Borrar
Urgente Evacúan un edificio en Crevillent por el hundimiento de un techo provocado por las tormentas
Proyecto Oasis. Ayuntamiento de París
Cuando el patio de mi colegio es un parque con árboles

Cuando el patio de mi colegio es un parque con árboles

ODS 11 | Ciudades y comunidades sostenibles ·

Algunas localidades han convertido los espacios de recreo en refugios climáticos donde dar clase y soportar las olas de calor

Domingo, 30 de abril 2023, 07:13

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

«Los alumnos lo pasan mal, incluso se dan casos de lipotimia», señala José Luis León González, profesor del IES Miguel de Cervantes en Sevilla. Esta semana, la capital andaluza ha registrado máximas de 36ºC. «Lo que pasa es que esas temperaturas no se alcanzan a media jornada, es desde primera hora», explica. «El edificio se ha caldeado durante toda la tarde, permanece cerrado y cuando llegamos a las ocho de la mañana es ya asfixiante».

Este problema no es exclusivo en Andalucía, a unos 165 kilómetros al norte de Sevilla en Almendralejo (Badajoz) también ocurre lo mismo. «Yo doy clase en un ciclo de Formación Profesional», responde María Teresa Mateos, docente en el instituto extremeño Santiago Apóstol. «Tenemos las mismas instalaciones que un trabajador de la industria alimentaria con condiciones térmicas complejas y con ropa de trabajo. ¿Qué pasa a nivel laboral?», pregunta la profesora.

La respuesta está en el Real Decreto 486/1997 que establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo: «La temperatura debe estar comprendida entre los 17ºC y 27ºC». «Y nosotros», vuelve a cuestionar Mateos. «Los edificios están adaptados a lo que dice la normativa», contrapone Sigfrido Herráez, decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM). «Otra cosa es que los tiempos estén cambiando y haya que adaptarse», apostilla.

«Cuando llegamos al centro a las ocho de la mañana ya es asfixiante»

José Luis León González

profesor del IES Miguel de Cervantes en Sevilla

Y están cambiando, porque, según un estudio de la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), los días de verano han pasado de 90 a 145 en las principales ciudades españolas y las olas de calor son más extensas y más tempranas. El pasado mes de junio, las guarderías, colegios e institutos se convirtieron en escuelas de calor. Un episodio que se ha repetido esta semana con temperaturas hasta 10 o 15 grados por encima de la media habitual para el mes de abril. «Y no, no estamos preparados», advierte José Luis León.

Renaturalizar el patio

Ahora a las mochilas, cuadernos y libros se añaden ventiladores y abanicos. «Estamos en abril y ya hay pantalones cortos y camisetas de manga corta desde primera hora», asegura el profesor sevillano. Un estudio de Escuelas Renovadas entre el profesorado afirma que trabajan en centros donde no se dispone de sistemas de refrigeración o aire acondicionado. «Los más pequeños no son conscientes de ese calor y entonces muchas veces cuando vamos a recogerlos, están completamente sudados y colorados», afirma Yetta Aguado, cofundadora de Madres por el Clima.

Los datos en posesión del Ministerio de Educación y Formación Profesional señalan que en toda España hay un total de 28.470 centros educativos, de los cuales 19.155 son públicos y 9.315 concertados y privados. «La antigüedad media son 25 años», resuelve la encuesta de Escuelas Renovadas. «Lo principal es trabajar la ventilación y el aislamiento», añade el decano del COAM. «La mayoría de problemas los encontramos en instalaciones de 40 o 50 años y la intervención es sencilla en la fachada que puede regular la temperatura en 10 grados centígrados», añade Herráez.

Sin embargo, otras iniciativas ponen el foco en las porterías y el asfalto. Estos son los dos denominadores comunes de los patios de colegios e institutos en España. Dos espacios que no están pensados ni diseñados para la actual situación climática del país. «En Andalucía sabemos que el verde y la sombrita que da un árbol refresca», responde con una sonrisa José Luis León. «Eso es lo que hemos intentado nosotros, reverdecer nuestro patio», añade.

En este colegio andaluz, en lugar de ir al parque «porque puede ser peligroso» lo han traído al colegio. «Hemos plantado árboles, hemos instalado mesas e intentamos dar ahí las clases pero no pueden todos», señala el docente. Una inversión que se hizo con la ayuda de las familias.

«En Andalucía sabemos que el verde y la sombrita que da un árbol refresca»

No es el único centro que se ha planteado reverdecer sus pistas deportivas. Aragón, Madrid o Barcelona son regiones que han abierto un hueco a la naturaleza en sus instalaciones. «Su introducción en la ciudad es clave para la mitigación de los efectos y la adaptación al cambio climático, a la vez que para mantener la biodiversidad del ecosistema y aumentar su resiliencia», señala la iniciativa Patios x clima, que trabaja en el desarrollo de estas iniciativas.

La ciudad condal ha convertido casi una docena de patios escolares en refugios climáticos en la propia capital. «Han permitido recuperar unos mil metros cuadrados de suelo natural con vegetación en los patios de las escuelas, en sustitución del suelo de hormigón, y se han creado 2.213 metros cuadrados de nuevos espacios de sombra con pérgolas y toldos. Además, se han plantado un total de 74 árboles, que equivalen a los que hay en dos manzanas enteras de L'Eixample, y se han instalado 26 nuevos puntos de agua», explica el consistorio catalán.

Auténticos oasis urbanos en el corazón de la ciudad, ya que, por normativa, «un patio de recreo, parcialmente cubierto, susceptible de ser utilizado como pista polideportiva, con una superficie adecuada al número de puestos escolares. En ningún caso será inferior a 900 metros cuadrados». «Tenemos mucho hormigón y poca masa verde», destaca María Teresa Mateos.

Una realidad con la que también se han topado en otros países y han puesto remedio. En París (Francia), el Proyecto Oasis ha rediseñado por completo estos espacios «involucrando a niños y adultos en soluciones técnicas adaptadas al cambio climático y nuevos equipamientos que puedan ser utilizados por todos».

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios