Imagen aérea de la estación de autobuses de Benidorm / T.A.

Benidorm aprueba los pliegos para la licitación de la estación de autobuses

La infraestructura lleva años en un estado deplorable y se ha convertido en uno de los grandes puntos de fricción política en la capital turística

Nicolás Van Looy
NICOLÁS VAN LOOY Benidorm

Inaugurada por todo lo alto en 2007 como la gran infraestructura turística del momento, que prometía no sólo liberar las principales vías de Benidorm del siempre complicado tráfico de autobuses, sino convertirse en una gran puerta de entrada a la capital turística de la Comunitat Valenciana, la estación de autobuses de la ciudad ha vivido un continuo declive que ha llegado hasta nuestros días, 15 años después, con un edificio completamente abandonado, sin actividad comercial alguna, lleno de basura y desperfectos y, en definitiva, ofreciendo una imagen vergonzosa y vergonzante de la ciudad a todos aquellos que arriban a ella por carretera.

Ahora, diez años después de que se iniciase el inacabable peregrinar judicial que ha enfrentado a Enrique Ortiz y al Ayuntamiento, el alcalde de Benidorm, Toni Pérez, ha anunciado que será el próximo lunes cuando, en un pleno extraordinario, se aprobarán los pliegos -que ya han sido redactados- para la explotación del recinto.

Se trata de un nuevo paso, quizás definitivo, en una historia que parecía que se iba a poder desbloquear el pasado año, con la firma de una modificación del convenio entre Ortiz y el consistorio que fijaba un plazo de seis meses para dar solución definitiva a este embrollo, pero llegó el 16 de diciembre, fecha límite de ese plazo, y nada sucedió.

Por el momento, algunos de los detalles que se conocen de ese pliego de condiciones que será aprobado en breve, contemplan que será el nuevo concesionario el que se tendrá que hacer cargo del pago de 24,5 millones que, por rescisión de contrato, hay que abandonar a Enrique Ortiz como indemnización.

Aquella empresa que se haga cargo de la explotación de la estación de autobuses de Benidorm gestionará, además de la propia terminal, el hotel -que es el único negocio que permanece abierto- y la zona comercial, de la que hace ya tiempo que huyeron todos los inquilinos, siendo Mercadona una de las últimas empresas en decir adiós.

Buena muestra de las prisas con las que Benidorm quiere solucionar de forma definitiva la cuestión de la estación de autobuses se aprecia en las palabras de Toni Pérez que, durante una visita a unas de las muchas obras que tiene en marcha la capital turística, ha revelado que ha sido «esta mañana [por el viernes], los técnicos han configurado los pliegos y el Departamento de Intervención ha comunicado el fin del expediente».

Todo ello, ha sido ya comunicado, también en la mañana del viernes, al resto de grupos políticos en la Junta de Portavoces y ya se ha previsto «celebrar un pleno extraordinario el próximo lunes para aprobar los pliegos que han de regir la licitación de la estación de autobuses».

Toni Pérez ha indicado que «la estación de autobuses es un tema que nos ha motivado desde el minuto 1 con el único objetivo de dar cumplimiento a una sentencia ratificada en 2012 por el Tribunal Supremo que obligaba al Ayuntamiento a licitar de nuevo la explotación de la estación de autobuses».

El alcalde ha explicado que «se han dedicado muchísimas horas al trabajo real y efectivo que permiten hoy disponer de estos pliegos».

26 años y 24,5 millones de euros

Una vez el pleno apruebe los pliegos, el contrato se licitará por un plazo de 26 años, 10 meses y 8 días y por 24.516.647,32 euros, un importe con el que se cubrirá la obra realizada y no amortizada.

Cabe recordar que esta licitación llegará después de que el Ayuntamiento y la mercantil Estación de Autobuses de Benidorm SL alcanzaran un acuerdo para la resolución y liquidación del contrato de gestión de la terminal.