Borrar
Urgente Evacúan un edificio en Crevillent por el hundimiento de un techo provocado por las tormentas
Jesulín de Ubrique durante la entrevista con Bertín Osborne. Telecinco
Jesulín de Ubrique se define como «un máquina» cambiando pañales

Jesulín de Ubrique se define como «un máquina» cambiando pañales

El torero también habló con Bertín Osborne sobre su matrimonio con María José Campanario: «Somos uña y carne»

Joaquina Dueñas

Martes, 16 de mayo 2023, 10:28

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

A pesar de las cuentas pendientes con Mediaset, Jesulín de Ubrique no ha tenido problema en convertirse en el primer invitado de Bertín Osborne en su programa de entrevistas, 'Mi casa es la tuya', emitido en Telecinco. Eso sí, tras negociar algunas condiciones, como que no se le preguntara por Belén Esteban, ni por la hija que tuvo con ella, Andrea, su primogénita. Tampoco permitió que 'Sálvame' emitiera fragmentos de la entrevista.

Con todo bien atado, el diestro no dudó en hablar de su faceta más íntima, relatando las claves de su matrimonio con María José Campanario, a la que lleva unido más de dos décadas y con la que se convirtió en padre por cuarta vez hace menos de un año: «Estiramos la cuerda pero nunca hasta que se rompa. Eso es una cosa muy importante en el matrimonio: equilibrio y estabilidad».

El torero dedicó palabras muy cariñosas hacia su mujer, a la que definió como «muy sencilla, muy normal, muy currante, muy amiga de sus amigas, muy chistosa y divertida». «Tengo la suerte de tenerla como esposa y como amiga, con sus defectos y sus virtudes; ni mi mujer es perfecta ni yo soy perfecto», aseguró. «Ella tiene su forma de pensar y yo la mía, pero siempre intentamos llegar a buen puerto», confesó. Y es que, según dijo, «yo tengo una cosa muy buena con mi mujer. Todo lo hablamos. Lo bueno, lo malo, las decisiones que queremos tomar… Mi mujer y yo somos uña y carne. La verdad es que nos ha ido muy bien».

Se le llena la boca reconociendo los méritos de su esposa

Entre las decisiones que tuvieron que afrontar como familia estuvo la de que María José Campanario retomara sus estudios y trabajara fuera de su residencia habitual, algo que Jesulín no aceptó de muy buen grado inicialmente. «Al principio yo fui egoísta, porque no lo veía bien, pero luego le di mi apoyo incondicional a partir de una reflexión que ella me hizo: que si ella me decía a mí cuándo tenía que torear o no, y siempre me había mostrado su apoyo». Esa conversación fue un punto de inflexión que le hizo pensar, «¿quién soy yo para decirle a ella lo que tiene que hacer?». Y ahora, al diestro se le llena la boca reconociendo los méritos de su esposa: «Es una mujer que, pudiendo tener una vida más fácil, se levanta y se va a trabajar. Se ha sacado una carrera en Oporto, ha trabajado en Barcelona, Zaragoza, Sevilla». «Mi mujer es catalana. Nació en Hospitalet de Llobregat​​​. Ella habla catalán, castellano, inglés perfectamente, portugués perfectamente. Está súper preparada», dijo.

Junto a ella ha tenido tres hijos: Julia, de 20 años; Jesús, de 16; y el pequeño Hugo, que nació en junio del año pasado y que llegó cuando no lo esperaban. «Este niño ha sido una sorpresa pero también una bendición de Dios». Con él está viviendo la paternidad de manera más intensa ya que, retirado de los ruedos, tiene más tiempo para dedicarle, incluso asegura que es «un máquina» cambiando pañales.

Más allá del día a día, Jesulín destacó la decisión que ha tomado sobre su descendencia: «Tengo claro que voy a defender a capa y espada la privacidad total y absoluta de mis hijos. De los cuatro. No voy a cruzar ninguna línea que pueda perjudicarlos en cualquier aspecto. Y tengo muy claro que debo respetar la voluntad de ellos».

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios