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Instalación de paneles solares en una vivienda. Elena Elisseeva
Las baterías virtuales para paneles solares ayudan a reducir la factura de la luz

Las baterías virtuales para paneles solares ayudan a reducir la factura de la luz

ODS 7 | Energía asequible y no contaminante ·

En 2021, el autoconsumo perdió 160 millones de euros por la incapacidad de verter a la red los excedentes energéticos

Miércoles, 29 de marzo 2023, 07:35

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459, 596, 1.203 y 2.507. Estos son los megavatios (MW) de nueva potencia instalada de energía solar en instalaciones de autoconsumo en los últimos cuatro años. Un crecimiento de un 446% del cierre de 2019 al de 2022 y que se ve reflejado en la generación de energía que alcanzó los 5.631 GWh, de los cuales sirvieron 4.564 GWh (el 1,8% de la demanda nacional). El resto, 1.067 GWh, se perdieron.

Una pérdida que, según estimaciones del sector, rondaría los 160 millones de euros debido a la incapacidad de volcarla a la red. «Dentro de los retos que debe afrontar el autoconsumo está la utilización de estos excedentes de producción», destaca Asociación de Empresas de Energías Renovables (Appa).

Un sobrante nunca es el mismo y depende de múltiples factores: el consumo energético de ese mes, las horas de luz o, incluso, la orientación del hogar. Sin embargo, el destino de estos vatios de autoconsumo siempre es el mismo: perderlo. «Desde 2015, el desperdicio se eleva a 274 millones de euros», apunta Appa.

No obstante, este no es el único camino, ya que hay otros finales de viajes para esta energía y más rentables para el bolsillo del consumidor. El último en aparecer son las baterías virtuales, la alternativa en la nube a las pilas físicas que no logran la velocidad de crucero, que sí han adquirido los paneles solares, debido al elevado coste de su instalación.

Esta novedosa tecnología no requiere ni obra ni montaje ni despliegue, sino que se trata de un acuerdo con la compañía distribuidora de energía para que sea la encargada de almacenar el excedente generado durante el periodo de facturación. «No se trata de un objeto físico que necesites instalar y tampoco es un programa digital como se puede interpretar por el término «virtual»», explica Sunalizer. «Son un concepto creado por las empresas para poder mejorar las condiciones de gestión y el aprovechamiento de la energía solar», añaden los responsables de esta compañía.

Cartera digital

Con este servicio, las firmas energéticas se encargan de guardar 'virtualmente' el excedente de la energía producida durante un mes y la ponen a disposición del consumidor en el momento que la necesite. «La comercializadora tiene un recuento de todo el excedente que tienes en la red, por ello, se entiende que la empresa se encarga de su almacenamiento, y cuando necesites consumir energía de la red, se te descontará de ese monedero energético», destaca Sunalizer. Además, en algunos casos se puede compartir ese excedente con segundas viviendas.

No obstante, el uso de este tipo de servicios tiene importantes particularidades, ya que no todas las comercializadoras en España tienen a disposición de los consumidores este producto. Además, es necesario estar registrado en la modalidad de compensación de excedentes. Sin este paso, imprescindible, el ciudadano no podrá acceder a estas nuevas carteras digitales ni tampoco 'recibir' dinero por vender la energía producida de más a las compañías del sector.

Recuperar dinero

En la actualidad, la compensación de excedentes, sólo superado por el vertido a la red general, es la más utilizada y, a priori, es un negocio para el productor. Sin embargo, «las grandes compañías siguen compensando de forma bastante rácana los excedentes que los productores vierten a la red», advierte la Organización de Consumidores y Usuarios.

La normativa actual permite una compensación, pero con una importante letra pequeña. En primer lugar, la energía primaria tiene que ser de origen renovable y la potencia total de la instalación no ha de superar los 100kW. «No es rentable, porque siempre te pagarán un precio inferior al que consumes», detalla la OCU.

Aparte de eso, cada compañía establecerá ciertos requisitos y cada una de ellas un precio destino. «La factura nunca será cero, porque la parte fija queda fuera de la ecuación», explican los representantes de los consumidores.

Por último, el productor de esta energía renovable también tiene la posibilidad de convertirse en un vendedor de este sobrante energético, pero ello implica más burocracia y papeleos. En este caso, el consumidor pasa a convertirse en un punto de venta por lo que ha de estar dado de alta como productor en el Registro Administrativo de Instalaciones de Producción de Energía Eléctrica (RAIPRE).

Esto conlleva obligaciones fiscales y tributarias, ya que se considera una actividad económica y disponer de licencia de actividad del Ayuntamiento y cumplir con la normativa de la Agencia Tributaria en esta materia.

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