El cariñoso abrazo entre el Rey y su padre en Atenas

Los dos se saludaron en el cementerio donde ha sido enterrado Constantino II, hermano de doña Sofía

E.C.

El funeral en Atenas de Constantino II, el hermano la doña Sofía fallecido la semana pasada, ha propiciado una imagen que no se veía en público desde que Juan Carlos I partió rumbo a Abu Dabi en agosto de 2020. La de Felipe VI acercándose a su padre, darle dos besos y una caricia en la espalda. Un afectuoso gesto que contrasta con la frialdad y el distanciamiento que han rodeado los últimos encuentros.

Las primeras imágenes que habían trascendido eran muy diferentes. Se veía al Rey acompañando a su madre, junto a la reina Letizia. En un segundo plano, y con la imagen difuminada, se podía contemplar a don Juan Carlos caminando con dificultad asistido por varios ayudantes. El anterior jefe del Estado había llegado a la catedral metropolitana de Atenas acompañado en un principio de doña Sofía y del resto de la familia que se había desplazado hasta la capital helena, entre ellos, las infantas Elena y Cristina, así como varios de sus hijos. Las escenas volvían a escenificar la distancia entre padre e hijo. La Casa Real recalcó que el protocolo había impedido una fotografía de toda la familia unida dentro del templo.

El Rey Felipe VI, la Reina emérita Sofía y la Reina Letizia despiden a Constantino II, Detrás, el rey emérito. / EFE

Pero este martes apareció otra imagen captada por el canal griego Star. En ella se puede ver cómo el Rey se acerca a su padre, que está de pie, le saluda y le da dos besos. Ambos sonríen. Al parecer, el gesto se habría producido al finalizar el funeral y sin que Felipe VI fuese consciente de de que le estuviesen grabando. Una vez acabado el encuentro, los Reyes tuvieron que regresar a España mientras el resto de la familia acudió a un almuerzo organizado por la Casa Real griega.

Se trata de la primera secuencia de este tipo que se contempla al menos desde la marcha a Abu Dabi. Desde entonces, padre e hijo han mantenido un encuentro privado y han coincidido en otro funeral, el de Isabel II en Londres el pasado mes de septiembre.

El primer cara a cara se produjo en mayo del año pasado en La Zarzuela. Don Juan Carlos visitó su antigua residencia después de participar en un festival naútico organizado por varios amigos en la localidad gallega de Sansenxo. Era su primer desplazamiento a España tras decidir instalar su residencia en el Golfo Pérsico. El deseo de la Casa Real y de Felipe VI era que fuese un viaje discreto en un momento en el que sobre el emérito sobrevolaban con fuerza las investigaciones realizadas por la Fiscalía y la figura de Corinna Larsen. Pero al final sucedió todo lo contrario. A Juan Carlos I se le pudo ver subido en un velero, con sus amigos y sin, aparentemente, mostrar ningún tipo de arrepentimiento. Una actitud que molestó a Felipe VI y que abrió una tormenta política entre el PSOE y el PP.

La segunda imagen de un reencuentro se pudo ver en septiembre del año pasado en Londres. Pero solo fue protocolario. Los actuales Reyes y los eméritos se encontraron en la Abadía de Westminster durante el funeral de Isabel II. Se les pudo ver en la ceremonia, sentados en segunda fila junto al resto de las principales casas reales europeas. Pero entre Felipe VI y su padre estaba sentada doña Letizia. No hubo gestos de afecto.

La ceremonia de Atenas congregó a las principales monarquías europeas. Margarita de Dinamarca, hermana de la reina Ana María, llegó acompañada de sus dos hijos, los príncipes Federico y Joaquín. Junto a Guillermo y Máxima de los Países Bajos, y la princesa Beatriz, también acudieron a despedir a Constantino Felipe y Matilde de Bélgica, Carlos Gustavo y Silvia de Suecia, los príncipes Haakon, Mette Marit y Marta Luisa de Noruega, la princesa Ana de Inglaterra, Alberto de Mónaco, Cristian de Hannover, Noor de Jordania y la gran duquesa rusa María.