Borrar
Los dueños y tercera generación, Vicente y Carlos Benavent.

Ver 14 fotos

Los dueños y tercera generación, Vicente y Carlos Benavent. T.A.
Empresa familiar

Más de un siglo vistiendo a los alicantinos de gala

La camisería Benavent lleva desde 1905 apostando por un estilo clásico y elegante para clientes que se suceden de generación entre generación

Lunes, 20 de noviembre 2023, 07:27

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Opciones para compartir

La renovada avenida de Gadea tiene infinidad de locales comerciales y de ocio. Una calle que conecta Canalejas con Luceros y que vertebra parte del centro de Alicante. Allí, en el número 25, un toldo rojo destaca entre los demás. A la vera de la fecha 1905 se encuentra un apellido, Benavent, que sigue hoy en día con la cuarta generación.

La camisería Benavent es uno de esos negocios locales que los alicantinos conocen más que de sobra. Uno tradicional centrado en el estilo más clásico para el hombre. Cuando se entra en su reformada tienda siguen estando los tintes del pasado que tanto caracterizaron a la empresa.

Al más puro estilo de la película 'Kingsman' sus sillones de cuero marrón y la sastrería destacan en una de las esquinas en las que se exponen multitud de corbatas. En frente, un expositor con decenas de camisas se encuentra al lado de otro 'stand' con gemeleras, zapatos y sombreros. «Todo lo que un hombre pueda necesitar dentro de nuestro estilo lo va a encontrar aquí», explica Carlos Benavent, bisnieto del fundador y propietario de la tienda junto con su hermano Vicente.

Fue en 1905 cuando Vicente Benavent decidió fundar una pequeña tienda en la Rambla, que se mantuvo años y años hasta 1985, cuando se abrió la actual en Dr. Gadea. Tras casi 120 años, la tienda sigue manteniendo ese espíritu clásico y refinado que han transmitido generación tras generación los Benavent.

«Es un orgullo poder contnuar con el trabajo de mi familia«, explica Benavent, quien destaca que tanto él como su hermano comenzaron trabajando fuera del negocio antes de entrar en este. »Cuando ves que te gusta y que puedes ganarte la vida, decidimos volver«, explica el dueño.

«Es un orgullo continuar con el legado y trabajo de mi familia»

Carlos Benavent

Dueño de camisería Benavent

Para Benavent es especial estar en este negocio que antes de él y su hermano llevó su padre, su abuelo y su bisabuelo. «Es realmente bonito el tener una de las tiendas originales, tiene una parte sentimental, nadie puede decirte que no hay una historia», remarca.

Zona del alquiler de chaqués, fachada de la tienda y camisas apiladas T.A.
Imagen principal - Zona del alquiler de chaqués, fachada de la tienda y camisas apiladas
Imagen secundaria 1 - Zona del alquiler de chaqués, fachada de la tienda y camisas apiladas
Imagen secundaria 2 - Zona del alquiler de chaqués, fachada de la tienda y camisas apiladas

Y es que parte de su historia se puede ver, además de en servicios que se mantienen como camisería a medida o la sastrería, en el paso de las generaciones. «Es bonito ver como unos padres venían con sus hijos a comprarle ropa a nuestra tienda y ahora adultos siguen apostando por nosotros», explica Benavent sobre ese sentimiento de empresa familiar que reina en la tienda.

«Llevo 30 años en el negocio y, aunque ha cambiado a lo largo de los años, el espíritu de la tienda es el mismo», explica el dueño de la camisería, quien destca que llevar también tantos años es «una garantía, aunque no siempre ha sido fácil».

Historia viva

La camisería nació a principios del siglo pasado, cuando Vicente Benavent decidió abrir una tienda en la Rambla revestida con madera en su interior. «Tras fallecer mi bisabuelo de un accidente en 1914 continuó su mujer junto con mi abuelo, que tenía solo 14 años.

Tras varios años en los que la Guerra Civil pasó duramente por la ciudad, tras esfuerzo Pascual Benavent consiguió salvar la tienda en época de posguerra, llegando a su apogeo de la mano de su hijo, Vicente Benavent, en los años 50 y 60. Años en los que algunas grandes marcas internacionales le concedieron la exclusividad de ventas.

Pintura del MUBAG

El nombre de Vicente Benavent no solo se encuentra en la camisería. Cuenta su hijo que antes de cerrar la tienda de la Rambla, allí tenían unos cuadros pintados por el alicantino Xavier Soler.

«Mi padre decdió donarlos a la Diputación antes de fallecer», destaca Benavent. Unos cuadros que se encuentran expuestos, bajo donación de Vicente, en el Museo de Bellas Artes Gravina (MUBAG). «Mi padre pensó en donarlos y tener ese legado en la ciudad», resalta.

Otro de los momentos complicados llegó en la crisis del 2008. La empresa tenía siete tiendas y más de 70 empleados. La familia optó por reducirlas y mantener tan solo la de Dr. Gadea, abierta en el 85, que a día de hoy sigue en su ubicación original.

«El cambio de consumo y los temas de internet han cambiado un poco nuestro negocio», explica Benavent sobre la decisión tomada de mantener tan solo un punto de venta físico que, eso sí, mantiene el encanto original y clásico de la firma. A pesar de los cambios, el dueño y cuarta generación afirma que se siguen manteniendo algunas de las cosas más emblemáticas de la tienda.

Servicio de siempre con toques nuevos

La camisería a medida y la sastrería son los dos grandes resquicios de la época pasada de Benavent, que aún mantienen en su céntrica tienda, en la que trabajan ambos hermanos y un par de empleados más.

A ambos servicios se le suman ventas de camisas, sombreros, americanas, zapatos, gemelos, trajes o polos. «Todo lo que un hombre pueda necesitar de nuestro estilo lo tenemos», explica Benavent, quien destaca una de las novedades que más flujo de clientes les está trayendo: el alquiler de chaqués y esmoquin.

Distintas zonas de la tienda T.A.
Imagen principal - Distintas zonas de la tienda
Imagen secundaria 1 - Distintas zonas de la tienda
Imagen secundaria 2 - Distintas zonas de la tienda

«Este tema está yendo muy fuerte en los últimos años», afirma Benavent, quien destaca que aunque siguen venidendo chaqués, el alquiler es una opción muy demandada. «Mucha gente no quiere comprarlo porque solo lo usa una vez», explica el dueño, quien asegura que, a pesar de llevar cerca de 120 años, «muchos nos están conociendo gracias a esto».

Un servicio que les ha valido también para ganar clientes. «Mucha gente no se atreve a entrar a esta tienda pero cuando lo hacen para alquilar un chaqué se da cuenta de que hay productos que encajan con ellos», explica el dueño, quien incide, eso si, en que los precios y el público es de poder adquisitivo medio-alto.

La empresa recibirá en el mes de noviembre el galardón que entrega la Asociación de la Empresa Familiar de la Provincia de Alicante (Aefa), que reconoce su siglo de trayectoria. Benavent lo tiene claro: «nuestra idea es seguir en el negocio, aunque no sabemos que pasará el día de mañana».

Los hijos de ambos hermanos están estudiando pero por el momento ambos tienen cuerda para rato y quieren seguir con aquello que creó su bisabuelo, y continuó su abuelo y su padre antes que ellos. Benavent cree que con las obras de la calle la tienda cogerá aun más impulso. Un impulso que mantendrá el legado de una tienda centenaria más viva que nunca.

Publicidad

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios