El alcalde, Luis Barcala, en la presentación del nuevo logo de Aguas de Alicante. / a.a.

Barcala pide «ceder entre todos para sacar un presupuesto vital» y se reunirá con los grupos tras enmiendas

El alcalde advierte que, de no aprobar las cuentas, se perderán los fondos europeos y los incrementos de sueldo se comprometen

E. P. Alicante

El alcalde de Alicante, Luis Barcala, ha pedido a los grupos políticos del Ayuntamiento «ceder entre todos para sacar un presupuesto vital para la ciudad». El primer edil ha anunciado que, cuando reciba el informe de la oficina presupuestaria sobre las enmiendas, volverá a reunirse con todos los partidos para «recabar apoyos» para aprobar las cuentas.

Así se ha expresado este martes Barcala, al ser preguntado por los medios de comunicación por la situación de los presupuestos, después de que el PSOE, Compromís y Podemos presentaran distintas enmiendas y Vox planteara una a la totalidad.

«Voy a sentarme con todos los partidos, apelando primero a su responsabilidad y segundo a las enmiendas. Si negocio las enmiendas, digo que sí y, aún así, no votan a favor, apaga y vámonos. Tendrán que responder delante de los alicantinos. Voy a poner todo de mi parte, el hacer fácil que, al menos, haya una abstención por parte de algún grupo municipal», ha sostenido.

El primer edil ha considerado que el presupuesto es «absolutamente fundamental para la ciudad» y ha advertido que, si no se aprueba, «todas las inversiones con fondos europeos se pierden y los incrementos de sueldos y función pública se comprometen».

«No es que estemos presentando unos presupuestos con proyectos muy personales, con mucha carga ideológica que solo podría hacer este equipo de gobierno. Estamos presentando unos que atienden a la mejora de servicios públicos, que es lo que demandan los ciudadanos», ha subrayado.

«Decir que no a estos presupuestos es comprometer cosas que son absolutamente necesarias para la ciudad. Solamente desde una perspectiva electoralista, anteponiendo el interés del partido y las elecciones por encima de Alicante y los alicantinos se puede comprender que se vote que no o no se permita la aprobación», ha aseverado.

Unas cuentas muy complicadas

En este contexto, ha considerado que se trataba de unas cuentas «muy complicadas» porque «había que encajar el incremento salarial de plantilla del 4%, las contratas de limpieza y transportes y los suministros de luz». Así, ha recalcado que «no era un presupuesto fácil», puesto que tres conceptos «se comen mucho de gasto corriente».

«Todos tenemos que ser responsables de que eso lo condiciona», ha expresado. No obstante, se ha mostrado abierto a revisar las enmiendas que «puedan ser perfectamente razonables, teniendo en cuenta las limitaciones». Al mismo tiempo, ha señalado que, «si de antemano, hay algún grupo que, haga lo que haga, han decidido votar en contra, que lo diga ya y nos ahorramos todos ese tiempo».