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Dos niños con juguetes en la recogida solidaria. Miriam Gil Albert
Cuando el voluntariado pone los regalos debajo del árbol

Cuando el voluntariado pone los regalos debajo del árbol

Las asociaciones de la Zona Norte de Alicante reparten juguetes a un centenar de familias vulnerables

Sábado, 6 de enero 2024, 17:52

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Hugo -de 6 años- sonríe mientras juega con su hermana Sara -de 3- con el paquete que acaba de recibir envuelto en un perfecto papel de regalo con motivos infantiles. Todavía no ha abierto el multijuegos -ni Sara su cubo de construcciones de madera- que les han traído los Reyes Magos. En cuanto rompan el envoltorio sonreirán todavía más fuerte y dirán que les gusta mucho su juguete nuevo.

Sara y Hugo son los nombres ficticios de dos niños reales, dos de los 147 que han recibido regalos gracias a la solidaridad vecinal de la Zona Norte de Alicante que desde hace años se organiza en un Banco de Alimentos que da un balón de oxígeno a más de 200 familias vulnerables.

Varios momentos de la recogida de los regalos. Miriam Gil Albert
Imagen principal - Varios momentos de la recogida de los regalos.
Imagen secundaria 1 - Varios momentos de la recogida de los regalos.
Imagen secundaria 2 - Varios momentos de la recogida de los regalos.

«Algunos no van a poder venir a recogerlos, bajar al centro cuando tienes varios niños a cargo o debes trabajar puede ser difícil», comenta una voluntaria. «Si no vienen nos avisan de que no pueden, se los haremos llegar», afirma Pepe Vicedo, voluntario de Volk2. Esta es una de las entidades que junto a la Asociación Vecinal de Colonia Requena, la Sociedad Benéfica Constante Alona o la Asociación de Voluntarios de la Diputación de Alicante, dotan de recursos humanos a Banco de Alimentos, pero también este reparto de juguetes a los menores a cargo de estas familias vulnerables.

El Centro Tucumán de Salesianos, el espacio escogido este año para el reparto, bulle de actividad el jueves 4 por la tarde. Algunas familias llegan con niños pequeños que abren los paquetes nada más recibirlos o tras jugar un rato con el papel. En otros casos acude tan solo la madre o la abuela, que guardarán el regalo hasta la noche del 5 de enero o la mañana del 6, cuando se convertirá en el presente que los Reyes Magos dejarán a los niños bajo del árbol.

Detalles de la recogida de juguetes. Miriam Gil Albert

«Los juguetes los escogemos con mucho cuidado», explica Vicedo. Buscan regalos lúdicos -y no meramente educativos-, que puedan ser utilizados por varios niños a la vez -como juegos de mesa o de equipo- y que no sean sexistas, ni bélicos. Una labor que desde hace dos años le lleva a Ibi, a buscar en la fábrica juguetes para todos los niños, de 0 a 10 años.

Porque esa es otra de las particularidades de este reparto, esta es la segunda ocasión que únicamente aceptan donaciones económicas y no juguetes de segunda mano. «Es una pena no poder reutilizar, pero es la mejor manera de ser justos con los niños, así todos, los de la misma edad reciben lo mismo y estrenan al menos un juguete«, explica Vicedo mientras saluda a tres hermanas que acaban de llegar junto a su madre en busca de su regalo, ellas asisten a las actividades de refuerzo escolar y por eso conocen a Pepe.

Volk2 con la solidaridad

El reparto de juguetes no es la única actividad de esta entidad de voluntariado. Además de colaborar en el Banco de Alimentos de Zona Norte de Alicante también cuentan con otros proyectos como el refuerzo escolar a niños y niñas en riesgo de exclusión, el acompañamiento a personas mayores -a las que llaman por teléfono para hablar-, o de español para extranjeros.

También cuentan con clases de alfabetización enfocadas a mujeres que en su día no pudieron aprender a escribir, «aunque ya se han convertido más en clases de descubrir el mundo, quieren saber más», explica Pepe Vicedo, voluntario de Volka2.

Una red de apoyo organizada desde el voluntariado de personas que se vuelcan para ayudar a quienes más lo necesitan.

Y es que con el anterior sistema de donaciones era muy difícil garantizar la equidad, algunos niños recibían mejores regalos que otros aunque fueran de la misma edad, y en algunos casos a los juegos les faltaban piezas o estaban estropeados.

En esta ocasión cinco niños de menos de un año tendrán su peluche gasita de Oso Azul debajo del árbol, 12 de un año un Fruit Puzle, 27 de dos o tres años un cubo de construcciones de madera, 34 de cuatro y cinco años un juguete con actividades infantiles, y así hasta llegar a los 147 niños que se han beneficiado de este proyecto solidario.

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