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Imagen del asteroide. N. Bartmann (ESA/Webb), ESO/M. Kornmesser and S. Brunier, N. Risinger
Investigadores de la Universidad de Alicante colaboran en la detección de un asteroide entre Marte y Júpiter como parte de un equipo internacional de astrónomos europeos

Investigadores de la UA colaboran en la detección de un asteroide entre Marte y Júpiter

Toni Santana-Ros y Przemysław Pawel Bartczak, de la Universidad de Alicante, forman parte del equipo internacional de astrónomos europeos que ha hecho este descubrimiento

Susana Almenar

Susana Almenar

Alicante

Lunes, 6 de febrero 2023

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El espacio exterior no deja de sorprendernos. Más allá de lo que es visible al ojo humano, los científicos son capaces de hacer grandes descubrimientos. Esta vez ha sido un equipo internacional de astrónomos europeos quien ha informado de una novedad: se ha detectado un asteroide extremadamente pequeño y desconocido hasta ahora.

El descubrimiento ha tenido lugar gracias al uso del telescopio espacial James Webb (JWST) de la NASA, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Agencia Espacial Canadiense (CSA). Se trata de un cuerpo de entre 100 y 200 metros de diámetro y está situado entre Marte y Júpiter. Según han informado los investigadores, se trata proablemente del objeto más pequeño observado por el Webb dentro del cinturón principal de asteroides hasta la fecha.

Entre los coautores del trabajo de detección del asteroide se encuentran Toni Santana-Ros, investigador del Instituto de Física Aplicada a las Ciencias y las Tecnologías de la Universidad de Alicante (UA); y Przemysław Pawel Bartczak, que también forma parte del equipo investigador de la UA.

Se trata de un acontecimiento con mucha trascendencia dentro del mundo de la astronomía, ya que tiene importantes implicaciones para la comprensión de la formación y evolución del Sistema Solar, según han explicado los propios astrónomos europeos. En este sentido, la gran novedad de este hallazgo reside en la nueva técnica que se ha empleado para detectar y caracterizar pequeños objetos con los datos generados por el telescopio James Webb.

Se trata de la calibración MIRI (Mid-InfraRed Instrument), que está basada en longitudes de onda infrarrojas, y que ha traído la gran sorpresa al equipo de investigación. «De forma totalmente inesperada hemos detectado un pequeño asteroide en las observaciones de calibración MIRI disponibles al público», ha explicado Thomas Müller, astrónomo del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre de Alemania.

Y es que los modelos actuales predicen la presencia de asteroides de tamaños muy pequeños, pero no se han estudiado con tanto detalle como sus homólogos de mayor tamaño debido a la gran dificultad para observarlos. «Para poder detectar un cuerpo como éste con telescopios ópticos terrestres sería necesario utilizar más de una hora de observaciones de los telescopios más grandes disponibles».

En este sentido añade que «sin embargo, con el Webb, el telescopio más grande y potente jamás lanzado al espacio, el objeto es visible con unos pocos minutos de observación», ha asegurado Toni Santana-Ros. Y es que aunque a priori el equipo de trabajo no podía saber si el objeto detectado era muy pequeño y lejano o muy grande y cercano, con el nuevo método se ha podido definir «la distancia al objeto y su tamaño», ha apuntado Santana-Ros.

Así, el equipo que ha hecho posible el descubrimiento ha estado compuesto por Toni Santana-Ros y Przemysław Pawel Bartczak, pero también por T. G. Müller y S. Kruk, del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre de Alemania; M. Micheli, del Centro de Coordinación NEO de la ESA en Italia, y D. Oszkiewicz, de la Universidad A. Mickiewicz en Polonia.

Todos ellos coinciden en que el Sistema Solar está repleto de asteroides y pequeños cuerpos rocosos y en la actualidad conocen la existencia de más de 1,1 millones de estos restos de los primeros tiempos del Sistema Solar. En este contexto, esperan que la capacidad del telescopio espacial James Webb de la NASA, la ESA y la CSA conduzca a nuevos descubrimientos científicos revolucionarios.

Historia del telescopio Webb y la detección del asteroide

Las observaciones del telescopio espacial James Webb que han revelado este pequeño asteroide no fueron originalmente diseñadas para ello. De hecho, eran imágenes de calibración del asteroide del cinturón principal -denominado 10920-, que fue descubierto por los astrónomos en el año 1998.

Sin embargo, el equipo de calibración consideró que habían fallado por razones técnicas -el brillo del objetivo y un desplazamiento del apuntamiento del telescopio-. A pesar de ello, utilizaron los datos del asteroide 10920 para establecer y probar la nueva técnica que permite restringir la órbita de un objeto y estimar su tamaño.

La validez del método quedó demostrada para el asteroide 10920tras utilizar las observaciones de MIRI combinadas con datos de telescopios terrestres y de la misión Gaia de la ESA. Entonces, durante el análisis de los datos de MIRI, fue cuando los astrónomos descubrieron en el mismo campo de visión este nuevo asteroide, mucho más pequeño y desconocido.

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