Un avión despegando en la pista del aeropuerto Alicante-Elche / Shootori

Aeropuerto Alicante-Elche

El aeropuerto que da alas a la provincia

Con más de 6.000 empleos generados, la terminal alicantina es la principal puerta de entrada a la Comunitat

Óscar Bartual Bardisa
ÓSCAR BARTUAL BARDISA Alicante

Prisa, impaciencia y multitudes. Estas son las tres cosas que imperan en el Aeropuerto de Alicante- Elche, donde los sonidos de la megafonía son funden con los muchos idiomas que hablan aquellas multitudes que, de un lado a otro, corren con sus maletas siguiendo la ruta marcada por las indicaciones de los paneles luminosos, que marcan las salidas y llegadas.

Casi 16 millones. Ese es el número de pasajeros que pasaron por la terminal alicantina en 2019. Todo un récord histórico que reforzó aún más, si cabe, la importancia del aeródromo en España. Es el quinto en volumen de turistas y, por sus puertas de embarque, pasan el 5,5% de todos los visitantes aéreos del país.

Una actividad frenada por la pandemia. Una situación que se ha revertido en lo que va de año. Según datos compartidos por el Ministerio de Transporte, el acumulado de 2022 demuestra una recuperación del 87% del tráfico aéreo registrado en el mismo periodo de antes del Covid.

Una recuperación mucho mayor si solo se tiene en cuenta el mes de octubre. Durante este tiempo, un total de 1,3 millones de pasajeros pasaron por el enclave aéreo, que vio como se recuperaba el 95% del volumen de turistas respecto al mismo mes de 2019.

La vuelta a la normalidad está suponiendo un boom para la economía alicantina. La reactivación del aeródromo y el aumento de los pasajeros, que ya se acercan a las cifras del 2019, supone un empuje para una de las «empresas» más grandes de la provincia.

Aeropuerto Alicante-Elche de Oscar Bartual

De acuerdo a datos de Aena, la gestora aeroportuaria, su plantilla en la terminal alicantina está formada por más de 300 personas. A esta cifra hay que sumar los empleos indirectos acogidos en sus instalaciones: restauración, compañías aéreas, seguridad, limpieza... y un sinfín más de empleos que hacen que alrededor de 6.000 personas trabajen en el aeropuerto Alicante-Elche.

A el empleo generado, cerca de 6.300 puestos de trabajo, hay que sumar el impacto indirecto que tiene para la economía de la provincia. Millones de turistas llegan a lo largo del año dispuestos a gastar dinero en hoteles, restaurantes, locales de moda… El turismo sigue siendo el gran motor de la provincia, y el aeropuerto, la gran puerta de entrada.

Una temporada de invierno prometedora

La gran recuperación del volumen de pasajeros de antes del Covid no es la única buena noticia que se cuece en el aeropuerto de Alicante-Elche. Durante la temporada de invierno, que empezó el pasado 30 de octubre y finalizará el 25 de marzo, se han programado casi 5,5 millones de asientos y unas 30.200 operaciones comerciales.

Un crecimiento que ya supera a la temporada 2019-2020, justo antes de la pandemia y de las restricciones de movilidad. Para el invierno, se ha aumentado la oferta de plazas en un 9%. La gran mayoría de ellas, unas 4,4 millones, están previstas para el mercado europeo, que crece un 7%.

Los pasajeros nacionales, aunque en menor medida, han mantenido el crecimiento que experimentaron durante los años posteriores al confinamiento. Con un aumento porcentual de 28 puntos respecto a 2019, tienen reservados 950.000 asientos. Palma de Mallorca y Madrid son los dos grandes

Reino Unido sigue siendo el principal cliente de la provincia. Con 1,8 millones de asientos supone un 33% del total de la oferta para la temporada invernal. Le siguen Holanda (400.000), Bélgica (360.000) y Noruega (300.000), todos ellos con crecimientos interanuales superiores al 20%.

Persiguiendo el 2019

Antes de la pandemia, el aeropuerto alicantino consiguió una excelsa marca. Unos 15,8 millones de pasajeros pasaron por la terminal, el mayor volumen de toda su historia.

Esto reforzó aun más si cabe la importancia del aeródromo en el país. Tan solo Madrid, Mallorca, Málaga y Barcelona registraron un mayor flujo de pasajeros. Grandes enclaves turísticos nacionales a los que se sumó Alicante, batiendo récords antes de que el maldito virus frenase la tendencia alcista que vivía el Miguel Hernández.

En 2020, con el Covid, el flujo de vuelos se interrumpió indefinidamente debido a las restricciones. En total, 3,7 millones de pasajeros, un número que no es ni la cuarta parte de lo registrado el año anterior. Tan solo los aviones sanitarios, los repatriados o los de Seguridad del Estado surcaban el espacio aéreo alicantino.

Con una recuperación del volumen total de pasajeros del 95% en octubre, en estos diez meses ya son 11,4 millones las personas las que han volado en Alicante, cerca de dos millones menos que en 2019. Cifras que muestran una importante recuepración del flujo turístico de una de las infraestructuras más importantes en la economía provincial. Especialmente comparándolo con el 2021, cuando se registró un total de 5,8 millones.

56 millones para seguir creciendo

El aeropuerto de Alicante-Elche continuará creciendo exponencialmente en los próximos años. El Documento de Regulación Aeroportuaria (DORA) establece una serie de condiciones entre 2022 y 2026 que engloban la mejor del campo de vuelo y aspectos relacionados con la seguridad de personas y de operaciones.

Un total de 56,3 millones de euros que Aena invertirá para mejorar el servicio del mayor enclave turístico alicantino y el quinto del país.

En cuanto a conectividad, desde Aena aseguran que si que se han alcanzado practicamente los niveles prepandemia. Tan solo la guerra de Ucrania ha cerrado, lógicamente, los vuelos entre Alicante y el país, así como todos los puentes aéreos con Rusia.

Dos largos años. Sin prisa pero sin pausa. Así ha sido la lenta pero constante recuperación del nivel de pasajeros que ha experimentado la terminal alicantina. Se espera que practicamente, los números finales se acerquen a aquel bendito año, cuando el trasiego de pasajeros y las multitudes era lo común en el Miguel Hernández.