https://static.lasprovincias.es/www/menu/img/pantallas-desktop.png

Un fotograma de 'Mad Heidi'.

Crítica de 'Mad Heidi': ¿Heidi matando nazis?

Financiada gracias al crowdfunding, con la libertad que da el micromecenazgo, esta producción suiza con espíritu independiente se ha convertido en uno de los fenómenos del año como película-evento. La mítica Heidi, en carne y hueso, pelea contra un ejército de nazis. Sangre y queso a raudales

BORJA CRESPO

Exprimir la memoria sentimental de generaciones que suspiran al recordar su infancia está al orden del día. Ahora le toca el turno a Heidi, cuyos dibujos animados entre montañas dejaron una evidente huella emocional en los niños de los años 80 y más allá. Una serie de televisión mítica, en la que participó el gran Miyazaki, que dejó un agradable poso, al igual que otros títulos de referencia de antaño como 'Mazinger Z' o 'Marco'. Cartoons nostálgicos que marcaron a muchos adultos de hoy, antes de que el anime se estableciera a lo grande entre los hábitos de consumo audiovisual. Mucha gente talluda ha transmitido sus filias a su descendencia, con lo cual el personaje que nos ocupa es tremendamente popular (ahí están las camisetas heavy de 'Heidi Metal'). Mientras todavía nos preguntamos si el columpio sobre el que se balanceaba Heidi era infinito, su encarnación a imagen real en 'Mad Heidi' se deja de dramones y se apunta al gore y la comedia, vengando la muerte de su querido Pedro. El pequeño cabrero ahora es de tez morena, nada de inclusión forzada, y una pandilla de nazis desalmado se lo cargan a la primera de cambio. Pobre pastor. La guerra cultural en todo su esplendor, con mucho humor pasado de rosca y sangre a mansalva. Un festival de chistes gruesos y destripamientos ideal para liberar estrés en los tiempos que corren. Los culpables de este festín hemoglobínico, con exceso de ironía, son dos cineastas suizos dispuestos a reírse de lo que haga falta, Johannes Hartmann y Sandro Klopfstein, con cuyo debut en formato largo han querido llamar poderosamente la atención, y algo han conseguido, como en su día Peter Jackson con 'Mal gusto' y 'Braindead', aka 'Tu madre se ha comido a mi perro' (vaya titulito en castellano).

'Mad Heidi' se pudo ver en la Semana de Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián, donde la aplaudida 'Irati', acaparadora de merecidos galardones de género este año, le quitó el preciado Premio del Público. También se dejó ver por Terror Molins, otro evento especializado a tener en cuenta. La audiencia entregada disfrutó con la colección de salvajadas que despliega el filme con la excusa de exterminar nazis, el icono pop del momento si hablamos de villanos de tebeo. Todo es moralmente aceptable con esta lacra no extinta en el terreno de la ficción. Heidi no se anda con tonterías y revienta cabezas con una soltura magistral. Le acompaña, por supuesto, Klara. Y el famoso abuelito tira de gatillo que no veas. El espectáculo no esconde sus intenciones, confiesa su inspiración y objetivos desde el primer segundo de metraje. El show de humor negro se degusta mejor en compañía, en alegre comunidad, sobre todo en una sala oscura, de ahí que la distribuidora alternativa 'Con un pack', audaces -quizás insensatos- a la hora de mover este tipo de material, han organizado varios pases-evento por toda nuestra geografía durante estos días, con presentaciones y sorpresas, para que el banquete colectivo sea lo más entretenido posible.

Vídeo.

Uno de los grandes alicientes de 'Mad Heidi', una inocente criatura cuya vida idílica en los Alpes suizo se ve truncada por un ejército fascista, es la presencia de Casper Van Dien, quien está apoyando la película a tope en sus redes sociales. El rostro perfecto de la genial 'Starship Troopers' no para de rodar serie B, con títulos demenciales como 'Las Vengadoras de Grimm' o 'Sharktopus vs. Whalewolf', exploitation pura y dura al servicio de estómagos cinéfagos de granito. Sus puntuaciones en Internet están por debajo de 'Plan 9 from Outer Space'. Cabe resaltar que las actrices principales que interpretan a Heidi y Klara son de origen español: Alice Lucy, con raíces valencianas, y Almar G. Sato ('Mi amor perdido'). Pura simpatía. Esta delirante revisitación de los dibujos animados cuenta con guiños a títulos de culto de género y una notable cantidad de queso que puede acabar con cualquier persona intolerante a la lactosa. Esa peculiar producción suiza ha visto la luz gracias a una campaña de micromecenazgo online exitosa. Su artífices consigueron la friolera de 3 millones de euros para rodar esta fantasía que no hay que tomarse en serio para disfrutarla. El cóctel de comedia, drama, horror, aventura y queso solo se va a distribuir presencialmente, de momento, en Suiza, Austria, Alemania y Francia, además de la piel de toro.