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Interior del hospital Al-Shifa, el mayor centro sanitario de la franja de Gaza. AFP
El mundo, pendiente de Al Shifa

El mundo, pendiente de Al Shifa

La crisis en torno al mayor hospital de Gaza puede extender la guerra a otros países y ya ha paralizado los contactos para liberar a los rehenes

Óscar B. de Otálora

Martes, 14 de noviembre 2023, 00:40

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La evolución de la guerra entre Hamás e Israel tiene ahora un nombre que define la actualidad y marcará el futuro de ese enfrentamiento, que cada día amenaza con convertirse en un problema de mayor entidad. El nombre es Al-Shifa (casa de curación, en árabe), la denominación del mayor y más antiguo hospital de Gaza. Las implicaciones alrededor de este centro sanitario son en estos momentos la mayor complicación en el tablero de ajedrez de la geopolítica e incluso Israel es consciente de que su futuro se juega en ese edificio. Por de pronto, la posibilidades de iniciar una negociación sobre la liberación de los rehenes israelíes en manos de Hamás han quedado suspendidas ya que los terroristas han exigido que antes de cualquier conversación, Israel debe abandonar el cerco al hospital.

Al Shifa existía antes de la guerra de independencia israelí de 1948, ya que se encontraba en funcionamiento durante la ocupación británica de Palestina. Con el paso de los años fue creciendo hasta convertirse el principal centro sanitario de Gaza y asumió bastantes especialidades clínicas como la oncología o la pediatría. Según sus propias cifras, en la actualidad dispone de 1.500 camas y en él trabajan más de 4.000 personas. En España no existe ningún hospital de ese tamaño. El Reina Sofía de Córdoba, el más grande del país, tiene 1.300 camas.

Pese a su trayectoria como centro de referencia y sus acuerdos con organizaciones no gubernamentales como Médicos sin Fronteras, el hospital se vio envuelto en la polémica en 2014. Ese año, Amnistía Internacional emitió un informe en el que denunciaba a Hamás por haber utilizado dependencias del Al-Shifa para torturar y ejecutar a personas a las que acusaba de colaborar con Israel o militar en Fatah, la fuerza palestina que rige Cisjordania y que se opone a Hamás.

Extensión «inevitable»

Esa acusación se multiplicó tras el ataque perpetrado por Hamás el 7 de octubre contra Israel en el que fueron asesinados 1.500 ciudadanos y se produjeron 240 secuestros. El Gobierno de Netanyahu aseguró que el cuartel general de Hamás, es decir, el lugar en el que se planeó la matanza, se encuentra en los supuestos túneles excavados bajo el hospital. En la invasión de Gaza, en la que ya han muerto mas de 11.000 palestinos, Al-Shifa se convirtió así en el símbolo de la guerra.

Desde la perspectiva árabe, sin embargo,la visión es radicalmente diferente. El exgeneral de división del Ejército de Jordania, Fayez Al-Duwairi, uno de los principales analistas militares y políticos de la región, afirmaba recientemente a Al Jazeera que Al-Shifa es clave «porque se ha convertido en el símbolo de la firmeza» de Palestina, además de ser la imagen del único Gobierno que resiste en Gaza. Al Duwairi, en este sentido, recuerda que la voz de la Autoridad Nacional de Palestina está siendo la del Ministerio de Sanidad de la franja, gobernado por Hamás y del que depende el hospital. «Israel quiere acabar con ese simbolismo y para ello Al Shifa debe ser silenciado», ha asegurado el militar.

En ese contexto, las luchas alrededor de Al Shifa no son solo militares. Tanto Hamás como Israel están librando una batalla de imagen. El primero ha negado que el centro médico sea su base militar. Israel, por su parte, sigue afirmando que sí es el cuartel general de Hamás y ha denunciando, por ejemplo, que si no tiene combustible para sus generadores es porque los terroristas lo incautan para proporcionar electricidad a sus túneles. En ese pugna por la legitimidad, el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, emitió un comunicado el domingo en el que acusaba a Hamás de emplear los hospitales como escudos humanos.

Esta acusación chocaba de lleno con la retórica que se está empleando desde uno de los actores más delicados de la región: Irán. El viernes, el ministro de Exteriores del régimen de los ayatolás, Amir Abdolahian, indicó que la extensión en Oriente Medio del conflicto es «inevitable» ante los bombardeos de Israel a la población civil en Gaza. Las palabras suponían una advertencia muy dura de uno de los principales actores políticas de la región y quedirige a organizaciones como Hamás, o los libaneses de Hizbulá.

Dilema moral

Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, habló el domingo con el emir de Catar, Tamin bin Hamad Al Thani, para hablar sobre Gaza. Además de laliberación de los rehenes, ambos estudiaron la situación de los hospitales. Una escalada militar en la zona como la que esgrimeIrán, afectaría de lleno al Ejército americano, que ha sido atacado en Siria y mantiene dos portaviones en la región.

Y en Israel, el debate sobre Al Shifa también está siendo candente. El diario Haaretz, contrario al presidente Netanyahu, escribía en una columna que el mayor «desafío moral» al que se enfrenta Israel es cómo luchar por un hospital. Para el primer ministro, la pregunta es otra. «Israel se arriesga a perder su derecho a la autodefensa c si se le prohíbe atacar objetivos ocultos detrás de civiles», ha asegurado en las últimas horas.

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