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Alcaraz, a un paso del trono de París
Final

Alcaraz, a un paso del trono de París

El murciano lucha este domingo contra Zverev por su primer título de Roland Garros, que sería el tercero de Grand Slam tras el US Open en 2022 y Wimbledon en 2023

Enric Gardiner

Sábado, 8 de junio 2024, 17:38

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Con la filosofía de su querido Real Madrid, Carlos Alcaraz afronta el que puede ser su primer título de Roland Garros. «Las finales no están para jugarlas; están para ganarlas», admite el murciano, que aspira este domingo (15:00 horas) a colmar las expectativas con las que, desde que Rafa Nadal comenzó su dinastía en 2005, tienen que convivir los tenistas españoles. Porque Alcaraz será el decimosexto español en una final de Roland Garros y podría convertirse en el décimo en ganar la Copa de los Mosqueteros, junto a Manolo Santana, Andrés Gimeno, Arantxa Sánchez Vicario, Sergi Bruguera, Carlos Moyá, Albert Costa, Juan Carlos Ferrero, Rafa Nadal y Garbiñe Muguruza.

«Tengo un sentimiento especial en este torneo», asegura Alcaraz. «De pequeño me iba corriendo a casa para ver los partidos. Así vi a Nadal, a Thiem... Quería poner mi nombre con el de los españoles que ganaron este torneo, Rafa, Ferrero, Moyá, Costa... y ahora aspiro a eso. Vine a Roland Garros una vez antes de ser profesional. Vine al torneo de niños y fue un momento muy bonito», rememoró este sábado Alcaraz.

El jugador murciano es consciente de que, para su país, Roland Garros es el pináculo del tenis, el torneo que ha cimentado la leyenda de los tenistas españoles y el que ha popularizado este deporte para las masas. Por ello ha sido su asignatura pendiente. Tras conquistar Nueva York y Londres, quedaba París, un lugar en el que fue humanizado en 2022 y en el que se acalambró en 2023. Era un reto quizás mayor que el US Open y Wimbledon, porque aquí jugaba contra sus contrincantes y contra las expectativas, que le exigen rivalizar con los logros de Nadal, el mejor de la historia en tierra batida.

El polvo de ladrillo no es sin embargo el mejor terreno para Alcaraz. «Si quiero ser uno de los mejores, tengo que serlo en todas las superficies, como Federer, Djokovic y Nadal. Crecí jugando en tierra, pero me siento más cómodo en pista dura», reconoce el murciano, que aun así tiene la oportunidad de ser el más joven de la historia, a sus 21 años, en conquistar tres títulos de Grand Slam en tres superficies distintas. También sumaría ya más 'majors' que todos los tenistas nacidos en la década de los 90.

«Estamos a un pasito, pero es el más complicado. Ganar las finales es difícil, pero no están para jugarlas; están para ganarlas», proclama un tenista que ha disputado 17 finales en su carrera y ha ganado 13 de ellas. Las dos veces que jugó por levantar un Grand Slam ganó, ante Casper Ruud en el US Open 2022 y frente a Novak Djokovic en Wimbledon 2023.

Este domingo se enfrentará a Alexander Zverev, que el viernes se aprovechó de Casper Ruud, con problemas para apuntarse a su segunda final de Grand Slam. La primera es de amargo recuerdo para el alemán, puesto que cayó ante Dominic Thiem en el US Open 2020, tras desperdiciar dos sets a cero de ventaja.

Zverev, más minutos en pista

El germano lleva un mes extraordinario, con el título en el Masters 1.000 de Roma y su primera final en Roland Garros, donde sabe lo que es ganar a Alcaraz, puesto que le derrotó en los cuartos de final de 2022. Además, Zverev es el tenista que más veces ha ganado a Alcaraz, cinco, y le ha derrotado este año en los cuartos de final del Abierto de Australia. Eso sí, el último duelo entre ambos, en Indian Wells, se lo llevó Alcaraz por un claro 6-3 y 6-1, además de que el alemán acumula más minutos en pista, con partidos a cinco sets en tercera y cuarta ronda.

Zverev llega a esta final después de que se retiraran las acusaciones sobre él de maltrato por parte de su expareja. El alemán alcanzó un acuerdo extrajudicial con la denunciante y tendrá que abonar 150.000 euros y 50.000 a la caridad para que se desestimen los cargos contra él. «El caso está cerrado. No me preguntéis más», reclamó este sábado el alemán, que fue condenado a principios de año a pagar 400.000 euros por supuestamente atacar en mayo de 2000 a su por entonces pareja, decisión que apeló y dio comienzo a un juicio que se ha desarrollado estos días y llegó a su fin el viernes.

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