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Dos policías custodian a los tres detenidos en Aspe. P.N.
Desarticulado un grupo criminal en Aspe que explotaba en 'semiesclavitud' a conciudadanos

Desarticulado un grupo criminal en Aspe que explotaba en 'semiesclavitud' a conciudadanos

La Policía Nacional ha detenido a tres personas de origen rumano | Los arrestados obligaban a trabajar 10 horas diarias por 40 euros semanales

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Sábado, 2 de marzo 2024, 10:18

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Agentes de la Policía Nacional han detenido a tres personas en Aspe por la presunta comisión de los delitos de trata de seres humanos, extorsión, grupo criminal y delito contra el derecho de los trabajadores. Los arrestados mantenían retenidos bajo coacciones y explotados laboralmente a cuatro conciudadanos en fincas agrícolas.

Los detenidos son dos varones y una mujer, de entre 24 y 47 años de edad, y de nacionalidad rumana, que han pasado a disposición del Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Novelda.

La investigación policial se inició a raíz de una información recibida de carácter urgente por parte de las autoridades de Rumanía que informaron sobre la posible retención de ciudadanos rumanos. Ante la gravedad de los hechos, agentes adscritos al Grupo 2º de la Unidad Contra las Redes de Inmigración y Falsedad Documental (UCRIF) de la Comisaría Provincial de Alicante se hicieron cargo de la investigación.

Tras las primeras indagaciones, la Policía localizó la finca en la que estas personas retenían y explotaban a otros ciudadanos. Los agentes pudieron observar a un varón que trasladaba a otros dos hombres desde un domicilio en Aspe a la finca agrícola. A continuación, se desplazaron a hasta la construcción agrícola donde identificaron a los tres sujetos. Uno de ellos se identificó como propietario de la explotación agrícola y aseguró tener como empleados a los otros dos hombres. Además, rápidamente enseñó a los agentes una nómina a nombre de uno de los dos supuestos empleados.

Tras ser identificados, la Policía Nacional comprobó que uno de los dos trabajadores era la persona que había dado la voz de alarma acerca de su situación. A preguntas de los agentes, el hombre confirmó los hechos y pidió ayuda a los agentes.

Deuda impagable

Al tomarle testimonio a la víctima, esta explicó que, tras pedir un préstamo de 100 euros a otro compatriota (el conductor del vehículo que los llevaba a la finca), le dio el dinero con la condición de que cada mes que pasara sin cobrar la deuda se duplicaría la cantidad. Justo en esa época y debido a la pandemia del COVID la víctima tuvo que regresar a su país, por lo que no pudo saldar la deuda.

Tras regresar a España, el prestamista le solicitó el pago de la deuda que se había elevado a 3.000 euros. Para asegurarse el pago, le retuvo la documentación y le obligó a trabajar en explotaciones agrícolas 10 horas diarias tanto en España como en Francia, pagándole sólo 40 euros semanales para que pudiera comer. El acusado de explotación le llegó a alojar temporalmente en contenedores habilitados como viviendas de manera indigna e insalubre.

Un momento de la detención del grupo criminal.
Un momento de la detención del grupo criminal. P.N.

Según señala la Policía Nacional, la víctima ha permanecido en esta situación alrededor de dos años junto con otros compatriotas y calcula que ha pagado al investigado unos 90.000 euros. A pesar de esto, todavía le reclama una deuda de 3.000 euros.

Por otro lado también manifestó que no había denunciado antes su situación y tampoco había huido por el temor a las consecuencias, ya que considera muy peligrosos tanto a este varón como a su esposa.

Más personas implicadas en los delitos

Los agentes averiguaron que el propietario de la explotación agrícola colaboraba con la persona que tenía coaccionados y explotados laboralmente a estos dos trabajadores. Además, el salario de estos dos empleados era ingresado en cuentas bancarias que pertenecían al principal investigado y a la esposa de éste.

Por otra parte, los agentes comprobaron que, en otras tierras, también propiedad del propietario de la finca, se encontraban trabajando otros dos varones, resultando ser dos víctimas más del grupo criminal.

Durante la investigación, la Policía confirmó que la situación se repetía y que otros dos hombres trabajaban allí para saldar sus deudas. El grupo criminal utilizaba el mismo sistema de extorsión. Además, les amenazaron con hacerles daño a sus familias si escapaban o si denunciaban los hechos.

Otras víctimas en Francia

En el registro practicado por los agentes en el domicilio del cabecilla del grupo criminal intervinieron 1.650 euros y 1.802 leus rumanos (moneda oficial de Rumanía) en efectivo. También la Policia intervino varios extractos bancarios a nombre tanto de los investigados como de varios familiares suyos en los que había un saldo acumulado de más de 130.000 euros, dinero procedente de transferencias bancarias realizadas por parte de empresas agrícolas francesas que ingresaban el dinero en esas cuentas bancarias por el trabajo realizado por las víctimas de este grupo criminal.

En la documentación, se hallaron varias nóminas a nombre de las cuatro víctimas. sin embargo, tras comprobar los agentes sus datos en la Seguridad Social ninguno de estos trabajadores figuraba como dado de alta.

Finalmente, la Policía Nacional localizó tanto al cabecilla de la organización como a su esposa, que era la persona que recibía los salarios de los trabajadores en sus cuentas bancarias.

Los agentes asistieron a las víctimas y las pusieron en contacto con los servicios sociales para que recibiesen la asistencia necesaria y poder solventar su actual situación social. La investigaciones sigue abierta porque se tuvo conocimiento de que cuatro víctimas más de este grupo criminal fueron trasladadas a Francia para seguir siendo explotados laboralmente en el país vecino, estando en contacto en todo momento tanto con las autoridades francesas como con las autoridades rumanas.

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