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Los jugadores del Borussia Dortmund, preparando la final de la Champions. Friedemann Vogel (Efe)
Dos finalistas de la Champions bien avenidos
Dortmund-Real Madrid

Dos finalistas de la Champions bien avenidos

Real Madrid y Borussia Dortmund mantienen unas excelentes relaciones en el ámbito institucional que han facilitado operaciones fructíferas para ambas partes

Óscar Bellot

Madrid

Jueves, 30 de mayo 2024, 11:50

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A diferencia de lo que sucede entre Real Madrid y Bayern de Múnich, instituciones que se respetan pero que han tenido numerosos desencuentros en el transcurso de una rivalidad que tiene medio siglo de historia, los lazos del club de Chamartín con el Borussia Dortmund son estrechos. Las dos entidades que reñirán este sábado en la final de la Champions suelen caminar de la mano en numerosos asuntos y mantienen excelentes relaciones en el ámbito institucional que han facilitado una serie de operaciones fructíferas para ambas partes.

Hans-Joachim Watzke, consejero delegado del Borussia Dortmund, y Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, son dos viejos conocidos que mantienen una buena amistad desde hace tiempo. Se han visto las caras en numerosas ocasiones, se cruzan mensajes y guardan sintonía en diversos ámbitos. Abordan el negocio del fútbol desde prismas similares, se entienden y se comprenden mutuamente. Han permanecido codo con codo en días de vino y rosas y se han apoyado también en momentos complicados. Podría decirse que hablan el mismo lenguaje.

Ni una palabra altisonante ha salido del Signal Iduna Park en dirección a Chamartín. Tampoco en sentido inverso. Caminan en una misma dirección y esa concordancia entre las respectivas zonas nobles de ambos clubes evita malos entendidos y facilita acuerdos que, de otro modo, podrían haber resultado mucho más gravosos o, incluso, no haberse producido. El último de ellos fue el traspaso de Jude Bellingham al Real Madrid, cerrado el pasado verano en 103 millones de euros fijos más otra cantidad en variables sujeta a logros deportivos que podría ascender hasta a un 30% del coste de dicha transferencia.

«Damos las gracias a Jude por estos tres años llenos de pasión por el Borussia Dortmund. Ha sido una época fantástica juntos. Nuestro agradecimiento también va hacia el Real Madrid por las conversaciones siempre justas y constructivas», declaraba Watzke poco después de rubricar el pacto que sacaba del Signal Iduna Park al todocampista de Stourbridge para depositarlo en el Santiago Bernabéu.

El precio de salida que planteaba el Dortmund ascendía a 150 millones de euros, pero la insistencia del británico para recalar en Chamartín y la cordialidad entre ambas entidades acabaron por rebajar la cifra. Otra muestra más del carácter práctico del que siempre han hecho gala los directivos del Dortmund. «Si los clubes realmente grandes están involucrados (en el fichaje de Bellingham), entonces no podemos permitirnos pelear económicamente con ellos», había declarado meses antes su CEO.

Flujo de jugadores

Cierto es que las dos partes discreparon siempre en lo referente a la Superliga, siendo Florentino Pérez el principal impulsor de un proyecto que contó con el rechazo frontal de los clubes germanos. Pero en otras materias apenas han aparecido aristas. Así las cosas, no resulta extraño que se haya producido un flujo destacado de jugadores entre ambas entidades. El más sonado es el mencionado pase de Bellingham al Real Madrid, pero el trasvase viene de lejos.

Corría el verano de 2003 cuando el Real Madrid acordó con el Dortmund la cesión de Flavio Conceiçao, mediocentro brasileño que había recalado en la capital española tras brillar en el Deportivo de La Coruña pero que nunca se ganó a la parroquia merengue. Tanto que, después de tres campañas y 74 partidos con la elástica blanca, hacía las maletas para pasar un año a préstamo en el conjunto renano, donde tampoco cuajó.

Cuatro años después era Christoph Metzelder quien realizaba el viaje inverso. Tras finalizar su contrato con el Dortmund, equipo al que había pertenecido durante siete temporadas, el central internacional con Alemania fichaba por el Real Madrid, donde permaneció tres cursos en los que apenas dejó huella.

Peor aún le fueron las cosas a Nuri Sahin. Ayudante actualmente de Edin Terzic en el cuerpo técnico del Dortmund, el turco aterrizó en Chamartín en el verano de 2011 tras resultar clave en la Bundesliga ganada por los renanos ese año y ser considerado como uno de los mejores jugadores que militaban en el campeonato germano. El Real Madrid pagó 10 millones de euros por sus servicios y firmó por seis temporadas. Pero las lesiones se cebaron con el centrocampista, que vivió el «año más difícil» de su vida y apenas pudo disputar diez partidos antes de marcharse cedido, primero al Liverpool y después al Dortmund, que lo recompró por siete millones en 2014.

Nuri Sahin, hoy ayudante de Edin Terzic, pasó por las filas del Real Madrid. Alberto Martín (Efe)

Quien sí cobró impulso tras un acuerdo entre Real Madrid y Dortmund fue Achraf Hakimi. El lateral diestro llevaba tiempo llamando la atención en Valdebebas, hasta el punto de que Zinedine Zidane le elevó al primer equipo. Pero la presencia de Carvajal le cerraba el paso. De ahí que el Real Madrid abrochase una cesión al Dortmund con el propósito de que se foguease en la Bundesliga. Llegó a Alemania como una promesa y salió de allí consagrado. Disputó 73 partidos con el Dortmund repartidos en dos campañas, anotando doce goles y repartiendo 17 asistencias. El Real Madrid sopesó recuperarle, pero la jugosa oferta del Inter de Milán, 43 millones de euros el verano en que la economía de todos los clubes del mundo tiritaba por la pandemia de la Covid-19, evitó su regreso a Chamartín.

Achraf Hakimi pasó dos años cedido en el Dortmund por el Real Madrid. David W Cerny (Reuters)

El Real Madrid trató de replicar el exitoso préstamo de Achraf con Reinier, pero el resultado fue opuesto. El Dortmund incorporó en calidad de cedido al brasileño, por el que el Real Madrid había pagado meses antes 30 millones de euros al Flamengo. Era otra apuesta de Juni Calafat, artífice de los fichajes de Valverde, Vinicius o Rodrygo. Pero el de Brasilia no encajó en el Dortmund. Ni Lucien Favre ni Edin Terzic confiaron en él y su paso por Alemania quedó reducido casi siempre a minutos de la basura en un puñado de encuentros. Cedido hoy día al Frosinone, aún pertenece al Real Madrid.

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