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Los viajeros critican los retrasos de la línea. Shootori

Un tren a pedales

El cercanías Alicante-Murcia acumula retrasos diarios y críticas de los usuarios por la falta de información y el hacinamiento en algunos trayectos

Domingo, 12 de noviembre 2023, 07:29

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«Retrasos», «cancelaciones», «mucha gente de pie» y «falta de información» son los clásicos que mencionan los usuarios de la línea C1 del tren de cercanías que une Alicante y Murcia.

Este trayecto no solo enlaza las dos capitales sino que también lo hace con ciudades como Elche o Callosa, a las que miles de personas se desplazan cada día para trabajar o estudiar. De hecho, en 2022, 1,9 millones de personas utilizaron esta línea según el Centro Regional de Estadística de Murcia.

«Para llegar a las 9 tengo que coger el tren de las 7.30»

Claudia Berenguer

Estudiante

Es el caso de Claudia Berenguer, que cada día coge el tren para ir desde Elche a Alicante para estudiar. «Para llegar a las 9 tengo que coger el tren de las 7.30 y a la vuelta pasa igual porque no hay suficientes frecuencias», explica esta joven, quien también critica que a la hora punta muchas veces la gente va de pie, «antes a las 7.30 ponían dos trenes juntos y ahora solo hay uno y vamos como sardinas en lata». También utiliza la C1 Juan Sánchez, estudiante de Periodismo, que hace el trayecto Murcia-Elche en el que echa de menos más horarios, sobre todo en las horas puntas.

De esa misma opinión es Noelia Beltrán, ella coge el tren para acudir a la capital alicantina a trabajar. «El servicio es nefasto, debería haber más trenes y más horarios porque, tal y como funcionan, es imposible llegar a tiempo, las salidas se retrasan muchas veces», explica esta mujer. Reconoce que ha tenido que dar a conocer la situación en su lugar de trabajo, donde ya saben que viaja en tren y que depende de su puntualidad. «Yo soy de Madrid y allí las cercanías pasan cada 10 minutos, están mucho mejor», afirma.

«El servicio es nefasto, debería haber más trenes y más horarios porque, tal y como funcionan, es imposible llegar a tiempo«

Noelia Beltrán

Trabajadora en Alicante

Y es que uno de los problemas principales que apuntan los viajeros son los cambios de horarios y cancelaciones, agravados por la falta de información. De hecho, desde la Asociación de Consumidores y Usuarios en Red de Murcia (Consumur) denunciaban a principios de noviembre retrasos de hasta hora y media y consideraba este servicio «insostenible y definicente».

«El problema es que hay incidencias continuas, no hay un solo día sin ellas y una línea que era muy rentable se está quedando solo para gente cautiva, los que no tienen otra alternativa al tren», afirma su presidente, Roberto Barceló.

«El problema es que hay incidencias continuas, no hay un solo día sin ellas y una línea que era muy rentable se está quedando solo para gente cautiva»

Roberto Barceló

Asociación de Consumidores y Usuarios en Red de Murcia

Las cifras son claras, en 2012 el cercanías Alicante-Murcia batió su propio récord de usuarios con 3,05 millones de viajeros. Desde entonces los usuarios comenzaron a descender hasta tocar fondo en 2020 con 1,198, por el efecto del covid. En 2022, aunque se han ido recuperando tras la pandemia, apenas superan el 1,9 millones de viajeros.

Entre quienes el transporte ferroviario es la única opción está María Viator, trabajadora de Elche -que esta semana ha sufrido tres retrasos en cuatro días-, o Fabiola Aragón, estudiante de Ciencias Ambientales en la Universidad Miguel Hernández de Elche (UMH), que reconoce que los retrasos son lo habitual y no algo ocasional e incluso calcula que, al menos, sufre tres o cuatro incidencias a la semana.

Por su parte, Ángel Piqueras, un estudiante de Periodismo de la UMH, no considera que haya muchos retrasos, pero sí critica que cuando los hay no se anuncian o no hay información sobre las alternativas.

Una crítica a la que se suma Belén Rodríguez, que coge el tren entre Callosa y Murcia desde hace 15 años. Esta mujer destaca la sensación de incertidumbre cuando un tren no aparece y no se informa a los viajeros si se ha retrasado, cancelado o hay un autobús para el trayecto. Rodríguez también insiste en que «el servicio ha empeorado mucho en los últimos años» ya que las incidencias han pasado de ser «ocasionales a diarias». Además, añade que los trenes son «muy antiguos» -se pusieron en marcha en los años 80- lo que cree que favorece averías. «Llevo haciendo ese trayecto 15 años y estamos en los mismos trenes que ya eran viejos entonces», explica.

Desde Renfe reconocen que la línea sufre cancelaciones o retrasadas de manera puntual y afirman que día a día se trabaja para mejorar el servicio. Informan que estas incidencias pueden deberse a muchos motivos -obras de mejora del trazado, averías en máquinas o incluso por la situación meteorológica-, pero que no pasan de ser ocasionales y se resuelvan lo antes posible.

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