Borrar
Imagen de un fondo colonizado por okamurae en la bahía de Alicante. Fabio Blanco Murillo
Investigan usos industriales para una alga invasora que amenaza las costas de Alicante

Investigan usos industriales para una alga invasora que amenaza las costas de Alicante

La asiática rugulopteryx okamurae se propaga gracias al transporte marítimo y afecta a la biodiversidad, el turismo y la pesca de la provincia | La erradicación es costosa debido a su rápido crecimiento, por lo que se busca la alianza con los sectores productivos para convertirla en un activo rentable

Pau Sellés

Alicante

Domingo, 30 de junio 2024, 05:05

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

Las costas alicantinas cuentan desde el año pasado con un visitante indeseable, y que parece haber llegado para quedarse. Se trata del alga rugulopteryx okamurae, una especie invasora rebautizada como 'alga asiática' debido a su lugar de procedencia. El hallazgo de esta especie en la costa alicantina cabe atribuirlo a estudiantes del Grado de Ciencias del Mar de la Universidad de Alicante (UA), que durante el desarrollo de unas prácticas el pasado año recolectaron muestras de esta alga. 

Ahora, un grupo de investigación multidisciplinar formado por químicos, matemáticos, biólogos, ecólogos y botánicos de las universidades de Alicante, Málaga y Granada, trabajan en un proyecto de valorización del esta alga, que cuenta con distintos compuestos químicos que podrían ser útiles para diversas industrias tales como la alimentaria o la cosmética y para el tratamiento de aguas.

Las pruebas de laboratorio indican que «la especie invasora cuenta con distintos compuestos químicos, como los polifenoles, conocidos por su potente actividad antioxidante y antibacteriana», explica Mari Carmen Garrigós, del Grupo de investigación de Análisis de Polímeros y Nanomateriales (NANOBIOPOL) de la Universidad de Alicante (UA).

Los ácidos grasos extraídos del alga asiática son capaces de mantener el calor del ambiente, lo que supone una oportunidad para crear materiales de cambio de fase, es decir, termorreguladores

Además, los ácidos grasos analizados y extraídos del alga asiática son capaces de mantener el calor del ambiente lo que supone una oportunidad para crear materiales de cambio de fase, es decir, termorreguladores. «Si aplicamos estas sustancias químicas a envases de alimentos biodegradables conseguiríamos mantener la cadena de frío de alimentos refrigerados», añade la investigadora de la UA.

Proceso de obtención de compuestos químicos del alga asiática en el laboratorio de la UA y una muestra de Rugulopterix okamurae. TA

Por otro lado, los investigadores han comprobado que este alga es capaz de retener metales pesados. Según Garrigós, «cuando hemos analizado las muestras hemos encontrado arsénico, mercurio y otros contaminantes del mar. Esto significa que el alga Rugulopterix okamurae tiene una alta capacidad para filtrar el agua».

Resistente a los depredadores

«Una de las formas que tenemos de identificarla es probándola, ya que tiene un sabor picante», explica el técnico del Departamento de Ciencias del Mar y Biología Aplicada de la UA Fabio Blanco Murillo. Puede parecer un método poco científico, tal y como él mismo explica, sin embargo, esta característica es motivo de preocupación.

Ese carácter picante hace que no sea plato de buen gusto para los animales que habitan la bahía alicantina, por lo que al no tener depredadores, la 'alga asiática' puede seguir creciendo libremente.

Rugulopteryx okamurae ha sido rebautizada como 'alga asiática'. Fabio Blanco Murillo

La razón de su llegada a Alicante, y a gran parte de la costa mediterránea, se debe buscar en el transporte marítimo, y es que la especie se cuela en las aguas de lastre de los barcos y en su propia quilla para viajar desde el Pacífico asiático -donde tiene una amplia distribución- hasta el mar Mediterráneo.

Sus efectos son devastadores, y preocupan tanto a pescadores como a naturalistas y gobiernos. En primer lugar, porque su carácter invasor amenaza a especies de algas autóctonas, ya que las desplazan o las cubren directamente para impedir que crezcan. Este desplazamiento reduce el alimento disponible para la fauna local, que no muestra apetencia por la Rugulopteryx okamurae debido a su particular sabor. 

Consecuencias para la pesca

A esta pérdida de biodiversidad se une los obstáculos que supone para la pesca tradicional, colapsando las redes de muchos barcos pesqueros y dificultando así la recolección de peces. El técnico de la UA explica que esta gran afectación a la práctica pesquera se está produciendo especialmente en las costas malagueñas y gaditanas, donde la invasión es mayor. Desgraciadamente, nada hace presagiar que Alicante vaya a librarse del problema. 

Su gran capacidad de crecimiento hace muy difícil acabar con ella, y es que el alga asiática puede expandirse a partir de pequeños fragmentos. Los expertos de la UA explican que las estrategias de contención de que se dispone a día de hoy son el monitoreo y la prevención. Este último se puede lograr aplicando mayores controles a las naves que realicen rutas marítimas para reducir el riesgo de propagación del alga asiática. 

De esta forma de transporte se desprende que su introducción en nuestra provincia se ha hecho a través del Puerto de Alicante. No obstante, el oleaje y las corrientes marinas han hecho que se propague a algunas playas cercanas como San Gabriel y Urbanova, así como a otras lejanas como Arenales y calas del Cabo de Santa Pola.

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Publicidad

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios