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Niña coge de la mano a su madre. AFP
Gominolas, palillos y películas para estimular la creatividad de los alumnos en las aulas

Gominolas, palillos y películas para estimular la creatividad de los alumnos en las aulas

Las metodologías de enseñanza en colegios e institutos han cambiado con el paso de los años y buscan alejarse de los tradicionales libros

Miércoles, 10 de julio 2024, 07:37

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¿Se puede aprender qué es un poliedro con chuches? «Se puede» ¿Se puede aprender a calcular una parábola con un tiro libre de baloncesto? «Se puede». Los métodos educativos en las aulas han cambiado con el paso de los años y también de las leyes educativas. «Aunque principalmente depende del profesor de turno», señala Antoni Ballester, profesor. En algunas clases, los apuntes y los subrayadores se cambian por gominolas y palillos o, incluso, vídeos. «Las clases tienen que ser dinámicas, interactivas y poner el foco en el estudiante que es el centro. Estamos muy enganchados al libro de texto», añade Mar Rey, jefa de Estudios de Infantil y Primaria del Colegio CEU San Pablo Montepríncipe.

Esa 'adicción' se nota en las investigaciones internacionales. Los alumnos españoles no destacan en pensamiento creativo, «están en la media de la OCDE», aseguró uno de los últimos informes PISA. Pero ¿qué es la creatividad? «Pensar de manera original, de manera diferente, de manera divergente y sacar soluciones novedosas a un determinado problema, tema o conocimiento», responde Ballester. «La clave es no matarla», advierte Anna Forés, pedagoga y escritora.

En su último informe, los investigadores de PISA definen el pensamiento creativo como la competencia para participar de forma productiva en la generación, evaluación y mejora de ideas que pueden dar lugar a soluciones originales y eficaces. Forés lo resume en «si hay distintas formas de llegar a un mismo resultado, por qué no se estimulan. Si un alumno resuelve el problema en dos pasos, pero otro en cinco y el resultado es el mismo. ¿Qué hay mal?», se pregunta. «Si negamos ese camino matamos la creatividad. Si le pides al niño o la niña que dibuje una rosa y pinta los pétalos blancos y el tallo marrón y le dices que no que las rosas son rojas y el tallo es verde pues estás cerrando y acotando las posibilidades», señala Forés.

La figura del maestro es fundamental para el desarrollo de la creatividad. Entre seis y siete de cada diez alumnos de países de la OCDE valoran que sus profesores incentivan el pensamiento creativo. En España, el porcentaje es del 60%. «En los centros educativos hay tres o cuatro profesores que impulsan al resto del claustro», comenta Ballester.

Otra forma de enseñar

En el centro de Mar Rey, el Colegio CEU San Pablo Montepríncipe, se han 'olvidado' de los libros. «Sí están ahí y en asignaturas como matemáticas o lengua se acude a ellos para ciertos conceptos», explica. Sin embargo, ellos y los alumnos trabajan bajo unidades de indagación. «Son transversales a todas las asignaturas y son los propios alumnos los que tienen que explorar, indagar e investigar los temas», explica la maestra.

Sus alumnos en las últimas semanas, antes de coger las vacaciones de verano, tuvieron que aprender qué son los poliedros. «Les puedo hacer el típico desarrollo de una cartulina para que la recorten, la peguen y así tienen su prisma o su pirámide», detalla. Pero el reto fue totalmente diferente.

«La creatividad se puede y se debe entrenar»

Mar Rey

Jefa de Estudios de Infantil y Primaria del Colegio CEU San Pablo Montepríncipe

Las cartulinas fueron sustituidas por gominolas y las tijeras por palillos. «Cada uno hacía el poliedro que quería. Solo tenían que decirme cuál era y pedirme el número de puntos (gominolas) y aristas (palillos), detalla Rey. «Es una actividad perfecta, porque ellos razonaban qué necesitaban para hacer la figura. Así se estimula el pensamiento creativo y el resultado hasta me sorprendió a mí», recuerda.

Un cambio en la metodología que también supone un cambio en el rendimiento académico de los estudiantes. «Hace treinta años, treinta -repite-, investigué en mi tesis doctoral cuáles eran los factores clave que dependían de mí para que aprendieran y se acordaran de lo que habían aprendido», revela Ballester. «El resultado demostró que el trabajo con preguntas más abiertas y relacionando la creatividad con la motivación y la vida real del estudiante mejoraban sus resultados», comenta.

El informe PISA relaciona el desarrollo de la creatividad con la participación en actividades escolares como arte, teatro, escritura creativa o clases de programación con regularidad, «Esto se asocia con un mejor rendimiento en pensamiento creativo», revelan sus investigadores. Pero los expertos consultados por este periódico no lo circunscriben a estas materias. «Se puede enseñar en matemáticas o en lengua o en 'cono'», contrapone Rey. «Si estamos estudiando el planeta y la naturaleza, les pongo un documental sobre la contaminación del Mar Menor. O si estamos tratando la comprensión lectora me da igual que sea 'El Quijote' o una noticia de un periódico que le es más cercana», señala. «Eso sí, esto no quiere decir que olvidemos lecturas clásicas de la Literatura, porque también son necesarias», aclara.

Esta nueva metodología da un nuevo enfoque a la enseñanza. «Se busca cambiar el memorizar por el entender», señala Forés. «Los protagonistas son los alumnos», apunta Rey. «Yo les digo el puerto al que hay que llegar, ellos eligen el camino y yo solo soy el timón», destaca la profesora del Colegio CEU San Pablo Montepríncipe. «Y esto no es solo para los pequeños, la creatividad se puede y se debe entrenar», añade. Y se debe hacer más porque los resultados de PISA sitúan a España lejos de los alumnos más creativos.

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