España se suma al plan europeo y entregará tanques Leopard a Ucrania

El Gobierno de Sánchez, que ultima los detalles, había aceptado su participación siempre que existiera un plan coordinado a nivel europeo. Alemania dio el martes su visto bueno.

T. NIEVA

España se sumará a la entrega de tanques Leopard 2 a Kiev después de que Alemania haya aceptado finalmente suministrar este carro de combate al Ejército ucranio. El Gobierno de Pedro Sánchez había condicionado a la existencia previa de un acuerdo a nivel europeo su participación en la operación y esta mañana ha confirmado que se sumará a esta estrategia, según ha adelantado El País. Los ministerios de Defensa y Exteriores, así como La Moncloa, están evaluando las condiciones en las que se produciría la contribución española, cuyos detalles aún se desconocen.

Tras semanas de debates y dudas, el canciller alemán, Olaf Scholz, anunció a última hora de la tarde del martes que enviará su Leopard y permitirá que otros países que dispongan de estos apreciados carros de combate de fabricación germana también puedan entregarlos a Kiev, según informó la revista 'Spiegel' en su edición digital. Al parecer, el Gobierno federal movilizaría en un primer momento a una compañía de unidades procedente de la Bundeswehr (el Ejército germano). El número no ha sido aún establecido, si bien ayer se conoció asimismo que la empresa armamentística Rheinmetall podría enviar a Ucrania unos 139 Leopard 1 y 2, aunque la puesta a punto de esos vehículos podría durar algo menos de un año. Sin embargo, los primeros podría entregarlos ya los próximos abril y mayo.

El Ejército español dispone de 108 carros de combate Leopard 2A4, el modelo que reclama Ucrania para detener el avance ruso y preparar una contraofensiva en la próxima primavera. Se trata de unas unidades que se alquilaron a Alemania en 1995, llegaron tres años más tarde y finalmente se compraron en 2005 por unos 15 millones de euros. De esta cantidad, 53 están fuera de servicio desde hace una década, cuando fueron aparcados en el centro logístico de Casetas (Zaragoza), dentro de un almacén de larga estancia.

En un primer momento, estos carros de combate fueron distribuidos entre los batallones de las brigadas mecanizadas en Córdoba y Badajoz y en la unidad de instrucción de Zaragoza. También se mandaron unidades a Vitoria, Valladolid y Madrid. Pero con la llegada del moderno Leopard 2E a partir de 2003, fabricado por la firma española Santa Bárbara (hoy General Dynamics), se enviaron los veteranos 2A4 alemanes en activo a los regimientos de caballería de Ceuta y Melilla, además de mantenerse en las anteriores unidades.

El Leopard es uno de los carros de combate clave de las unidades acorazadas del continente europeo. Tras Alemania y Grecia, España es el país con mayor dotación. Son más rápidos que los T-72 rusos, alcanzan 68 kilómetros por hora y son menos pesados, casi diez toneladas menos (55), y con la misma autonomía (unos 500 kilómetros) que los Abrams estadounidenses. En su armamento dispone de un cañón de 120 mm con capacidad para lanzar hasta 42 proyectiles a más de dos kilómetros de distancia y dos ametralladoras de calibre 7,62 mm. Entran cuatro tripulantes (conductor, artillero, jefe de carro y cargador) y su blindaje va de los 13 a los 110 mm de chapa de acero.

El hermano aventajado del 2A4 es el Leopard 2E, cuyas 219 unidades del Ejército español fueron fabricadas entre 2003 y 2008 tras lograr la patente alemana. El coste por unidad supera los 11 millones de euros. Este es el carro de combate, por ejemplo, que Tierra despliega en la misión de la OTAN en Letonia para prevenir la amenaza rusa, que está en marcha desde finales de 2017.