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Un grupo de soldados del batallón Netzah Yehuda se prepara para un asalto. AFP
EE UU inflama a Israel al proponer sanciones contra un batallón polémico por su violencia

EE UU inflama a Israel al proponer sanciones contra un batallón polémico por su violencia

Washington estudia inscribir esta semana en su lista negra a la unidad ultraortodoxa Netzah Yehuda por vulnerar derechos básicos en Cisjordania

Domingo, 21 de abril 2024, 22:25

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El Gobierno de Benjamín Netanyahu ha mostrado una furia de proporciones inéditas contra Estados Unidos ante la probable decisión de la Casa Blanca de sancionar al batallón Netzah Yehuda por infringir los derechos humanos en Cisjordania. Se trata de una unidad militar conocida por su radicalismo ideológico y propietaria de un amplio historial de cuestionamientos debido a actos de violencia, pero que Israel utiliza como ariete en la ofensiva en Gaza.

De aprobarse, ésta será la primera ocasión en que EE UU castiga a una sección de las Fuerzas de Defensa (FDI) israelíes en aplicación de una ley aprobada por el Congreso en 1997. Washington prohibirá que estas tropas reciban asistencia o entrenamiento estadounidense en el futuro, de modo que tampoco podrían beneficiarse de las ayudas económicas aprobadas este sábado pasado por la Cámara de Representantes con el beneplácito republicano. La lista negra tiene además un efecto público nocivo. Tel Aviv teme la mancha que recaería en su ejército en un momento muy delicado, con la ONU, la Unión Europea y numerosos gobiernos interpelando a Netanyahu por la sangría en la Franja, donde ayer se sobrepasaron los 34.100 civiles palestinos asesinados.

Una decisión inminente

El secretario de Estado Antony Blinken dejó caer el viernes que la Casa Blanca se pronunciará en los «próximos días» sobre la sanción y observadores políticos dan por hecho que será en sentido condenatorio. El castigo procedería de un exhaustivo informe realizado por el Gobierno estadounidense que detectó violaciones de derechos fundamentales en las intervenciones de varios batallones israelíes sobre la población palestina, todo ello antes del actual conflicto con Hamás. La mayoría de esas unidades se salvarán de ingresar en la lista porque el Estado Mayor israelí ya ha corregido sus conductas, según el portal informativo Axios. Pero en el caso de Netzah Yehuda no ocurre así. Las infracciones se remontan en su mayoría al periodo entre 2015 y 2022 en Cisjordania.

Soliviantado, el primer ministro ha manifestado que «en un momento en que nuestros soldados están luchando contra monstruos terroristas, la intención de imponer sanciones contra una unidad de las FDI es el colmo del absurdo y una baja moral». Paradójicamente, las críticas de Netanyahu se produjeron poco antes de que exclamara «¡Gracias América! ¡Gracias amigos!» cuando el sábado por la noche el Congreso de EE UU aprobó una ayuda de 12.100 millones de euros para su país.

El simple anuncio de que Washington estudia la sanción ha supuesto una catarsis en el gabinete israelí, donde el ala ultraderechista se ha expresado de modo furibundo. El ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, calificó esta iniciativa de «completa locura» y «una medida planificada para obligar a Israel a aceptar el establecimiento de un Estado palestino». El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, ha ido un paso más allá y advertido a la Casa Blanca que imponer castigos «a nuestros soldados es una línea roja». En el caso de Ben Gvir, llueve sobre mojado. Uno de sus aliados más cercnos, el líder ultra Benzi Gopstein, fue sancionado el viernes por Estados Unidos dentro de una nueva ronda –la tercera en seis meses– de castigos a los colonos que actúan violentamente contra los palestinos.

Ben Gvir emplazó al ministro de Defensa, Yoav Gallant, a plantar cara a Washington, a riesgo de abrir una crisis interinstitucional promoviendo que el batallón Netzah Yehuda sea retirado de la disciplina del ejército e ingrese en su propio Ministerio de Seguridad Pública como parte de la Policía Nacional o la guardia de fronteras, El centrista Benny Gantz, ministro del gabinete de guerra, se sumó este domingo a la discusión y precisó que Israel cuenta con tribunales «fuertes e independientes» capaces de juzgar cualquier posible vulneración. «Tenemos un gran respeto por nuestros amigos estadounidenses, pero imponer sanciones a la unidad es un precedente peligroso y envía un mensaje equivocado a nuestros enemigos», declaró Gantz. Las Fuerzas de Defensa anunciaron, finalmente, que «no reconocen» las acusaciones.

El batallón fue fundado en 1999 para alentar el alistamiento de los jaredíes, ultraortodoxos liberados del servicio militar a quienes se garantiza la convivencia entre su estilo de vida religioso y la disciplina del ejército. Lo forman sólo hombres, muchos de ellos colonos extremistas, la denominada juventud de las colinas ,y militares que no son aceptados en otros regimientos. En 2005 se integró en la Brigada Kfir, creada para combatir «el terrorismo palestino», y concentró su actividad en Cisjordania, especialmente en Ramala y Yenin. En enero de 2023, sus miembros fueron trasladados a los Altos del Golán, según algunas fuentes, por su mala fama en territorio cisjordano.

«Falta de juicio moral»

La tropa arrastra una larga cadena de relatos, rumores, denuncias, investigaciones y condenas por abusos, crímenes extrajudiciales o torturas a ciudadanos y detenidos palestinos. Uno de sus reprobables actos fue la muerte del palestino-estadounidense Omar Assad en enero de 2022, que supuso un punto de inflexión para centrar la atención del Departamento de Estado americano. Assad era un vecino de 80 años de una aldea cisjordana al que soldados de Netzah Yehuda detuvieron cuando regresaba a su casa. Los militares lo amordazaron, maniataron y dejaron a la intemperie toda la noche. Al día diguiente fue hallado muerto de un ataque al corazón. Ned Price, entonces portavoz del Departamento de Estado, exhibió un informe que condenaba la «clara falta de juicio moral» y de «protección de la santidad de cualquier vida humana» mostrada por los soldados.

La controvertida funcionalidad de esta brigada no solo ha sido puesta en tela de juicio en el exterior. Internamente, el Ministerio de Defensa barajó desmantelarla en su momento, a la vista de episodios salvajes como las torturas con corrientes eléctricas a detenidos, palizas a civiles en presencia de sus hijos, maltratosa presos o la celebración del asesinato, quemados, de una familia palestina con su bebé a manos de colonos. El fondo ideológico ultra de los soldados, su rechazo frecuente a la legitimidad de las instituciones, incluso desobedeciendo las órdenes del mando central, y su origen –lejano de las élites sociales y políticas del país, y muy distinto al del resto de integrantes de las fuerzas armadas– los han llevado a ser considerados casi como una «milicia».

Si EE UU aplica la sanción esta semana, el Gobierno de Netanyahu entrará en un doble conflicto de intereses tremendamente complejo. Con Washington, su mayor valedor internacional y dueño del cheque multimillonario de ayudas; y con el sector ultra del Ejecutivo, conjurado para detener la «afrenta» a cualquier precio. Medios americanos afirman que Blinken demostró el otro día una absoluta fortaleza. De aprobarse el castigo, aseguró que se hará sobre un estudio «muy sólido» de las actividades del batallón.

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