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Emilio Gayo, presidente Ejecutivo de Telefónica España José Ramón Ladra
Emilio Gayo | Presidente Ejecutivo de Telefónica España

«A las empresas con propósito, la sociedad las hace perdurar»

Los propósitos más sólidos son los que, por muchos años que pasen, siguen respondiendo a la gran pregunta ¿para qué existimos? A punto de cumplir cien años, Telefónica sigue haciendo el mundo más humano conectando la vida de las personas

Juan José Esteban

Viernes, 12 de mayo 2023, 11:14

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- Emilio Gayo se incorporó a Telefónica en 2004. Antes de ser nombrado Presidente Ejecutivo de la compañía para España en 2018, usted ocupó otros muchos cargos de responsabilidad. Que el relevo generacional en Telefónica se haga con gente 'de la casa', ¿ayuda a que la hoja de ruta de su propósito corporativo permanezca inalterable?

- El propósito de una compañía no depende de que las posiciones se vayan ocupando por personas que ya están en la casa o fuera; depende más de la cultura general de esa compañía. Es verdad que cuando accedí a este puesto yo ya estaba en la casa, pero también es verdad que hubo un momento en que me incorporé y venía de fuera. Y rápidamente en esta empresa captas muy claro cuál es la cultura y cuál es el propósito. Incluso cuando eres externo, aunque cercano a la compañía, también lo captas. Es una cultura muy fuerte que ha hecho que una compañía como esta tenga ya cien años de historia.

- ¿A los empleados que se incorporan cómo se les traslada el propósito?

- No está basado en un esquema formativo predeterminado. Está basado en que todos lo respiramos. El propósito, que desde el nacimiento de Telefónica es ayudar al progreso de las personas a través de la conexión, es algo que vives desde el primer día. Ves que eso es lo que la gente trabaja; ves que lo mencionan y muy pronto empieza a formar parte de tu propio lenguaje.

- El propósito corporativo de Telefónica es «hacer nuestro mundo más humano conectando la vida de las personas». En abril de 2024, la compañía cumple cien años. ¿Cómo ha sido para Telefónica España el proceso que un siglo después les ha llevado a redescubrir su propósito corporativo?

- Telefónica ya nació con estas ideas. Cuando se constituyó, su objetivo ya era conectar a las personas, acercarlas. Con lo cual, este propósito ha estado ahí siempre. Para nosotros, el propósito es muy fácil de verbalizar. Si hubiésemos hecho una encuesta hace años, cuando el propósito aún no estaba definido, la gran mayoría, la inmensa mayoría, hubiese dicho algo parecido a esto.

El propósito corporativo de Telefónica

«Hacer un mundo más humano conectando la vida de las personas»

- Bajando a tierra firme el propósito de Telefónica, ¿está el mantra que manejan todas las empresas con propósito que es 'hacer crecer a los demás nos hace crecer a nosotros'?

- En nuestro caso es evidente, porque nuestro sector lo que se favorece es el desarrollo, el progreso, tanto de las personas como de la sociedad y las empresas. Pensamos que digitalizar compañías y dar capacidades digitales a las personas les hace progresar, les hace crecer. Y nosotros crecemos en paralelo. Bajo mi punto de vista, en nuestro caso ese mantra se cumple al cien por cien.

- Porque en el fondo, lo que Telefónica hace es dar cobertura, ayudar a otras empresas a tener sus propios negocios. Es decir, trabajar para que el ecosistema crezca. Y si él crece, Telefónica también...

- Hoy en día, sin digitalización, sin comunicaciones, es imposible progresar. Con lo cual, lo que hacemos nosotros está muy directamente ligado al crecimiento y al progreso de personas y de empresas. Uno de los objetivos empresariales de Telefónica es «impulsar la cobertura universal de fibra óptica». Ese es, en esencia, el espíritu que anima el negocio. ¿Cómo eso, la tecnología, puede ayudar a configurar una sociedad más igualitaria y sostenible, que es el objetivo de su propósito corporativo y que va más allá de 'core business' de la compañía?

La conectividad ayuda a generar mayor igualdad siempre que esa conectividad llegue a todas partes. Lo que es específico de Telefónica en España es que nosotros desde el principio queríamos llegar a todas partes. De hecho, por eso tenemos la red de fibra más extensa que existe en este país y una red que va a llegar a todos los sitios el año que viene. Por eso nosotros siempre estamos impulsando y empujando no solo con nuestras inversiones, sino que con una colaboración público-privada se establezcan los mecanismos para poder desarrollar y llegar a todas partes. Porque sabemos que llegar a todas partes tiene negocio, pero sobre todo ayuda a la cohesión social, ayuda al desarrollo social y eso, al final, está ligado al desarrollo de la propia Telefónica.

- Y ayuda también a la cohesión del territorio...

- Absolutamente. Todas las tecnologías pueden generar desigualdades, y en este caso la desigualdad se genera cuando llegas a unos sitios y a otros no. Y Telefónica, desde el principio, el despliegue de todas las tecnologías se hace con la visión de llegar al máximo de sitios posibles. Ya sea con sus propios medios o con esa colaboración público-privada que comentaba.

- Más allá de la actuación sobre la sociedad en su conjunto, el propósito de Telefónica también llega a un nivel personal y humano. Por ejemplo, fomentando la igualdad de oportunidades a través de la formación. ¿Esas acciones conectan con el «mundo más humano» del que hablan en su propósito?

- Hay estudios que hablan de ello. Cómo la comunicación conecta con las personas porque desarrolla a las personas, les ayuda en su vida, les ayuda a comunicarse, a tener relaciones y eso es, en el fondo, ser más humano: tener capacidad de relacionarte con otras personas. En ese sentido, nosotros creemos que Telefónica, con su propósito, con todo lo que hacemos, ayuda directamente a la persona en su desarrollo personal, en su desarrollo como ser humano.

- El desarrollo personal es equidad, igualdad, eliminar las brechas salarial o de género... Y eso es especialmente importante en su sector, el STEM, tradicionalmente copado por hombres. ¿Cómo están trabajando para conseguirlo?

- Telefónica siempre ha tenido una componente importante de mujeres en su plantilla. De hecho, las imágenes que recordamos todos de los inicios de las compañía son las de las chicas del cable. Pero bueno, es verdad lo que dices: la incorporación de la mujer a la tecnología, sobre todo en estos últimos años, es un reto para todos. Nosotros lo atacamos de distintas maneras. Desde el punto de vista de la formación, colaborando con otras entidades para que se formen las mujeres en esas carreras STEM. Luego, después en la entrada, intentamos fomentar que las mujeres se animen a venir con nosotros a Telefónica, a esos puestos de tecnología, y buscamos activamente y empujamos a nuestros equipos de búsqueda de personas para que hagan un esfuerzo especial por identificar ese talento tecnológico femenino y hacerlo aflorar. Y luego tenemos programas internos para evolucionar hacia un modelo más paritario. Tenemos ya un 31% de mujeres directivas, pero nos gustaría incrementar la cifra, y tenemos planes específicos para, por ejemplo, desarrollar el liderazgo en el talento femenino. Y respecto de la brecha salarial, Telefónica ha trabajado bien en los dos últimos años para reducir esa brecha. Yo creo que ya partíamos de un buen punto: en Telefónica, nuestra empresa, no había una diferencia mayor que en otras compañías de nuestro sector, ni mucho menos. Pero hemos seguido trabajando y hemos ajustado la diferencia. Ahora estamos en un 0,7%, que no es suficiente, porque hay que llegar al cero, Pero estamos cerca de conseguir ese objetivo que creemos que es importante.

- Las empresas con propósito doblan su valor de mercado cuatro veces más rápido que las demás. A la vista de esta cifra, ¿cómo convencería a los escépticos de que el propósito corporativo no es un ejercicio de márketing para mejorar los resultados de la empresa?

- No sé si es verdad que la empresas comprometidas crezcan más o lo hagan más deprisa. Ese tipo de frases me preocupan porque, de ser verdad, significaría que una empresa que no crece es porque no tiene propósito, y no es así. Hay muchas empresas pueden estar pasando por dificultades pero que tienen un propósito y lo cumplen, y eso es encomiable. Lo que sí que puedo aportar desde mi experiencia es que las empresas que son capaces de aflorar un propósito que tiene sentido para la sociedad suelen ser empresas que perduran mucho. No sé si crecer es más o menos fácil, pero perdurar en el tiempo sin un propósito, sin una aportación a la sociedad, se me hace más difícil. Me explico... Cuando decimos que en Telefónica llegamos a todas partes con la fibra, eso forma parte de un desarrollo que va más allá de la rentabilidad económica. Y nosotros sabemos que eso la gente lo percibe. Cuando la fibra llega a un pueblo, tú notas cómo la gente está feliz porque Telefónica ha llegado con comunicaciones. Con lo cual, yo animaría a la gente a reflexionar sobre si están en empresas para poder durar mucho tiempo. Y si esa es su vocación, que reflexionen, porque un propósito seguro que les ayuda en ese camino.

«Hay negocios que Telefónica rechaza porque están lejos de su propósito»

- Aportar valor fuera es lo que te aporta al final valor dentro de la compañía....

- Es así. Cuando tú aportas valor a la sociedad, a tus usuarios, a tus clientes, a las personas que te rodean, al final se traduce en valor para la compañía. Es decir, no puedes desligarte. Lo puedes hacer si tienes un objetivo a muy muy corto plazo, que es algo en lo que no está Telefónica. Pero si tienes una visión de largo plazo, tienes que conseguir que la gente perciba, porque es real, que le estás aportando valor.

- ¿La escasa rentabilidad de algunas de las acciones de Telefónica aporta a la compañía un mayor reconocimiento social?

- Creo que es así. No todas las decisiones pueden estar estrictamente basadas en la rentabilidad. Por supuesto tienen que ayudarnos a lograr la rentabilidad, porque tenemos una responsabilidad, eso es incuestionable. Pero luego hay muchos tipos de rentabilidad: de corto, de largo, más tangibles, más intangibles... Nosotros creemos que el propósito nos ayuda a entender que esa otra rentabilidad que buscamos también está disponible si hacemos el esfuerzo y, aunque el análisis de corto te diga no inviertas aquí, si al final inviertes, realmente vas a conseguir ese repago de alguna manera.

- Echemos la vista atrás. A marzo de 2020. Al confinamiento. Usted ya era presidente ejecutivo de Telefónica España. ¿Cómo recuerda, personal y empresarialmente, ese momento en el que la sociedad necesitaba una tecnología que le permitiese conectarse en la distancia con sus seres queridos?

- A nivel empresarial, con lo que me quedo es con que muchas personas en este país tangibilizaron la importancia de las empresas de telecomunicaciones. Nosotros, porque nuestras capacidades permitieron mantener esas esas comunicaciones disponibles, notamos que la gente valoró aún más nuestra misión. Profesionalmente, me quedo también con algo que no olvidaré en la vida: el profundísimo compromiso de los empleados de Telefónica. Su respuesta fue espectacular. desde las personas que se fueron a su casa a trabajar y que desde allí, con los medios que teníamos y que les íbamos dando, hacían todo lo posible por ayudar, hasta aquellos que tenían que seguir yendo a los domicilios de los clientes con una incertidumbre total sobre su riesgo personal. Y eso yo lo conecto muchísimo con el propósito: la vocación de servicio que hay en el ADN de los empleados de Telefónica, especialmente en un momento de necesidad, es espectacular. Y en lo más personal, me quedo con el orgullo de haber tenido la oportunidad, aunque fuera en unas muy malas circunstancias, de capitanear a un equipo como el que tengo yo realmente. Aparte de recordar los miedos que pasamos, que todos pasamos miedo, pienso con orgullo en mis compañeros y en la gente que me rodeaba en ese momento.

- Tras la pandemia, Telefónica realizó un estudio titulado «La importancia de las conexiones humanas» que apunta una evidencia: la conectividad mejora la salud mental y física de las personas Y la salud es una de las principales fuentes de felicidad. ¿Eso ratifica que lo que hace Telefónica en su día a día, conectar personas, tiene un impacto positivo en la sociedad?

- Ese estudio, y algún otro que se ha hecho desde la Fundación Telefónica, lo ratifican. Al final, la conectividad es comunicación, y la comunicación, interacción humana. Y la interacción humana es fundamental para que sigamos siendo personas y desarrollarnos personal y socialmente. En ese sentido, como creo que puede pasarle a mucha gente, no me sorprende esa conexión entre la comunicación, la conectividad, y la salud física y mental de las personas.

- Desde el punto de vista de la responsabilidad social que tiene el propósito de Telefónica, ¿cómo se anima desde su grupo a las empresas del sector a trabajar con ese mismo objetivo que se han marcado?

- Nosotros tenemos un Código de Empresas Responsables. A las compañías que quieren trabajar con nosotros les exigimos una serie de comportamientos y valores que, obviamente, están ligados y derivan directamente de los valores y del propósito que tiene Telefónica. No solo es un documento que damos, sino que es algo que exigimos. Y si detectamos que no se está yendo en esa línea, intentamos cambiarlo con diferentes acciones: desde las más sencillas, como intentar convencer de que no hagan algo, hasta cambiar un colaborador o proveedor si fuera necesario.

- ¿A qué ha renunciado Telefónica por cumplir con su propósito?

- En primer lugar, a la rentabilidad a corto plazo. Nosotros hemos tenido que tomar decisiones de inversión que a lo mejor en el corto plazo nos convenían y hemos renunciado a ellas porque teníamos que seguir impulsando el desarrollo de la fibra, de 4G y, en este momento, del 5G, o cualquiera de las tecnologías que ponemos en la mesa. También renunciamos muchas veces a prácticas comerciales que sabemos que alguien puede considerar que deberían usarse, pero que entendemos que no son las que nuestros clientes quieren. Estoy hablando, por ejemplo, de ser agresivos con el telemarketing. Telefónica es la empresa que menos utiliza el telemarketing de esa manera agresiva. Renunciamos también a servicios que entendemos que, de alguna manera, pueden confundir a nuestros clientes. Renunciamos a muchas acciones que, al menos en el corto plazo, podrían ser económicamente interesantes pero que Telefónica no se puede permitir porque estaría muy lejos de para lo que estamos en este país.

- ¿Tener un propósito claro y definido cómo ayuda a Telefónica para ser un agente de cambio, que es el objetivo al que aspiran todas las empresas?

- En Telefónica tenemos la suerte de trabajar con la tecnología, que en sí misma ya es un agente de cambio. Y una empresa que se dedica a proveer a la sociedad de tecnología y conectividad, obviamente provoca cambio, no hay ninguna duda. Y provoca cambio positivo. Está estudiado, desde el punto de vista de PIB y del desarrollo empresarial, que las empresas que adoptan la digitalización, si lo hacen bien, progresan mejor y compiten mejor en sus sectores. Con lo cual, en nuestro caso, no tenemos que hacer mucho esfuerzo para convencer. Esa es la verdad.

«Si llega a todas partes, la tecnología crea una sociedad más igualitaria»

- Imagine el momento en el que deja la compañía –o el cargo–. ¿Qué le diría a su sucesor que le deja como legado?

- En mi caso, el legado ha sido mantener y respetar el propósito de esta empresa en todas las decisiones que nos ha tocado tomar al equipo que dirige la compañía. Todas han estado alineadas con el propósito. Ese es el legado que yo recibí y, a partir de ahí, lo que hemos hecho nosotros es hacer lo que se tenía que hacer. Quien venga detrás me gustaría que dijese: «Me han dejado un legado que me permite seguir respetando el propósito y los principios de la compañía, y eso es gracias a que se trabajó en esta línea en los años en los que Emilio ocupó esta posición».

- El legado es como una planta: para que florezca hay que regarlo y abonarlo. ¿Cómo le gustaría que creciera?

- Por supuesto que hay que engrandecer el legado, porque así lo perpetúas. Pero yo le pondría matices. Un propósito que consiste en conectar la vida de las personas para hacer el mundo más humano no es algo que necesite cambiar. Lo que tenemos que asegurar es que se llegue a él. No creo que nosotros tengamos que hacer un legado distinto. Engrandecerlo es que lo hagamos más veces, que tomemos más decisiones imbuidas de ese deseo, de ese principio. Lo único que le diría a mi sucesor es que no hay que parar nunca de pensar en cómo asegurar que en tus decisiones estás imbuido del propósito corporativo.

- ¿Por qué el mundo es un lugar mejor gracias a que existe Telefónica?

- Porque Telefónica, en todas sus decisiones, en todas sus actuaciones, trabaja para desarrollar a las personas. Todo lo que hacemos está enfocado a eso. No sé si hay otras empresas que aporten de la misma manera. Seguramente sí. Pero desde luego Telefónica es una de las que más aporta en hacer ese mundo mejor. Estoy convencido.

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