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La Ley de Familias incluye nuevos tipos de esta institución social
La Ley de Familias incluye nuevos tipos de esta institución social Sara H. Bernier

Nuevas familias para nuevos tiempos

La sociedad afronta cambios en la concepción de la familia tradicional | El proyecto de ley, aprobado por el Consejo de Ministros y suspendida su tramitación por el adelanto electoral, incluye hasta una veintena tipos diferentes

Sábado, 1 de julio 2023

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¿Qué es para ti una familia? La pregunta es difícil de contestar y probablemente haya tantas respuestas como personas en el mundo. Una cuestión a la que la Ley de Familias, cuya tramitación ha quedado interrumpida por el adelanto electoral, ha tratado de dar un encaje legal, incluyendo hasta 20 tipos diferentes de familias.

A la familia tradicional -que ahora cambia de nombre a biparental- se suman otras como la monoparental o monomarental, la familia joven, la reconstruida o la LGTBI, entre otras. Pero la nueva ley también proponía incluir a recoger otros tipos de familias como las personas que viven solas, aquellas unidas en matrimonio pero que no tienen hijos o las parejas de hecho.

Tipos de familias

  1. 1

    Biparentales

  2. 2

    Monomarentales o monoparentales

  3. 3

    Jóvenes

  4. 4

    LGTBI

  5. 5

    Con mayores necesidades de apoyo a la crianza

  6. 6

    Con un solo progenitor

  7. 7

    Con persoans con discapacidad o en situación de dependencia

  8. 8

    Multiples

  9. 9

    Adopciones o acogimientos

  10. 10

    Reconstruidas

  11. 11

    Residentes en el medio rural

  12. 12

    Migrantes

  13. 13

    Transnacionales

  14. 14

    Interculturales

  15. 15

    En el exterior

  16. 16

    Retornadas

  17. 17

    En situación de vulnerabilidad

  18. 18

    Personas solas

  19. 19

    Personas unidas en matrimonio

  20. 20

    Parejas de Hecho

Todo un puzle legal que supone cambios, por ejemplo, para las familias numerosas, que ahora pasan a ser llamadas 'con mayores necesidades de apoyo a la crianza' y también se incluyen nuevos supuestos para acceder a las ventajas que hasta ahora tenían -reducción en matrículas escolares entre otras-.

Tras este encaje de bolillos, para tratar de incluir todas las realidades actuales en la nueva ley, está el objetivo de adecuar la ley a «las transformaciones demográficas y sociales que se han producido en las últimas décadas», con cambios en la composición y tamaño de las familias.

Silvia Burillo

Familia numerosa

«Una familia es una unión entre un matrimonio y tienen una descendencia, lo suyo un hombre y una mujer porque se complementan y es de donde nacen los niños de manera natural. Es la mejor empresa que podemos tener», explica Silvia.

Esta mujer es madre de cinco hijos y junto a su pareja desarrollan un proyecto de vida en el que la familia es parte esencial y sus hijos «la mayor alegría». Aunque reconoce que hay que pensar y tener una paternidad responsable, y no es «tener hijos por tener sino saber que estás capacitado por tiempo o por recursos».

Silvia con su familia, en un viaje durante el verano de 2022. S.B.

«Lo de económicamente es lo de menos, cuando pones cuatro cucharadas de lentejas puedes poner cinco, y al final todo depende de las expectativas. Siempre digo que quien tiene un hijo se puede comprar un barco, pues yo me quedo con mi coche y tengo cinco», explica.

Con la nueva Ley de Familias lo que hasta ahora eran las familias numerosas ahora pasan a ser familias 'con necesidades de apoyo a la crianza'. Una categoría en la que también se incluyen otros condicionantes para tener ventajas como descuentos en matrículas educativas. Por ejemplo, se añade a las familias monoparentales con dos hijos, familias de dos hijos con personas con discapacidad a su cargo o aumenta el nivel de protección en base a la renta. En el año 2020, los hogares con más de 3 hijos eran tan solo un 3% del total de familias en España, según cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE).

3% familias numerosas

33% familias biparentales

10,4% familias monoparentales

Silvia insiste en que bajo el paraguas de unidad familiar se incluyen demasiadas cosas. «Una familia no tiene nada que ver con lo nuevo que nos quieren meter. Lo que más me chirría es que en eso de unidad familiar todo vale. Una familia es más que compartir un techo», afirma esta mujer que decidió priorizar su vida familiar y reorganizar su vida laboral para poder criar a sus hijos.

Andrea Puerta

Familia joven

«Para mí ahora mismo, es mi tribu de crianza, mi abuela y mis amigos. Ellos aunque no sean de mi sangre me están ayudando con mi hijo, recogerlo de la guardería por ejemplo. La familia es la gente que te apoya y está contigo», explica Andrea.

Ella sería lo que la ley considera una familia joven, aquella formada por una persona menor de 29 años y sus hijos o dos personas menores de 29 años que tengan un vínculo matrimonial o como pareja de hecho y sus descendientes.

Andrea y su hijo están justo en el límite, ella tiene 29 y compagina el trabajo con la crianza del pequeño de 2 años. «Es fundamental tener gente que te apoye. Ahora mismo la sociedad no está hecha para traer a gente al mundo, quiero muchísimo a mi hijo pero a veces no sé cómo voy a hacer para recogerlo al salir de trabajar. O te ayudan o es muy complicado».

Una realidad en la que ésta trabajadora tiene que tirar de su «familia amplia» para cuadrar la crianza con un horario laboral que suele ser de 10 a 19 horas. Una organización que consigue a través de un grupo de whatsapp con su «tribu» en el que queda todo cuadrado para que su hijo llegue a la guardería y a las actividades extra en hora.

Andrea reclama que las familias necesitan apoyo y no considera que por ser madre joven suponga una diferencia, para ella la clave está en la estabilidad laboral, ya que «tengas 29 o tengas 36 un niño tiene la misma responsabilidad». Una crianza para la que considera fundamental aumentar el número de guarderías públicas.

Lucía Hernández y Concha Campillo

Familia LGTBI

«Es un grupo o varias personas que tira todo el mundo para el mismo lado, se apoyan, se quieren y ya está. Al final se trata de amor e intentar estar lo más felices posibles viviendo la vida», explica Concha.

Ella y Lucía decidieron hace dos años ser madres por el método ROPA -ovodonación entre las dos mujeres de la pareja- y ahora Pablo se ha convertido en el centro de su vida. «Nuestra vida ha cambiado en muchos aspectos, para mí ha sido descubrir un amor totalmente diferente al tipo de amores que conocía», explica.

Lucía y Concha juegan con con su hijo en el salón de casa G.C.

Y es que, estas mujeres afirman que lo importante en la familia es el amor, por eso ven positivo que se incluyan otros modelos de familia más allá del tradicional, «el cariño es igual, si alguien quiere o ama ¡qué más dá que sean dos madres, dos padres, una madre sola o incluso más de un padre o una madre en la familia!».

Esta pareja reconoce la importancia que tiene el reconocimiento legal. Aunque insisten en que todavía quedan algunas trabas a nivel burocrático, «a falta de un mes de dar a luz nos enteramos de que para poder tener a Pablo y que las dos fuéramos las madres nos teníamos que casar, no bastaba con ser pareja de hecho», explica Lucía. La otra opción era que la madre no gestante lo adoptara, aunque el bebé fuera biológicamente suyo.

«Nos generó mucho estrés porque ¿por qué tengo que adoptar a mi hijo?, y luego va una pareja heterosexual y da igual, como si es uno que te has encontrado por la calle y le has preguntaodo si quiere ser el padre de tu hijo, nadie dice nada», añade.

Elena Valls

Familia monomarental

«Una familia es tu núcleo, yo soy monomarental, pero también tengo a mis padres que vivo con ellos. Así que tengo una familia con mi hija pero mis padres son también parte de ella», comenta Elena. Esta mujer de 27 años sale a trabajar a las 5.30 horas, desde ese momento es su madre, Paqui quien se encarga de despertar a Paola de 1 año para llevarla a la guardería de camino al trabajo.

Por la tarde es Elena quien recoge a la niña y pasa la tarde con ella. «Cuando era muy bebé y no estaba la guardería me las veía y deseaba para apañarme. El tema de conciliación familiar no existe en este país, ni facilidades, ni siquiera si eres familia monomarental», explica sobre cómo organizan los cuidados y la atención a su hija.

Elena y Paola la pasada Navidad E.V.

Un modelo de familia que no para de crecer y que según el INE suponen ya un 10% del total. Además de las familias monoparentales la nueva ley también modifica las condiciones de este tipo de familias para ser consideradas como «con mayores necesidades de apoyo a la crianza». En el caso de las familias monoparentales se incluirán con 2 hijos en vez de 3.

Esta mujer insiste en que para un niño no hay diferencia entre tener dos progenitores o ser solo uno, al menos en cariño y dedicación. Pero sí reconoce que ser una sola supone, sobre todo, organizarse mejor y contar con apoyo familiar o de una guardería.

Elena considera este servicio como algo esencial y demasiado caro. También reconoce que las ayudas son escasas, además de la ayuda a madres de 100 euros al mes hasta los 3 años existe el carnet de familia monoparental que esta mujer lleva intentando tramitar desde hace más de un año.

Rebeca

Familia reconstruida

«Puede ser la gente con la que vives desde que naces y luego la que tu construyes con tu círculo más cercano, con quien vives», así define Rebeca lo que para ella es una familia. Esta joven de 26 años junto con su pareja son lo que se considera una familia reconstruida según la nueva ley.

Son ellos y, una semana de cada dos, los dos hijos del matrimonio anterior de él. Esto según explica Rebeca supone cambiar el concepto de familia, «la idea que tú tienes de cómo se formará tu propia familia. Llegas y no vives ese proceso natural, sino que un día tienes hijos que están medio criados y que además se educan a medias con otra persona más». Una situación que se da cada vez más en España y que en 2011, últimos datos disponibles del INE, ya suponían más de medio millón, un 7,1% del total.

«Esto supone romper los esquemas, tener que adaptarse y tener muchas conversaciones intensas, al final con este tipo de familia tienes que contar también con la otra persona que forma parte de la crianza y no siempre acepta que tú también formes parte de esa educación», explica Rebeca. Decisiones como pueden ser el día de visita, el horario, las vacaciones o las extraescolares. «Son conversaciones entre tres que nunca tenemos los tres», afirma.

Las familias con uno o más hijos no comunes es una de las que incluye el anteproyecto de ley de Familia bajo el nombre de familia reconstruida, un reconocimiento que Rebeca considera importante para adaptarse a la sociedad actual, «ahora mismo hay más familias raritas que tradicionales», ironiza, «sino luego te pones a hacer la declaración de la renta y no sabes cómo, no hay casillas».

Raul

Familia biparental

«Es un núcleo que convive en un mismo hogar, no es obligado que haya parentesco, puede estar formado por mucha gente aunque no compartan apellido ni un papel firmado», explica Raúl Martínez.

Él, junto a Ruth y sus dos hijos, de 11 y 8 años, serían lo que siempre se ha considerado una familia tradicional. Padre, madre y dos hijos, un tipo de familia que hasta hace unos años era la más habitual y a día de hoy supone un 14% de todos los hogares.

Raul y su familia en un viaje. T.A.

Este hombre considera que la ley tiene que adaptarse a la sociedad, «está bien que se abra el abanico del concepto de familia, sobre todo por el tipo de servicios que pueda prestar el Estado a diferentes tipos. Por ejemplo, si tu pareja estaba en el hospital no podías pedir acompañamiento si no estabas casado, eso era duro».

La nueva ley recoge también algunas diferencias para las personas que tienen dos hijos pero algunas condiciones específicas que pasarán a ser consideradas 'con mayores necesidades de apoyo a la crianza'. Entrarán en este tipo las familias con dos hijos con personas con discapacidad a su cargo, cuando uno de los progenitores esté en tratamiento hospitalario durante un año o los hogares encabezados por víctimas de violencia de género, entre otros supuestos,

Para Raul, ser dos personas supone más capacidad de organización, pero sobre todo el doble de salario para dedicar a la familia, «la sociedad actual no está preparada para las familias monoparentales», cree.

De hecho, insiste en que para favorecer la natalidad, en un país donde la media de hijos por mujer según el INE es de 1,19 en el 2021, son necesarias medidas como guarderías públicas a precios económicos o ayudas para el material escolar, comedor y extraescolares. «Se supone que la educación es gratuita y al final nunca lo es», insiste.

Laura Gongar

Familia migrante

«Me imagino los padres y los hijos, pero también personas conviviendo juntas en una casa, por ejemplo cuando estás en el extranjero y vives junto a unos amigos en una casa para mí también se puede considerar familia», opina Laura.

Laura y Julien con su hijo. L.G.

Laura es alicantina, pero su pareja, Julien es francés, por lo que según la ley podrían ser una pareja migrante, ya que al menos uno de los miembros se ha establecido en territorio nacional procedentes de otro Estado.

Ellos se conocieron en Francia, trabajando en Disney World y después decidieron volver a Alicante, dónde hace poco tiempo fueron padres.

Para Laura «cada vez hay menos familias tradicionales» e incluir otras realidades es adaptar la ley a la sociedad. Esta mujer de 30 años ha sido madre hace poco y reconoce que la crianza le parece imposible sin contar con la ayuda de sus padres. Una ayuda que también ejercen los abuelos franceses del niño, a los que también piden consejo.

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