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Uno de los hornos antiguos de la empresa para hacer galletas de helados Obleas Quintín
Empresas familiares Alicante | Obleas Quintín, de las galletas de helado a los discos comestibles de Disney para pasteles
Empresas familiares

Obleas Quintín, de las galletas de helado a los discos de Disney para tartas

Cuatro generaciones han pasado por esta empresa familiar de Ibi dedicada a la panadería y pastelería

Jueves, 20 de octubre 2022

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En una sociedad que vive en la inmediatez, pasar muchos años ligado a un proyecto es algo un tanto impensable. No es el caso de Obleas Quintín. La empresa alicantina con sede en Ibi lleva desde 1908 dedicada a la fabricación de dulces y galletas. Es actualmente la cuarta generación de la familia fundadora la que se encarga de aportar su visión a la azucarada compañía.

Era un año convulso en España. Mientras que al norte del Mediterráneo, en Cataluña, una ola de terrorismo obligaba a suspender las garantías constitucionales, a casi 500 kilómetros, en el bajo de una casa de Ibi, Quintín García, comenzaba a fabricar algo que abunda en verano: los conos de helado.

Obleas Quintín es todo un gigante de la industria del dulce en España. Con una plantilla cercana a los 90 trabajadores, la empresa ibense facturó en el pasado ejercicio alrededor de 10 millones. Desde hace ocho años, exceptuando el 2020 de pandemia, lleva creciendo de manera sostenida, lo que le ha permitido consolidarse como uno de los referentes en su sector.  

«Tener la familia unida es muy importante para que una empresa de esta naturaleza funcione». Así lo afirma Juan Pablo García, CEO de la compañía, junto a su primo Martín, y cuarta generación de Quintín García, el fundador que se embarcó en esta aventura hace casi 115 años.

Valores familiares

En una sociedad en la que no hay tiempo para nada y que piensa más en el fin que en el proceso, Juan Pablo García tiene claro que, a pesar de que el camino no siempre ha sido fácil, los valores inculcados en la familia a lo largo del tiempo han ayudado a que la empresa supere la centena de años.

«Siempre yendo poco a poco y con los pies en el suelo, sin querer hacer más de lo que uno puede», asevera el dirigente de la compañía sobre algunas de esas creencias transmitidas de generación en generación. Precisamente, para él «la familia tiene que estar unida a la hora de tomar decisiones y sentir que todos somos importantes en la empresa».  

García cree que a pesar de que a lo largo de la extensa vida de Obleas Quintín se «hayan hecho cosas mal, una empresa que se ha mantenido viva tanto tiempo siendo familiar y de producción y que ha permanecido sin cerrar puede ser un ejemplo para otras empresas».

Inversiones para afrontar la inflación

La situación actual de inflación que está afectando a España también lo hace a Obleas Quintín. Los altos precios de la electricidad y el gas azotan a una empresa en la que los costes energéticos se disparan debido a la cantidad de hornos que se utilizan.

A pesar de ello, Juan Pablo García explica que gracias a que la compañía está saneada, lo están afrontando «medianamente bien» y las tarifas no han incrementado demasiado ya que «hemos asumido bastante coste nosotros».

Desde la sociedad están invirtiendo en infraestructuras que abaraten los costes energéticos de producción. «Hemos destinado esfuerzos económicos en una planta de gas natural», afirma el CEO de Obleas Quintín, quien añade que «estamos invirtiendo constantemente para poder bajar costes y no trasladarlos a los clientes».

La compañía nació en el hogar familiar, en el bajo de su residencia. La posguerra obligó a que se mudase de Ibi temporalmente para, años más tarde, regresar. Actualmente, la sede está en el polígono industrial L'Alfaç, en una imponente nave industrial rodeada por gigantescos camiones. Entre la locura de la carga y descarga se encuentra una pequeña puerta que da a las oficinas de la compañía.

En el interior, el dulce es el protagonista del edificio. Cuadros con los catálogos de las originales obleas cuelgan de las paredes y fajos de billetes comestibles descansan sobre los escritorios. En el despacho, placas conmemorativas y de reconocimientos acompañan a productos que se exponen en lejas transparentes. Desde placas comestibles con escenas y personajes de 'Star Wars' hasta la sonriente cara de 'Mickey Mouse' para poner encima de 'cupcakes' y pasteles adornan la sala.

Por si no era evidente, García confirma que «no fabricamos obleas tradicionales». «Nosotros intentamos hacer algo siempre que no tenga la competencia», explica el CEO de la compañía, quien asegura que la idea es transformar o imprimir la oblea con distintas formas para hacer algo «que no es lo convencional».

Vista de la nave industrial que alberga la empresa, placa decorativa de Obleas Quintín y un camión de transporte en el polígono ibense Obleas Quintín
Imagen principal - Vista de la nave industrial que alberga la empresa, placa decorativa de Obleas Quintín y un camión de transporte en el polígono ibense
Imagen secundaria 1 - Vista de la nave industrial que alberga la empresa, placa decorativa de Obleas Quintín y un camión de transporte en el polígono ibense
Imagen secundaria 2 - Vista de la nave industrial que alberga la empresa, placa decorativa de Obleas Quintín y un camión de transporte en el polígono ibense

Son estos innovadores productos sus favoritos. «Somos muy pocos los que fabricamos este producto en el mundo y creo que nos ha costado mucho esfuerzo conseguirlo», expone el directivo de la compañía, quien mete el «papel comestible o los discos comestibles» selecta lista.

A pesar de la innovación, no hay que olvidarse del apartado tradicional de la empresa. «De lo que más orgulloso estoy es de aquellos productos que seguimos manteniendo desde hace 100 años», afirma Juan Pablo refiriéndose a las galleta para el helado, que se hacen con unas máquinas muy antiguas.

Referente nacional

Es esta mezcla de productos originales y tradicionales lo que le da un valor añadido a Obleas Quintín y les hace ser una de las compañías referentes en su sector a nivel nacional. De hecho, en 2009 la Cámara de Comercio de Alicante les otorgó el reconocimiento a mejor empresa exportadora.

«El 90% de lo que fabricamos va fuera de la provincia», explica el dirigente de la cuarta generación de la empresa, aunque matiza que uno de sus clientes más importantes, como es Dekora Innova, una empresa de pastelería, es de Alicante. «También tiene peso otra compañía provincial como es Interdulces, que hace golosinas para niños», añade Juan Pablo.

Obleas Quintín cumplirá durante el curso que viene 115 años. La empresa ha vivido en dos guerras mundiales, una civil y más crisis de las que alguien podrá recordar. Con los valores familiares por bandera y la diferenciación e innovación como mantras de la empresa que la hacen ser todo un referente en un sector tradicional como es la pastelería y la panadería. Una dulce aventura que comenzó en 1908 y seguro que continuará muchos más.

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