

Durante la explicación se ha puesto de manifiesto que el avance de la aplicación de políticas hídricas apoyadas en la tecnología y la planificación ha permitido que la ciudad alicantina sea «pionera en la incorporación de aguas residuales para el riego de parques y jardines (públicos y privados), a partir de la implantación de redes específicas para la distribución de aguas regeneradas» y en «aguas pluviales al sistema de gestión del agua potable, a partir de la construcción de depósitos pluviales y del parque inundable de La Marjal (playa de San Juan)».

Los problemas de Cataluña

Durante la presentación del informe, Jorge Olcina ha puesto en valor el sistema «multifuente» (aguas superficiales y trasvase Tajo-Segura (MCT), aguas subterráneas (pozos Vinalopó) y desalación y depuración) que permite garantizar la «seguridad hídrica» a la que obliga la Ley de Cambio Climático de 2021.

De hecho, el catedrático ha puesto en contraposición el sistema alicantino frente a los problemas que sufre actualmente Cataluña. «La dependencia de una única fuente», ha apuntado el director de la Cátedra, lleva a situaciones como la actual. En su opinión, este hecho se traducirá en preocupaciones en los próximos meses.

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