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Cacas de perro en las calles de El Campello. AEC
Un pueblo costero de Alicante recoge 73 toneladas de cacas de perro en sus calles y amenaza con multas de hasta 3.000 euros

Un pueblo costero de Alicante recoge 73 toneladas de cacas de perro en sus calles y amenaza con multas de hasta 3.000 euros

El Ayuntamiento denuncia que su compañía de limpieza viaria elimina cerca de 200 kilos de deposiciones caninas al día: «Las hay de todos los tamaños»

Adrián Mazón

Alicante

Sábado, 30 de marzo 2024, 08:48

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El sentido de la responsabilidad de los campelleros para con sus mascotas brilla por su ausencia. El Consitorio denuncia que la empresa encargada de la limpieza viaria recoge cada día cerca de 200 kilos de excrementos caninos de sus calles. «Parece que las actitudes incívicas de los propietarios de mascotas no censan», lamentan.

Desde el Ayuntamiento de El Campello manifiestan su preocupación con la ciudadanía, pues a pesar de poner en marcha «muchas» campañas informativas y de concienciación, así como «por muchas muchas advertencias de sanción y multas que se impongan», FCC erradica de la vía pública «la friolera» de 73 toneladas de cacas de perro al año.

Y es que, a la hora de esquivar 'minas', «no hay distingos». Las deposiciones caninas permanecen a la vista en distintos puntos de este municipio de Alicante, como viene a ser su casco urbano, Muchavista y la zona norte. Según exponen, los operarios encuentran las heces «por doquier», ya sea en calzadas, acercas, parques y jardines; y «las hay de todos los tamaños», detallan.

La Administración campellera exige colaboración ciudadana para erradicar esta problemática. Indicen en que los 73.000 kilos de excrementos recogidos de forma anual podrían evitarse si los propietarios cumplieran con las leyes, las normativas y las normas básicas de comportamiento social. «Es tan sencillo como ir provisto de bolsitas de plástico que luego se depositan en papeleras», apunta el edil de Servicios y Mantenimiento, Rafa Galvañ.

En este punto es donde surge otro de los conflictos entre el Ayuntamiento de El Campello y sus vecinos. Si bien se distribuyen 270.000 bolsas especiales en 36 dispensadores repartidos por el municipio para la recogida de las cacas de perro, estas desaparecen en tiempo récord. «La gente hace acopio de ellas, de forma que muchos usuarios que no portan las suyas propias optan por dejas las heces de sus mascotas en la vía pública».

Solo 12 expedientes en 2023

Durante el año pasado, la localidad alicantina solo levantó una docena de expedientes a propietarios de perros. La Policía Local asegura que «es muy difícil» multar por esta infracción, dado que se requiere prueba visual de que el animal hace sus deposiciones y el propietario las deja en la calle.

Pasear por El Campello y toparse con excrementos de perro sin recoger ha llegado a convertirse «en un serio problema» para el municipio. Sobre todo para su faceta turística, «cuya imagen se ve lesionada». Por ello, desde Alcaldía y las áreas de Seguridad, Medio Ambiente y Salud estudian cómo enfrentarse a la situación y cambiar «esos malos e insalubres hábitos», pues las deposiciones emiten malos olores que solo se eliminan cuando los operarios las retiran con palas y escobas.

Tres grados de sanción por no retirar los excrementos

Así, avanzan que el Ayuntamiento está en proceso de modificación de la ordenanza municipal, la cual permitirá «más agilidad» en las acciones policiales. Mientras tanto se basa también en lo dispuesto en la Ley de Bienestar Animal, del año 2023, que considera «infracción leve» no retirar los excrementos ni hacer la limpieza inmediata de aceras, paseos, jardines y, en general, espacios públicos o privados de uso común, de forma que se deje la vía pública en iguales condiciones en las que se encontraba antes del depósito de los excrementos.

Las infracciones leves se sancionan con una multa de 100 a 3.000 euros. En grado mínimo, de 100 a 500 euros, o advertencia. La advertencia solo se impone si no ha mediado dolo y en los últimos tres años el responsable no ha sido sancionado en vía administrativa por la comisión de cualquier otra infracción de las descritas en esta ley. El grado «medio», la sanción es de 501 a 1.500 euros. En el grado «máximo», de 1.501 a 3.000 euros.

Mientras se reforma la normativa, las partes implicadas estudian medidas concretas para intentar atajar el problema, entre las que destaca apostar patrullas policiales en las cercanías (y en distintos horarios) de los parajes donde más proliferan estos casos, que no son pocos.

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