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El joven Alejandro (arriba al centro), superviviente de cáncer infantil, junto a su familia. TA
Cuando el cáncer llega demasiado pronto: «Salí del hospital con una ecografía y un parte de leucemia»

Cuando el cáncer llega demasiado pronto: «Salí del hospital con una ecografía y un parte de leucemia»

Alicante suma anualmente 40 nuevos casos de esta enfermedad en menores, el 80 % de los cuales consigue recuperarse | TodoAlicante recoge el testimonio de dos de estos supervivientes

Pau Sellés

Alicante

Sábado, 17 de febrero 2024

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«Nuestro caso es peculiar», asegura el alicantino Alejandro López para relatar la relación de su hijo con la leucemia. En la provincia de Alicante son diagnosticados anualmente unos 40 casos de cáncer infantil, de los cuales una quinta parte no sobrevive. El testimonio de Alejandro pone cara y, sobre todo, una nota de color a estas terribles cifras, explicando cómo su vástago ha sobrevivido a la enfermedad. 

«Los niños no perciben el miedo, son valientes. Nos dan una lección de vida». Las palabras de Alejandro denotan la resiliencia de una lucha que ya va para seis años, y que por el camino le ha costado un negocio, y cinco años de terapia psicológica para su mujer. Esa experiencia, además, le ha llevado a convertirse en vicepresidente de la Asociación de Padres de Niños con Cáncer de la Comunitat Valenciana -Aspanion-.

La peculiaridad de su caso reside en cómo se enteró de que su hijo de apenas tres años tenía leucemia. «Mi mujer estaba embarazada de ocho semanas. La ilusión nos embargaba. Fuimos al hospital a recoger una ecografía acompañados por Álex, nuestro otro hijo. Una vez en el hospital, los sanitarios notaron que Álex tenía unos ganglios inflamados detrás de las orejas. Le hicieron una analítica de sangre, 'solo por descartar', nos dijeron para tranquilizarnos». A las dos horas de esa prueba les llegó el terrible mazazo. El pequeño tenía leucemia. «Estábamos en shock. Salí de un hospital con una ecografía debajo de un brazo, y con un parte de leucemia bajo el otro», relate el progenitor alicantino.

Ese diagnóstico inicial tuvo lugar en un centro privado de Alicante, desde el cual el menor fue derivado al Hospital General de Alicante, donde se encuentra la unidad de referencia de oncología pediátrica para toda la provincia. «Al principio nos dejamos llevar por lo que habíamos visto en la tele y pensamos en venderlo todo para poder financiar un tratamiento en Estados Unidos. Afortunadamente, los médicos nos tranquilizaron al enfatizar el carácter referencial de los servicios de oncología en nuestra Comunitat». 

«Los niños no perciben el miedo, son valientes. Nos dan una lección de vida»

Alejando López

Padre de un niño superviviente al cáncer

Aquel diagnóstico llegó en 2018 y el tratamiento se prolongó durante los dos años siguientes, coincidiendo con los albores de la pandemia del coronavirus. «Álex tenía las defensas muy bajas durante el tratamiento, así que nos tocaba ir a todos lados con mascarilla. En aquel momento la gente nos miraba con extrañeza, porque el uso de mascarillas no se generalizaría hasta meses más tardea». En la actualidad, el pequeño Álex ha superado con éxito el tratamiento y se encuentra en el ecuador de la fase de revisiones, la cual se prolonga durante diez años. Pasado este plazo, Álex recibirá el alta médica. 

El cáncer, como una «bandeja derribada»

Otra joven alicantina que ha pasado por el mismo caso es Valeria Sevilla, una colivenca a la que le diagnosticaron una leucemia linfoblástica aguda a los 14 años. «Es como si tu vida fuera una bandeja cargada que derriban de repente con un golpe». De esta forma explica la joven su lucha contra la enfermedad, que hasta el momento se ha prolongado dos años.

Valeria asegura que durante ese tiempo el Hospital General de Alicante se ha convertido en «un segundo hogar». Allí estuvo ingresada un mes tras el diagnóstico inicial, así como ulteriores periodos alternos cuando los médicos lo consideraban oportuno. «He llegado a tener fiebre todos los días de un mes», explica la colivenca para ilustrar su varaible estado de salud.

Valeria tuvo que apartarse momentáneamente de los estudios cuando a los 14 años le diagnosticaron una leucemia linfoblástica aguda

Esas idas y venidas al hospital han alterado significativamente su día a día. «Tu vida cambia completamente tal y como la conocías», asegura la joven. Donde más se notó ese cambio fue en los estudios, los cuales tuvo que posponer momentáneamente. En el momento del diagnóstico, Valeria cursaba tercero de la ESO, y aunque Sanidad ofrece opciones a jóvenes en su situación para seguir los estudios desde el hospital o en casa, ella no se vio con fuerzas para continuar.

Repitió aquel curso, aunque al siguiente se reincorporó a la rutina de estudios. Actualmente, la alicantina cursa 4º de la ESO con la perspectiva de trabajar en el sector sanitario. «Quiero ser enfermera. Lo tenía claro desde pequeña, y mi experiencia con el cáncer me ha ayudado a reafirmarme».

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