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La anterior huelga de guionistas que paralizó Hollywood se inició en noviembre de 2007 y duró cuatro meses. Reuters
La primera huelga de guionistas en 15 años paraliza Hollywood

La primera huelga de guionistas en 15 años paraliza Hollywood

El sindicato de escritores establece el paro de 11.000 de sus miembros tras fracasar las negociaciones mantenidas con los estudios durante seis semanas

Lunes, 1 de mayo 2023

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Al final no ha habido acuerdo y Hollywood afronta una huelga histórica en la era del streaming, la primera en quince años, que dejará vacíos los sets de rodajes de películas y series y los platós de televisión. A la una de la tarde, hora local de Los Ángeles, arrancarán los piquetes en los centros de producción de Los Ángeles, al mismo tiempo que se manifestarán los guionistas en Nueva York. Los estudios de la CBS, la sede de Disney en Burbank, Paramount, Warner y Universal en Los Ángeles y las oficinas de Netflix en Manhattan serán algunos de los escenarios de las protestas.

El 98% de los integrantes del Writers Guild of America (WGA) votó a favor del paro ante el nulo avance de las negociaciones. En total, el sindicato agrupa a 11.500 escritores, la mitad de ellos en series de televisión. El 1 de mayo expiraba el convenio de los guionistas, vigente estos últimos tres años. Sin ellos no habrá películas, series ni 'late shows', los primeros que ya han anunciado que cesan su emisión: los programas de Jimmy Fallon, en la NBC; el de Jimmy Kimmel, en ABC, o el de Stephen Colbert en CBS, emitirán repeticiones desde este martes al no contar con guionistas en el set. «Queridos miembros, estaremos en huelga después de que el contrato expire esta medianoche», señala el correo que han recibido los miles de integrantes del WGA. «Aunque nuestro comité de negociación inició este proceso con la intención de alcanzar un acuerdo justo, la respuesta de los estudios ha sido insuficiente dada la crisis que viven los escritores», señala la organización.

La fuerza de los sindicatos en la principal industria de entretenimiento del mundo no se discute. A diferencia de un rodaje en nuestro país, donde la división del trabajo es más laxa, en Estados Unidos la filmación de una película o una serie está perfectamente reglada: solo el técnico designado para ello puede golpear la claqueta; una silla con el nombre detrás es exclusivamente para esa persona. LA WGA ha dado instrucciones estrictas para que ninguno de sus miembros escriba una sola línea a partir de ahora. Sus afiliados deben cumplir una estricta disciplina sindical informando sobre algún compañero que pueda estar incumpliendo la huelga y manifestándose en los lugares asignados, a menos que tengan una excusa médica.

Queda por ver cuándo volverán a reunirse guionistas y estudios (Netflix, Amazon, Apple, Disney, Warner Brothers, NBC Universal, Paramount y Sony) y cuánto tiempo podría alargarse la huelga. Para los escritores, los productores están haciéndose de oro con la fiebre de los series gracias a que consideran a los guionistas como 'freelance' y no como trabajadores sindicados. Mientras, la patronal asegura que las mejoras salariales exigidas por el WGA son inasumibles.

En el recuerdo, la huelga iniciada en noviembre de 2007, que duró cuatro meses e hizo perder a la economía de California casi 2.000 millones de euros. En 2017 se volvió a votar a favor de la huelga por amplísima mayoría, pero un acuerdo de última hora con los productores, la Alliance of Motion Picture and Television Producers, la evitó. Lo que ocurra estos días en Hollywood resultará trascendental porque las reglas del juego han cambiado de arriba a abajo debido a las plataformas de streaming. En los dieciséis años transcurridos desde la última huelga, la industria del cine y la televisión tiene nuevos actores: ya no son los estudios los que tienen la sartén por el mango, sino las empresas tecnológicas como Netflix, Amazon y Apple.

Los guionistas no solo quieren salarios más altos y jornadas más cortas, sino que se regulen aspectos como su capacidad para trabajar al mismo tiempo en diferentes producciones, los derechos de autor que cobran cuando sus obras se emiten en streaming o el uso de la inteligencia artificial en el proceso de escribir un guion. El presupuesto para series de televisión ha crecido un 50% en la última década, mientras que el salario promedio de los guionistas ha disminuido un 4%. Cuando una película estrenada en cine tiene éxito o se emite en una televisión en abierto, su guionista sabe perfectamente los 'residuals' o compensaciones que va a recibir, en proporción a las entradas vendidas o las cifras de audiencia.

Sin embargo, nadie conoce cuántos espectadores tiene una serie en Netflix, Prime Video, HBO o Disney Plus porque las plataformas no dan a conocer esos datos. Y sin el número concreto de espectadores, los escritores no reciben esos beneficios. De hecho, la eliminación de algunas series de los catálogos de plataformas se explica para ahorrarse el pago de estos derechos. Se rueda sin parar sí, pero las series cada vez tienen menos capítulos y temporadas (de veintitantos episodios se ha pasado a una media de entre 8 y 12). Asimismo, están de moda las llamadas series de autor, lo que significa que el número de guionistas que ha participado en ella es menor.

Hace dieciséis años, Internet todavía no había transformado la manera en la que consumimos ficción. Los canales tradiciones seguían teniendo audiencias colosales y la televisión por cable en Estados Unidos continuaba creciendo. Se vendían y alquilaban DVD, ese producto que Netflix dejará de comercializar el próximo mes de septiembre. La pandemia aceleró un cambio que hubiera durado una década. La WGA constata que estamos en un momento «trascendental» y que las compensaciones a los guionistas se han estancado a pesar de que sus creaciones se vean más que nunca. Profesionales experimentados, afirman, tienen dificultades para salir adelante.

En 2017, series míticas como 'Perdidos' o 'The Office' tuvieron que recortar el número de capítulos esa temporada. Se dejaron de emitir los 'late shows' nocturnos y se aplazó la celebración de la gala de los Globos de Oro. Los únicos beneficiados de la anterior huelga fueron los programas de telerrealidad, como 'Cops'. La producción global de las plataformas, que ya ruedan en todo el mundo, podría también aliviar los efectos del paro.

Guionistas han mostrado su adhesión en Twitter, lamentando que trabajan sin cesar en producciones de éxito, pero no llegan a fin de mes. Alguno hasta baraja pluriemplearse como conductor de Uber. Hollywood se ha tambaleado históricamente con huelgas que siempre han coincidido con momentos trascendentales de cambio, como el advenimiento de la televisión o el auge del vídeo. Esta movilización llega además en un momento de crisis para las plataformas, a las que Wall Street presiona para que reduzcan costes tras invertir cifras millonarias en títulos que sirvieron de gancho para ganar suscriptores. Si los guionistas ganan, después habría que pagarles más a los directores y los actores, cuyos respectivos convenios vencen el 30 de junio.

El New York Times recuerda en ese sentido la situación financiera de Disney, que acumula una deuda de 45.000 millones de dólares y en dos meses eliminará 7.000 puestos de trabajo. Su plataforma, Disney Plus, sigue sin ser rentable. Por su parte, la deuda de Warner Bros Discovery es de 47.000 millones. Sin embargo, no todos se aprietan el cinturón. Netflix revelaba la semana pasada que su CEO, Ted Sarandos, recibió en 2022 un bonus de 50,3 millones de dólares. «¿Queremos cambiar las cosas? Unidad, fortaleza y solidaridad», recuerda el sindicato español de guionistas ALMA, que apoya a sus colegas estadounidenses.

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