Borrar
Enrique Riquelme, durante la conferencia en el Business Club de la Cámara de Comercio. SHOOTORI
El reloj que permitió levantar un imperio

El reloj que permitió levantar un imperio

Enrique Riquelme, fundador de CoxEnergy y propietario de Abengoa, explica en el Club Business de la Cámara de Comercio de Alicante su extraordinaria historia de emprendedurismo

Viernes, 30 de junio 2023

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

De palear arena en Cox a ser rey de Panamá y aspirante a la presidencia del Real Madrid. La extraordinaria historia de Enrique Riquelme, fundador de CoxEnergy y nuevo propietario de Abengoa, daría para una serie que Netflix ya está tardando en hacer. Este jueves la ha contado, con más detalles de los esperados, en el Club Business de la Cámara de Comercio de Alicante.

Enrique Riquelme es el caso del 'self made man' que tanto gusta en países emprendedores como Estados Unidos y una 'rara avis' en España. Nacido en Cox, un pequeño pueblo de la Vega Baja alicantina, Riquelme era un mal estudiante, «de aquellos que no hacían los deberes», ha reconocido.

Su familia, propietaria de empresas de áridos y frutas, le quería meter en vereda. Desde su abuelo, Enrique 'el cantero', no saben hacer otra cosa que trabajar. Así que Riquelme se pasó los veranos currando, cuando no buscándose la vida en Ciudad Quesada a la vez que aprendía inglés, en las compañías familiares.

Pero no de director general o consultor, sino a pie de obra. «Cargando arena a pala» para hacer hormigón o con carretillas sin aire acondicionado. «Ponerlo costaba 200 euros y les decía que lo pagaba yo», ha reconocido. Pero no. La lección era que aprendiera que se está mejor en la escuela que en la obra.

Pero no hubo manera. Riquelme, que ahora cuenta con 34 años, se marchó hace más de una década a hacer las américas y paró en Panamá. Allá se topó con el mundo. «Venía muy equivocado», ha admitido, «porque creía en la palaba, porque en Alicante, en la Vega Baja, es una tierra de palabra».

285 millones de euros

de valoración en Bolsa tiene Cox Energy

20.000 hectáreas de paneles solares

dispone en países de Suramérica y Europa del sur

6.000 millones de euros de inversión

para desarrollar sus proyectos en los próximos años

Riquelme comenzó a explotar minas y a ser suministrador de arena y hormigón para la construcción del canal de Panamá. Vendía el material, pero los pagos no llegaban. Lo que se cierra en la Vega Baja con un choque de manos, en Panamá no valía con un contrato. «Me decían que me pagaban mañana y nunca llegaba», ha explicado.

Su situación era asfixiante. No podía pagar los sueldos de los trabajadores, ni los materiales, ni nada. Ni siquiera su alquiler. Volver nunca fue una opción, a pesar de que sabía que la familia siempre le acogería. «No podía llamar para pedirles dinero porque sabía que, si lo hacía, me volvía a casa«. En esta situación de desesperación, él mismo tenía la solución.

Un reloj fue su salvación. «Fue un regalo que me hizo mi padre, un reloj con mi nombre grabado por detrás», ha contado ante un nutrido grupo de empresarios. Con esta prenda acudió a una casa de empeños, donde le dieron los 220 dólares que necesitaba para pagar la renta de la casa en Panamá. «Doce días después, cobré todas las deudas que tenía», ha reconocido.

Fue su punto de inflexión, el suelo que tocó y con el que después se hizo rico. Enrique Riquelme se convirtió después en proveedor en exclusiva de la arena con la que se ha construido el canal de Panamá, el único suministrador del hormigón con el que se hacen las carreteras en el país centroamericano.

Riquelme reinvirtió todo lo que ganó con el monopolio de la arena para el canal de Panamá en su negocio de renovables

Lo que ya hubiera sido una historia entera para una vida solo fue el comienzo para este emprendedor de Cox. Era el año 2012 y Enrique Riquelme ya había amasado una fortuna importante, pero volvió a jugársela. Apostó por diversificar la empresa y dirigirla hacia las energías renovables. «En un país en el que hay meses enteros que no llueve era necesaria energía rápida y barata para ponerlo en marcha», fue su conclusión. En ese año nacía Cox Energy.

Lo primero fue una licitación de un parque fotovoltaico en Guatemala de apenas 1 Megawatio. «Me costaba lo mismo hacerlo para uno que para cien», ha explicado, por lo que reivirtió todo lo que había ganado y empezó a pujar con contratos en toda Latinoamérica: Chile, México, Brasil... Lo que le granjeó no pocas enemistades con el empresariado local: «No se tomaron a bien que alguien vendiera la energía cuatro veces más barata que ellos», ha indicado en el foro de la Cámara, «eso es lo que nos hacía ser más competitivos».

Cox Energy empezó a crecer de la mano de fondos de inversión extranjeros, con alianzas con la mayor empresa de energía de Estados Unidos, a la que convenció para ir de la mano en un proyecto en Chile. La primera vez que salía esta compañía de su propio país.

Hoy, Cox Energy cotiza en la Bolsa de México y, a partir del lunes, lo hace en el mercado bursátil de Madrid. Tiene una cotización de 285 millones de euros, que espera expandir en los próximos años. En la actualidad, dispone de 20.000 hectáreas de paneles solares repartidos por todo el mundo, con especial dedicación en Suramérica y Europa del sur, con una capacidad de generar actualmente 1.400 Megawatios y un potencial de hasta 5.000, para lo que invertirán hasta 6.000 millones de euros los próximos años.

Este mismo año se ha hecho con los activos de la empresa Abengoa, dedicada a múltiples servicios. En apenas unos meses, ha pasado de 9.500 a 11.200 empleados para los proyectos futuros que espera emprender.

Unas cifras que marean a cualquiera. No para Enrique Riquelme. Sigue siendo el tipo humilde y sencillo de Cox, «muy divertido en la intimidad» según le describen sus amigos. «No hago nada especial», ha respondido casi con pudor, «veo a la familia». Sobre todo a la hermana de seis años que tiene.

Solo hay una cosa que le pierde: el Real Madrid. Su padre y un amigo le hicieron socio con 11 años y es acérrimo seguidor merengue. Quien le conoce ya apunta: «Será presidente del Real Madrid cuando se marche Florentino Pérez», vaticina el mismo que le inscribió en el club blanco. Conociendo a Enrique Riquelme, uno podría estar seguro de que lo conseguirá.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios