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Mateo Zoryan encarna a Spielberg de niño en 'Los Fabelman', que llega a los cines el 3 de febrero

'Los Fabelman': Spielberg cuenta la película de su vida

Nominada a siete Oscar, 'Los Fabelman' es la conmovedora crónica autobiográfica del autor de 'E.T', cuya pasión por el cine coincidió con el divorcio de sus padres

Lunes, 6 de febrero 2023, 21:03

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Steven Spielberg tiene 76 años, seis hijos y tres Oscar. A estas alturas, el hombre que cambió la industria del entretenimiento hace casi medio siglo con 'Tiburón' no tiene que demostrar nada. 'Los Fabelman' supone su cinta más personal y autobiográfica desde 'E.T', la nostálgica mirada hacia una América inocente, en la que un niño sueña con hacer películas, y el agrio ajuste de cuentas con sus padres, que se divorciaron cuando iba al instituto. Los Globos de Oro a la mejor película dramática y el mejor director aventuran su protagonismo en los Oscar, donde aspira a siete estatuillas.

Quienes hemos crecido con su cine ya sabemos que al autor de 'En busca del arca perdida' siempre le ha gustado ambientar sus historias en urbanizaciones del extrarradio –el cine americano de los 80 no se entiende sin ellas– y conceder el protagonismo a familias en las que el padre siempre está ausente. 'Los Fabelman' arranca con el logo de Universal, el estudio que contrató a Spielberg tras ver su primer corto en 35 mm, 'Amblin', que da nombre a la productora del director, con la bicicleta de Elliot rasgando la luna. Spielberg volcó en 'E.T' sus traumas y miedos de niño. Tal como recuerda Peter Biskind en su ensayo 'Moteros tranquilos, toros salvajes', el realizador se refería a su infancia como «mis años debiluchos». Era un chico esmirriado, tímido, con acné, ceceo y orejas de Dumbo. El único alumno judío del colegio en Arizona y del instituto en California.

Michelle Williams encarna a la madre del protagonista.
Michelle Williams encarna a la madre del protagonista.

A lo largo de las dos horas y media de 'Los Fabelman' –en los cines españoles desde este viernes– asistimos al nacimiento de una vocación y a la desintegración de una familia. Nueva Jersey, 1952. «Las películas son sueños», describe su madre al pequeño Sammy antes de llevarle por primera vez al cine a ver 'El mayor espectáculo del mundo'. «Los sueños dan miedo», advierte el crío, que experimentará una epifanía en la escena del choque de trenes del filme de Cecil B. DeMille, que recreará una y otra vez en el sótano de su casa, la única de la urbanización sin luces de Navidad.

El padre (PaulDano) es un ingeniero electrónico volcado en un trabajo que ayudará a cambiar el mundo. Un buen hombre que considera una mera afición la pasión por rodar películas en Super-8 de su hijo. Representa el rigor cartesiano y la frialdad de la ciencia en contraposición a la alocada y sensible madre, (Michelle Williams), que siempre se ha arrepentido de abandonar una prometedora carrera de concertista de piano.

Pérdida de la virginidad

Spielberg ha contado muchas veces que su padre nunca estaba en casa. Su hijo no rendía al nivel de su capacidad. Detestaba leer y prefería devorar la tele y rodar cortos sobre la II Guerra Mundial utilizando a sus compañeros de clase. El protagonista de 'Los Fabelman' se convierte en el cronista familiar que graba todo. Usa a sus hermanas como actrices y reproduce con su rudimentario tomavistas y una moviola escenas de 'El hombre que mató a Liberty Valance'.

Steven Spielberg rodando 'Firelight' con 17 años.
Steven Spielberg rodando 'Firelight' con 17 años.

Pocas imágenes han reflejado de manera más bella la fascinación por el cine como la del pequeño Sammy recogiendo con sus manitas el haz del luz del proyector. Oel momento en el que el hábil artesano de celuloide descubre que puede dirigir a un actor y extraer emoción de ley de su rostro. 'Los Fabelman' puede recordar en su primer tramo a 'Super-8', de J. J.Abrams (producida por Spielberg). Esa parte que transcurre en Arizona corre el riesgo de caer en el empalago. Pero pronto el autor de 'La lista de Schindler', ayudado por la fotografía de Janusz Kaminski y la mejor partitura de JohnWilliams en muchos años (su colaboración número 28 conSpielberg), nos pellizca hasta las lágrimas con el descubrimiento del fin de la armonía familiar a través de una moviola. Un brillantísimo momento de cine que nos recuerda quién está detrás de las cámaras.

Steven Spielberg en el set de rodaje junto a las niñas que encarnan a sus hermanas en el filme.
Steven Spielberg en el set de rodaje junto a las niñas que encarnan a sus hermanas en el filme.

«A una edad muy temprana ocurrió algo que se refleja en la película y que me hizo dejar de ver a mi madre como progenitora y empezar a verla como una persona», afirma Spielberg. «Creo que todos los chavales en cierto momento de su vida tienen esos instantes en los que se dan cuenta de que sus padres llevan siendo además personas toda su vida. Yo tuve esa epifanía con 16 años».

'Los Fabelman' es un canto de amor al cine, una elegía por una manera de hacer y consumir películas a punto de desaparecer. El antisemitismo, la depresión, la infidelidad y el bullying también tienen cabida en un drama familiar que salta del humor al drama (atención a la pérdida de la virginidad del director bajo un crucifijo). Spielberg, que a los 22 años ya trabajaba en la Universal dirigiendo series, recrea su encuentro en el estudio siendo un pipiolo con John Ford, al que da vida David Lynch. Dos mitos que rezuman la melancolía de fin de era.

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