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Las ZBE y la recarga del coche eléctrico son algunas de las dificultades para los conductores F. P.
Las ZBE provocan dificultades de desplazamiento al 50% de los ciudadanos

Las ZBE provocan dificultades de desplazamiento al 50% de los ciudadanos

Dos de cada tres españoles han cambiado sus hábitos de movilidad urbana en los últimos 10 años

Patxi Fernández

Lunes, 4 de diciembre 2023, 10:41

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La implantación de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en los núcleos urbanos es una de las preocupaciones de los españoles en materia de movilidad. Aunque el 60% de los encuestados considera necesaria la limitación del tráfico de vehículos privados, el 50% reconoce que estas medidas modificarán sus hábitos en materia de movilidad y admite que puede dificultar su desplazamiento.

Mientras el 54% de los encuestados asegura que optaría por incrementar el uso del transporte público para desplazarse a las zonas donde se haya implantado las ZBE, un 17% prevé seguir utilizando el vehículo propio utilizando los parkings autorizados. Además de los desplazamientos a pie, que son la opción principal para un 18% de los españoles, el uso de taxis, VTC y otras alternativas de micromovilidad como bicis y patinetes serán opciones elegidas por el 11% de la población.

Esta es una de las principales conclusiones recogidas en el estudio «Evolución y nuevos hábitos de movilidad en las ciudades» elaborado por iPark. Mediante una encuesta realizada a nivel nacional a más de 2.000 personas entre 25 y 70 años, la compañía – que celebra sus primeros diez años en el mercado – revela en este estudio aspectos clave sobre los cambios en los hábitos de movilidad de las ciudades, así como la percepción de la implantación de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), de los parkings o del futuro del vehículo eléctrico, entre otras cuestiones.

Así, el 22% de la población declara moverse menos que hace 10 años por las ciudades y un 50% afirma hacerlo más a pie. No obstante, en cuanto a la evolución del uso de medios de transporte en estos últimos diez años, un 44% de la población asegura que ha incrementado el uso del transporte público, mientras que un 22% afirma usar más el vehículo privado que antes. Alrededor de un 13% afirma utilizar medios como la bicicleta y el patinete, seguido del incremento del uso de taxis y de vehículos de transporte con conductor (VTCs) -10%-, así como de movilidad compartida -6%-.

En este contexto dinámico de cambios, la próxima implantación de Zonas de Bajas Emisiones en los núcleos urbanos, prevista para 2024, es una de las preocupaciones de los españoles en materia de movilidad.

Parkings disuasorios y como alternativa sostenible

Este mismo estudio recoge la percepción y papel del parking en las zonas de estacionamiento regulado. Según los resultados, prácticamente la mitad de los encuestados que utilizan el coche privado en los centros de las ciudades –un 47%– optan por estacionar en parkings privados, en comparación con el 22% prefiere el uso de zonas de estacionamiento regulado a pie de calle. Alrededor del 31% aparcan en las inmediaciones y se desplazan a pie.

Según Juan Manuel Mogarra, CEO de iPark «los aparcamientos se han convertido ya en algo más aparte del sitio donde metes el coche». Según el directivo, especialmente en las grades ciudades como Madrid, donde numerosos vehículos aparcan habitualmente en la calle y por lo tanto sin un acceso a puntos de recarga privado, los parkings se han transformado «en una alternativa real que facilita una solución al problema de la movilidad eléctrica, eliminando una de las barreras que el coche eléctrico tiene en España».

Para ello, también los propietarios y gestores de los parkings han tenido que adaptarse a una nueva situación en la que no todo son facilidades. «Uno de los problemas con los que nos encontramos es la gestión administrativa, ya que para poner en funcionamiento los puntos de recarga nos hemos dado cuenta de los importantes retrasos por parte de las administraciones».

Otro aspecto importante a la hora de realizar las instalaciones y adaptar las existentes a los coches eléctricos viene marcado por su propia característica. «Los coches eléctricos son entre un 20 y un 25% más pesados que sus equivalentes de combustión, por lo que hay que estudiar que las estructuras de estos aparcamientos no se vean afectadas. Por ello hemos estudiando la situación con la colaboración del Colegio de Ingenieros de Caminos de Santander, con los que estamos examinando la situación real para así garantizar la máxima seguridad y que los aparcamientos soportan estas nuevas cargas», explica.

Tal y como ha explicado Juan Manuel Mogarra, «iPark nació hace justo diez años, y estos datos nos muestran una gran evolución de la movilidad desde aquel entonces, una evolución que representa el compromiso de la población y de las entidades a generar ciudades más sostenibles, pero que también sigue reflejando el gran papel del vehículo privado en nuestra sociedad. Está en nuestras manos, y en la de todas los agentes de movilidad, impulsar medidas que permitan aprovechar las ventajas de cada uno de los agentes implicados con el objetivo de crear ciudades no solo más limpias y sostenibles, sino también seguras».

En este sentido, pese a que tan solo el 38% de los encuestados afirma conocer el papel del aparcamiento disuasorio, aquellos situados en la periferia de ciudades tienen objetivo es que los conductores aparquen en ellos y continúen su viaje al centro de la ciudad en transporte público, más del 70% de los encuestados afirma que su uso ayudaría a reducir el tráfico y la contaminación ambiental. Tan solo el 26,7% de los encuestados ha reconocido utilizar aplicaciones y webs de reserva y pago de plazas de aparcamiento.

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Respecto a la implantación de espacios y vehículos más eco, un tercio estaría dispuesto a pagar más por un estacionamiento más sostenible. Además, la encuesta revela que el 25% de los españoles tiene la intención de comprar un coche eléctrico en los próximos tres años. Hoy en día, el principal obstáculo para la compra es el precio (72%), seguido de la falta de infraestructura de carga (58,7%), la limitada autonomía (58,3%) y el tiempo de recarga (54,9%).

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