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La Lonja de Pescado ha entrado en funcionamiento y prevé nuevos servicios para el sector. T.A.
La Lonja de Alicante arranca y reserva espacio para un súper y un área de servicios

La Lonja de Alicante arranca y reserva espacio para un súper y un área de servicios

Más allá de la pura actividad de la subasta, los gestores prevén recuperar tradiciones como las garzas y dinamizar una zona actualmente infrautilizada en el puerto alicantino

Ana Jover

Alicante

Sábado, 10 de febrero 2024, 07:07

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La Lonja de Pescado de Alicante ha comenzado una nueva etapa. El contador se ha vuelto a poner a cero para arrancar con un nuevo proyecto de gestión cuyas cabezas visibles son Pablo Díaz y Francisco Mira. El primero ya asesoró en el diseño del proyecto anterior y Mira se reengancha a este nuevo intento como empresario (Pescados Miramar) con experiencia en el sector

Los nuevos gestores sólo han corregida algunas cuestiones en esta nueva concesión de diez años con prórroga de otros cinco. Además de los importantes ajustes económicos, Pablo Díaz apunta a que «hasta ahora había hecho un papel de asesor, pero reconozco que se me quedó una espinita clavada» tras la disolución de la anterior mercantil. «Me llaman asesor de las causas perdidas, pero creo que hemos sabido reenfocar la Lonja de Alicante para recuperarla. Tanto Paco como yo creemos en la capacidad tractora que puede tener».

Díez empezó como asesor de los mayoristas que también están situados en la zona sur del puerto y ahora no puede evitar trasladar su entusiasmo por una aventura en la que desliza tantos ideas gestoras como la recuperación o, más bien, conservación de un oficio al que le cuesta encontrar relevo. De ahí que la nueva lonja también prevea revitalizar algunas ideas y servicios basadas en antiguas costumbres. Al final es una suma que busca dar sentido a un proyecto que tendrá, de inicio, visibilizar una parte del área portuaria «escondida» para gran parte del público.

Una nave multiusos

El punto de partida diferencial es cómo se ha concebido el uso de la gran nave que es la lonja histórica. Los nuevos gestores han dividido los más de 1.500 metros cuadrados por usos. Así, la propia área de subasta es menor. Este hecho supone de entrada rebajar uno de los costes fijos que perjudicó a la anterior mercantil.

«Las cofradías de Alicante cuenta con un pequeña flota de arrastre. Ahora trabajan preferentemente con Santa Pola, porque no había nada aquí y por la proximidad del caladero», explica Pablo Díaz. «Eso hace que el servicio de lonja sea muy variable. El martes 23 de enero se descargaron 4.000 corchos. Eso es una barbaridad y por lo tanto, vamos a tener en cuenta esas fluctuaciones», añade.

La traducción breve es más servicios. «Hemos estado en Mazarrón y en otras lonjas», comenta al detallar el desarrollo de 'Lonja Pesquera de Alicante' (nombre comercial). En el planning, hay muchas iniciativas, pero a corto plazo la prioridad es estabilizar la lonja y abrir servicios para salvar los parones biológicos.

En este punto, Pablo Díaz plantea el rescate de la «garza». »Era el dinero que da el patrón por adelantado a la tripulación cuando llegaba a tierra para que se puedieran comprar algunas cosas en puerto y era a cuenta de las capturas«, indica. Lo cierto es que a la hora que llegan las embarcaciones -las presentes y futuras- no hay un sitio donde tomarse un café. Tampoco lo hay para los mayoristas. Generar ese punto de enganche con los marineros será el primer paso.

La cofradía alicantina tiene pocas embarcaciones con base en Alicante porque, hasta ahora, no había lonja .
La cofradía alicantina tiene pocas embarcaciones con base en Alicante porque, hasta ahora, no había lonja . T.A:

Parones biológicos

El siguiente: atender a los pasajeros del ferry a Orán. En verano, el barco se llena y durante horas, el pasaje espera para embarcar. «Servicios, duchas ... ahora no hay nada. No hay ni espacios de sombra y tienen que pegarse, a veces, caminatas para comprar cualquier cosa».

Esa línea lleva a otro punto: un pequeño supermercado o un ultramarino. En el proyecto, ya había reservado suelo para un economato, pero los actuales gestores apuestan por abrirlo para que sea rentable. Será la prueba de fuego para los dos meses al año de parada biológica.

Como con más recorrido, estará el enfoque turístico. Desde colegios a turistas e incluyendo a cruceristas, al menos esa es la idea de Díaz. «Las instalaciones cuentan con cristalera y pasarela para poder vivir la subasta en directo o simularla. Se trata de revitalizar un sector que, como te dije al principio, siempre ha sido tractor de la economía y que se puede enlazar con la gastronomía», sostiene.

En la conclusión final, el arte o las tradiciones y las buenas intenciones quedan sujetas a la prueba y al error. Díaz tiene palabras de agradecimiento hacia otras cofradías, hacia la Autoridad Portuaria y se muestra abierto a cualquiera que comparte la propuesta.

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