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Mónaco, la imprescindible procesión que pone a prueba a esta Fórmula 1
GP de Mónaco

Mónaco, la imprescindible procesión que pone a prueba a esta Fórmula 1

Tras lo visto en Imola, la cita en el circuito más famoso del calendario se prevé como un devenir incesante de vueltas sin adelantamientos

David Sánchez de Castro

Jueves, 23 de mayo 2024, 10:44

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Por mucho que la Fórmula 1 evolucione para atraer a fans más jóvenes y ansiosos de estímulos, volver a Mónaco es reencontrarse con las raíces de esta competición. El tópico glamour del Principado supone atarse de nuevo a leyendas pasadas como Graham Hill o Ayrton Senna, que será recordado (otra vez) con una decoración especial en McLaren, equipo donde se convirtió en el rey de las calles de Montecarlo. Pero las vueltas al circuito callejero más famoso del mundo también suponen mostrar las carencias y pecados de esta Fórmula 1.

Ya se vio en Imola: en los circuitos pensados para monoplazas más pequeños es una quimera intentar adelantar en condiciones. Ni el dopaje del DRS permitió en el trazado de Emilia Romaña que se vieran demasiados rebases, convirtiendo las más de 50 vueltas en una procesión. En Mónaco se multiplicará dicho problema, ya que nunca, ni siquiera antes, fue sencillo ver adelantamientos aquí. Lo sinuoso del legendario trazado deja imágenes icónicas cada año, pero también carreras cuyo espectáculo queda más en la expectativa que en la realidad.

Este año, sin embargo, hay un posible invitado que pueda hacer de esta una auténtica fiesta de la Fórmula 1, siempre que no se ponga pesado: la lluvia. Conforme pasan las horas, la probabilidad de precipitaciones a lo largo del fin de semana y en concreto hacia el domingo está aumentando, de apenas un 20% al principio de esta semana a más de un 40%. Si bien la precaución podría hacer que la cita del domingo con Santa Devota, la Rascasse, el túnel o la piscina de Mónaco reste aún más el posible show, siempre es bueno añadirle un poco de salsa a una carrera que, salvo imprevisto, se decidirá el sábado.

Y aquí hay un claro favorito, es Max Verstappen. El neerlandés, que el pasado domingo tuvo ligeros sudores fríos al ver cómo Lando Norris se quedaba a menos de un segundo de cazarle, tratará de dar un golpe en la mesa para espantar las esperanzas de quienes quieren ver una alternativa por la victoria. Esta presión, si es que es tal, puede hacer que se equivoque, lo que en Mónaco es equivalente a acabar contra el muro. No sería bueno para él, pero considerando siempre que no le ocurra nada físicamente serio, sí lo sería para el espectáculo.

Esperanzas de Aston Martin

Las opciones de los españoles pasan indefectiblemente por tener un sábado brillante. Ya lo advertía Fernando Alonso el domingo tras acabar último en Imola como broche a un fin de semana para olvidar. Todo va a depender de la clasificación. En este sentido, Aston Martin tiene ligeras esperanzas. Ya se vio en pasados fines de semana que el coche 'todoterreno' del que presumían a principio de temporada en realidad es un monoplaza decente (que no bueno) a una vuelta, para que luego se hunda en ritmo de carrera al día siguiente. Si Alonso se saca una buena vuelta en la clasificación y consigue colocar el AMR24 entre los diez mejores, la garantía de puntos es prácticamente absoluta. Siempre que no cometa un error de conducción, como el que tuvo el sábado en Imola y que le hipotecó todo el resultado final.

Alonso y Aston Martin guardan un gran recuerdo de su participación aquí en 2023. También con la aparición de la lluvia como ingrediente añadido, el asturiano rozó la victoria en Mónaco… de no haberse equivocado en el penúltimo cambio de neumáticos. Un error de lectura de las condiciones de pista hizo que le pusieran neumáticos de seco y no intermedios cuando la pista ya lo pedía, lo que obligó a rectificar y perder la ventaja que le habría dado la añorada, y cada vez más lejana, 33 al asturiano.

En cuanto a Ferrari, después de lo visto en Imola, pueden estar satisfechos por la situación en la que llegan a Mónaco, el hogar de Charles Leclerc. Literalmente, pasan por delante de su casa, lo que no ha supuesto un empuje extra para él, ya que tiene una cierta maldición. Su mejor resultado en Mónaco es un cuarto puesto.

Para Carlos Sainz, por el contrario, las calles del Principado le traen buenos recuerdos. Aquí logró en 2021 su primer podio con Ferrari y un segundo puesto que luego repitió en 2022, y tiene serias esperanzas para este fin de semana. Tras bajar el suflé de las primeras carreras, el madrileño tiene ganas de reivindicarse, especialmente para contestar a su propio jefe, Fred Vasseur, que en las últimas horas le ha minusvalorado frente al que será su sustituto, Lewis Hamilton, diciendo que «era una obviedad» que debían echar al español para incorporar al británico. Sainz tratará de responder en la pista, como ya ha hecho en los últimos años dándole las dos últimas victorias que tiene la Scuderia en Fórmula 1.

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