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Un coche de la Policía Nacional. PN

Cae una banda criminal que se dedicaba a la venta de cadáveres en Valencia

Falsificaban documentos para poder retirar los cuerpos de hospitales y residencias para venderlos a universidades para su estudio

Europa Press

Alicante

Lunes, 29 de enero 2024, 15:58

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Cadáveres por 1.200 euros, a este precio vendían los cuerpos un presunto entramodo criminal desarticulado por la Policía Nacional en Valencia. La red falsificaban documentación para poder retirar los cuerpos de hospitales y residencias para venderlos posteriormente a universidades para su estudio, según ha informado Jefatura en un comunicado.

Llegaron a facturar 5.040 euros a una universidad por realizar 11 incineraciones de cuerpos, una vez estudiados, las cuales no aparecían reflejadas en las facturas emitidas por ninguna de las incineradoras que operan en la ciudad, han señalado las mismas fuentes.

La investigación comenzó a principios del 2023 tras tener conocimiento los agentes de que se habría retirado el cadáver de un fallecido de la morgue de un hospital de manera irregular por parte de una funeraria, para lo que se habrían realizado falsificaciones en el libro registro del mismo, así como también en la documentación facilitada al Registro Civil.

Tras numerosas pesquisas, los investigadores comprobaron cómo dos trabajadores de una funeraria, tras falsificar documentos, se habrían apoderado de un cuerpo que se encontraba en la morgue del hospital y lo habrían trasladado a una universidad para su estudio en vez de haberle dado sepultura.

La UV se desvincula y subraya que trabaja con protocolos «seguros»

La Universitat de València (UV) se ha desvinculado del caso en un comunicado después de que la Policía hiciera público las detenciones.

Sobre este asunto, la institución académica ha aclarado que la Facultad de Medicina y Odontología no compran cadáveres, sino que aceptan donaciones en vida tras el cumplimiento de unos «rigurosos» requisitos. «La institución -ha insistido- no se ha visto afectada en el caso policial de la desarticulación de una trama de falsificación que se ha hecho pública hoy».

De media, ha agregado, la universidad recibe la donación de entre 40 y 50 cuerpos por año y sufraga el gasto de traslado del cuerpo hasta la facultad.

Así, ha explicado que los cadáveres que se utilizan para docencia de Grado y Posgrado proceden del Programa de Donación de Cuerpo de la Universitat de València y las donaciones «son siempre altruistas y realizadas en vida», han repetido.

La institución garantiza a los donantes de cuerpos y a sus familias -ha continuado- que serán tratados con dignidad, respeto y anonimato en todo momento. Durante los estudios que se realizan, los estudiantes son supervisados por profesores, «tratando el cuerpo con el máximo respeto y dignidad», ha expuesto.

El fallecido debería de haber sido enterrado en su localidad de residencia en un sepelio de beneficencia abonado por el ayuntamiento de dicha localidad valenciana, sin embargo fue vendido para su estudio por casi 1.200 euros, sin que ningún familiar o amigo hubiera dado consentimiento.

Continuando con la investigación, los agentes localizaron otro caso con el mismo 'modus operandi'. Esta vez el difunto se encontraba ingresado en una residencia geriátrica y, al parecer, habría sido el propio hombre, tres días antes de fallecer, quien habría supuestamente autorizado la donación de su cuerpo.

Los investigados buscaban fallecidos que no tuvieran familiares, preferiblemente extranjeros o que en vida hubieran tenido condiciones de vida precarias

En este caso los investigadores pudieron constatar que el hombre, poco antes de fallecer, tenía menoscabadas sus capacidades mentales, ya que sufría un deterioro cognitivo severo, lo que no le hubiera permitido entender lo que suponía la donación. Además, dicha donación fue firmada para que el cadáver fuera remitido a una determinada facultad de medicina, siendo finalmente llevado a otra, la cual pagaba más dinero por el mismo, para ello, consiguieron mediante engaño que personal sanitario firmara el cambio de destino del cuerpo.

Los investigados buscaban fallecidos que no tuvieran familiares, preferiblemente extranjeros o que en vida hubieran tenido condiciones de vida precarias para realizar las irregularidades, ya que así se aseguraban que no se hiciera ningún seguimiento sobre dichas donaciones por parte de algún familiar, buscando así una mayor impunidad.

Realizaban una sola incineración y facturaban varias

Por otro lado, los agentes averiguaron que también se habrían producido irregularidades en las incineraciones de los cuerpos que habían sido supuestamente donados a la ciencia. Al parecer, una vez las universidades hubieran finalizado los estudios con los mismos, estas tenían que costear las incineraciones, haciéndose cargo de ellas la misma funeraria.

Tras varias gestiones, los agentes averiguaron que la empresa funeraria habría facturado a una universidad 5.040 euros por 11 incineraciones, las cuales no aparecían reflejadas en las facturas emitidas por ninguna de las incineradoras que operan en Valencia.

Los investigados aprovechaban la disección y desmembramiento de los cuerpos para introducirlos en los féretros de otros difuntos

Parece ser que los investigados aprovechaban la disección y desmembramiento de los cuerpos para introducirlos en los féretros de otros difuntos, realizando en una sola incineración la cremación de varios cadáveres, ahorrándose pagar por ellas y, a la vez, facturándolas a la universidad, sacando notables beneficios con esta práctica.

Finalmente, ante estos hechos, los agentes detuvieron a los responsables de la funeraria investigada, así como a dos trabajadores de la misma como presuntos autores de un delito de estafa. Además, a dos de ellos también se les imputa un delito de falsedad documental.

Una funeraria

La delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabe, ha confirmado hoy que el foco de la investigación de la presunta venta de cadáveres se centra en una funeraria.

«Hay cuatro detenidos, el foco está sobre una empresa funeraria, son dos los cadáveres que se han dectectado de los cuales se habría hecho un uso fraudulento y hay que dejar que continúen las investigaciones», ha dicho.

Bernabé se ha pronunciado así ante los medios tras asistir a la toma de posesión de la nueva subdelegada del Gobierno en Castellón, Antonia Garía Valls.

Preguntada si han fallado los controles en este caso, Bernabé ha señalado que es una investigación que se está haciendo desde hace un tiempo y los controles no han fallado. «Al contrario, lo que hemos hecho ha sido poner de manifiesto que se había producido y ahora están depurándose las responsabilidades», ha añadido.

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