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El Aston Martin, durante los entrenamientos libres del viernes en Mónaco. A. Isakovic / AFP
Alonso da esperanzas en un tenso viernes en Mónaco
GP de Mónaco

Alonso da esperanzas en un tenso viernes en Mónaco

Todos los pilotos fuerzan sorprendentemente los límites, con toques constantes contra los muros, Leclerc como el más rápido y el asturiano tercero

David Sánchez de Castro

Viernes, 24 de mayo 2024, 19:41

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Es probable que la carrera del domingo en Mónaco sea bastante predecible, y quizá por eso tanto este viernes como previsiblemente el sábado ofrecerán todo el espectáculo del fin de semana. Y es que los libres de este inicio de gran premio fueron sorprendentemente activos y tensos, tanto en la zona alta como la baja.

Por arriba, el ídolo local Charles Leclerc fue el más rápido. Ferrari ya se mostró muy competitivo en Imola, y en la clásica cita monegasca la Scuderia quiere dar el do de pecho, al menos con el monoplaza número '16' de la parrilla, ya que Carlos Sainz no se sintió cómodo. Suya fue la responsabilidad de realizar pruebas, aunque el piloto que está en boca de casi todos (el rumor en el paddock monegasco es que ahora está tanteando Williams) no pasó del sexto mejor tiempo mientras su compañero se hacía con el mejor. El segundo crono del día fue para Lewis Hamilton, que por la mañana había dominado, y el tercero para Alonso, que ya advertía en la previa que tenía buenas sensaciones.

Aston Martin ha llevado al Principado el nuevo alerón trasero que estrenó en territorio italiano hace unos días, pero volvió a la especificación previa del delantero, en una búsqueda de un balance óptimo que no tuvo hace unos días. Bien por eso, bien porque iba notablemente más descargado que sus rivales, Alonso marcó un más que destacable tercero en una jornada en la que no se libró de los muros, aunque sin mayores incidentes.

Y es que además de las habituales salidas en la entrada de la Iglesia de Santa Devota, prácticamente la única escapatoria del trazado urbano, casi todos los pilotos lamieron los guardarraíles. Tanto los veteranos Alonso o Hamilton como los asentados Leclerc, Ricciardo o Russell o los más novatos Tsunoda o el prácticamente despedido Sargeant tontearon con el accidente serio. Prueba de la presión a la que están sometidos todos en un fin de semana que se decidirá en la clasificación.

En este sentido tampoco el mismísimo Max Verstappen se vio cómodo. El tricampeón del mundo y máximo candidato a todo no tuvo su día y, más allá de no dominar en ninguna de las dos tandas, se mostró excesivamente sobreexcitado, muy fuera de la línea y algo más incómodo de lo que le gustaría. ¿Serán capaces otros pilotos de meterle mano a su reinado? Visto lo visto este viernes, su favoritismo ya no es tan claro, y la igualdad arriba es extrema: los cinco primeros pilotos (Leclerc, Hamilton, Alonso, Norris y Verstappen) son de otros tantos equipos.

El susto en la F2

Una de las imágenes del día, no obstante, no fue en la Fórmula 1, sino en su segunda división. En la disputa de los entrenamientos de la F2 se rozó la tragedia, y no es una forma de hablar, por una serie de circunstancias, tanto para bien como para mal.

Los protagonistas fueron Ritomo Miyata e Isack Hadjar, este último al volante de un coche del equipo español Campos Racing. El primero sufrió un problema con su monoplaza justo a la entrada del túnel, en Portier, lo que le obligó a echarse a un lado para no estorbar. El problema es que lo hizo hacia el muro interior, lo que le invisibilizaba para cualquier piloto que viniera detrás. Para eso estaban las luces blancas que parpadearon inmediatamente, cuyo objetivo era advertir de que delante se iban a encontrar un coche que rodaba notablemente más lento y que (y aquí viene la polémica) era recomendable que se redujera la velocidad.

Hadjar asumió que esa recomendación no implicaba una orden y lejos de aflojar, hizo todo lo contrario. Solo sus reflejos evitaron que embistiera con muchísima violencia la trasera de Miyata, al que esquivó con un certero volantazo por escasos centímetros.

Pese al tremendo susto que se llevaron ellos, los espectadores, los comisarios y los propios protagonistas, la FIA no consideró conveniente investigar el incidente. Por un lado, Miyata no tendría ninguna razón para ser eventualmente sancionado, pero tampoco Hadjar debido a que la norma especifica que con bandera blanca solo se recomienda reducir, pero no se obliga como sí haría una bandera amarilla. Este incidente, que puede pasar perfectamente en cualquier momento en otras carreras o sesiones, hará que se revise el protocolo.

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