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Museo Arqueológico Provincial de Alicante (MARQ). Miriam Gil Albert
Alicante intensificará la vigilancia en sus museos ante la oleada de ataques a obras de arte

Alicante extrema los controles de acceso y la videovigilancia en sus museos ante la ola de taques a obras de arte

Se intensificará la inspección de mochilas y el uso de detectores de metales para evitar el acceso de botes de pintura o elementos punzantes

Pau Sellés

Alicante

Martes, 15 de noviembre 2022, 19:30

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La oleada de ataques a obras de arte para protestar contra el cambio climático llego el pasado 4 de noviembre a nuestro país, cuando dos activistas se pegaron a 'Las Majas' de Goya en el Museo del Prado. «Estaba cantado» reconocía recientemente el ministro de Cultura, Miquel Iceta, en una comparecencia en el Congreso, ante la posibilidad de que este tipo de protesta aterrizara en España. «Vamos a seguir reforzando la seguridad en los museos, pero hay que decir la verdad, el riesgo 0 no existe. Eso solo lo conseguiríamos cerrando las salas, algo que no vamos a hacer», reconocía el ministro en esa misma intervención.

En Alicante parecen haberse tomado en serio esta amenaza, y tanto desde la concejalía de Cultura como la Diputación de Alicante han ordenado intensificar la vigilancia en los espacios museísticos y expositivos que gestionan en la ciudad. Por parte del órgano provincial, la medida afecta al Palacio Provincial, el Museo de Bellas Artes Gravina (Mubag) y el MARQ.

En estos espacios se ha intensificado el control de mochilas y el uso de arcos detectores de metales para evitar el acceso de público con objetos como botes de pintura o elementos punzantes, y también con el refuerzo de la vigilancia en las salas abiertas a la visita. La vicepresidenta y diputada de Cultura, Julia Parra, ha confirmado que estas medidas extraordinarias se empezaron a aplicar el pasado 24 de octubre, con lo que “la Diputación de Alicante se ha adelantado a las instrucciones dictadas por el Gobierno central tras conocer las primeras noticias relativas a ataques a obras de arte”.

Los espacios municipales donde también se intensificará la vigilancia serán el Museo de Arte Contemporáneo de Alicante (MACA), el Centro Municipal de las Artes, así como las salas expositivas de la Lonja y el Centro Cultural Las Cigarreras.

Fachada del Museo de Arte Contemporáneo de Alicante. Miriam Gil Albert

A pesar de esta decisión, fuentes del área de Cultura del Ayuntamiento reconocen que no es probable que Alicante vaya a sufrir este tipo de protestas. “Los activistas suelen elegir sitios donde sus acciones van a adquirir una gran repercusión. No es lógico pensar que aquí vaya a pasar”, aseguran esas mismas fuentes, lo cual no es óbice para que se haya ordenado un incremento de la vigilancia. Estas medidas irán encaminadas a un mayor control a través de la videovigilancia de aquellas personas que accedan al museo. Sin embargo, no se espera el incremento en el número del personal de seguridad.

Lugares para despertar conciencias

La conservadora y responsable de colecciones del MACA, Rosa María Castells, considera que no hay necesidad de incrementar la seguridad del museo. “Los museos son lugares vivos donde ocurren cosas, y eso casa muy mal con una seguridad estricta o de carácter policial que no permita a las personas sentirse cómodas”.

“Los museos son lugares vivos, y eso casa muy mal con una seguridad estricta o de carácter policial que no permita a las personas sentirse cómodas”.

Rosa María Castells, conservadora del MACA

Cuando se le pide una opinión al respecto de las protestas climáticas, Castells reconoce no poder evitar dar un respingo ni removerse en su asiento cuando ve las imágenes. Sin embargo, cree que detrás de estas acciones no hay intención de dañar las obras, sino de “llamar la atención sobre la emergencia climática”, la cual requiere de “todos los medios para combatirla”.

A su vez, hace referencia al papel que hoy en día deben tener los museos: “Han dejado de ser los lugares donde duermen las musas. Ahora son lugares desde donde responder a los problemas del mundo y despertar conciencias. Asumiendo ese contexto, entiendo las protestas”.

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