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Alrededor del 5% de la población de nuestro país sufre depresión T.A.
Depresión y Alzheimer | Relacionan la depresión como el síntoma más frecuente en las fases iniciales del Alzheimer

Identifican la depresión como el síntoma más frecuente en las fases iniciales del alzhéimer

Expertos recomiendan tratar «urgentemente» la aparición de síntomas depresivos para evitar el deterioro cognitivo

P. Sellés

Alicante

Jueves, 12 de enero 2023

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Se estima que alrededor del 5% de la población de nuestro país sufre depresión. Este trastorno mental común puede tener consecuencias realmente adversas en nuestra salud, y es que los expertos lo identifican como el síntoma más frecuente de la enfermedad de Alzheimer, sobre todo en estadios iniciales.

Así lo manifiesta la Confederación Española de Alzheimer (Ceafa) con motivo del Día Mundial de Lucha contra la Depresión, que se conmemora cada 13 de enero. En este sentido, la Confederación señala que la aparición de síntomas depresivos «debe tratarse urgentemente para evitar el deterioro cognitivo que produce y, por tanto, el empeoramiento en las actividades de la vida diaria y pérdida de independencia».

El envejecimiento se asocia hasta en un 15 % con la depresión, no sólo por el mayor riesgo de enfermedades, sino por el aumento de posibilidades de tener discapacidad y pérdidas de seres queridos

Por regla general el envejecimiento se asocia entre un 5 y un 15 % con la depresión, y no sólo por el mayor riesgo de enfermedades, sino por el aumento de posibilidades de tener discapacidad y pérdidas de seres queridos o amigos difíciles de afrontar.

Los síntomas relacionados más frecuentemente con estas situaciones son la depresión y la apatía. En este sentido, desde Ceafa apuntan que es posible que esta sintomatología sea parte del alzhéimer, e incluso una manifestación inicial de la demencia antes de que sean llamativos los síntomas cognitivos. «Hay consenso general en que parece existir una relación entre la historia anterior de depresión y el desarrollo de enfermedad de alzhéimer», afirma la presidenta de Ceafa, Mariló Almagro.

Por otro lado, ansiedad y depresión también pueden derivarse de sentimientos de tristeza, apatía, miedos o angustia producidos por los cambios que se producen en la persona cuando se inicia el proceso de desarrollo de la enfermedad. Son momentos en los que la persona se empieza a dar cuenta de que no es capaz de realizar bien las actividades habituales de conducir, de cocinar, de cuidar de sus finanzas, etc.

En este punto, la presidenta de la Confederación incide en que «debemos seguir avanzando en materia de prevención y tratamiento de la enfermedad con el fin de mejorar la calidad de vida de los afectados y sus familiares. Sin duda, sigue siendo necesario que se destinen más recursos para la atención sociosanitaria de las personas con alzhéimer».

Efectos en familiares y cuidadores

En la relación del alzhéimer y la depresión, también hay que tener en cuenta a las personas cuidadoras. Desde Ceafa aluden a numerosos estudios para asegurar que los familiares y cuidadores de personas con Alzheimer experimentan niveles altos de ansiedad y depresión, teniendo más probabilidades por tanto de sufrir esta enfermedad.

Familiares y cuidadores de personas con Alzheimer experimentan niveles altos de ansiedad y depresión, teniendo más probabilidades por tanto de sufrir esta enfermedad

A menudo, las vidas de los cuidadores giran en torno a la satisfacción de las necesidades del familiar enfermo de alzhéimer . «La labor de cuidado tiene un gran nivel de exigencia y muchos se olvidan de sus propias necesidades», apunta la Confederación, por lo que añaden: «el cuidador debe tomar conciencia de la necesidad de cuidarse más, para disponer de más energía y de recursos físicos y psicológicos que le permitan seguir cuidando».

Por último, Ceafa señala que es habitual que los cuidados duren años y los síntomas de la demencia empeoren, por lo que los cuidadores pueden sufrir una depresión sostenida durante un largo período, teniendo un impacto directo en el cuidado que dan. Desde la entidad recuerdan que «resulta necesario combatir de manera eficaz esta enfermedad, cuya incidencia ha aumentado en las últimas décadas, y atender con recursos de calidad a las personas que la padecen y a sus familiares».

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