La rectora de la UA, Amparo Navarro, preside la sesión del Claustro de este lunes. / t.a.

La Universidad de Alicante necesita 16 millones para pagar el aumento de sueldo del personal

El Gobierno central aprobó la subida de nóminas de los funcionarios, pero los presupuestos del Consell no la incluyen | La rectora insiste en «no alarmar a la gente» y manifiesta que «estamos muy comprometidos» para resolver la situación

Adrián Mazón
ADRIÁN MAZÓN Alicante

La Universidad de Alicante no está contenta con el proyecto de Presupuestos 2023 de la Generalitat. Así lo ha evidenciado este lunes su rectora, Amparo Navarro, durante la sesión plenaria del Claustro, en la que ha mostrado su preocupación por la escasez del presupuesto asignado por el Consell para el próximo ejercicio. Unas cuentas - todavía en borrador - que dejan en el aire los 16 millones de euros necesarios para pagar el aumento de sueldos del personal derivado «de la aplicación de las normativas estatales y autonómicas vigentes», señala.

Se trata de una consideración que la Generalitat, en cambio, sí ha tenido en cuenta en la consignación presupuestaria de su personal. Por ello, desde la UA han solicitado con «una primera carta» que «nos transfieran lo básico» para hacer frente a los gastos del crecimiento del «capítulo uno en todas las administraciones públicas».

En concreto en el campus de San Vicente, donde Navarro insiste en «no alarmar» al personal universitario y manifiesta su compromiso «para pagar ese incremento del sueldo». Sin embargo, con la actual transferencia planteada en el documento del órgano autonómico «a la Universidad no le da como hasta ahora» para «afrontar el pago al personal», lamenta la rectora.

Y es que «a eso se ha añadido el incremento de los costes energéticos y el importe de la inflación que también ha incrementado todos los gastos». Un quebradero de cabeza para el campus, que continúa con el proceso de elaboración del proyecto de presupuestos de la UA para 2023, aunque la rectora confiesa que se está retrasando el cierre a la espera de que el Consell se pronuncie en relación a la asignación económica.

«No estamos pidiendo» una mayor cuantía para hacer frente a las nuevas inversiones y mejoras para las infraestructuras de la Universidad, «aunque también lo necesitaríamos»; tampoco «para los costes energéticos», expresa. Tan solo que se «asegure el coste del capítulo uno» - que cuenta con una carencia del 6,5% -, porque «lo básico es el sueldo de los trabajadores, por supuesto».

Inversiones y mejoras

El aumento de la factura de la luz y la prioridad de ahorrar en materia energética es otra de las cuestiones que preocupan a Navarro, pues «tenemos que cumplir el decreto del Gobierno en cuanto a ahorro energético y estamos haciendo todo lo posible». No solo con «esas medidas que ya implantamos el año pasado», también en cuanto a «inversiones» para mejorar el rendimiento del campus.

Entre ellas, la instalación de plantas fotovoltaicas, cambios de luminarias a luces led «para ahorrar todo lo posible», además de poner en marcha nuevos sistemas de «automatización de ventanas, de las luces». Una apuesta por la innovación y la eficiencia que «también tiene un coste». De ahí su «preocupación por equilibrar esos presupuestos».

Y es que sin un presupuesto que, en primera instancia, haga frente al pago del personal no podrá haber mejoras. «Para eso tenemos primero que asegurar» el coste del salario de los trabajadores de la Universidad, una consideración que Navarro mantiene en firme y que tras ponerse en contacto con las consellerias de Hacienda y Universidades, «hemos cuantificado».