María Teresa Campos y su hija Terelu. / efe

Gustavo, el chófer de María Teresa Campos, en el punto de mira por su posible traición a la periodista

Kiko Hernández ha desvelado que la pareja del conductor tendría horas de conversaciones privadas grabadas

JOAQUINA DUEÑAS

En las últimas semanas, Gustavo Guillermo, el chófer de María Teresa Campos, se ha visto en el ojo del huracán al ser acusado de grabar y filtrar informaciones sobre la familia de la popular comunicadora. El que la periodista ha descrito como el hijo que nunca tuvo habría podido desempeñar un papel fundamental para que algunas de sus intimidades salieran a la luz en los últimos tiempos. Ha sido el colaborador de 'Sálvame', Kiko Hernández, quien ha hablado de la presunta traición del chófer que tendría en su poder horas y horas de grabaciones de momentos privados de María Teresa, Carmen Borrego y Terelu Campos.

Estas revelaciones han caído como una auténtica bomba, especialmente, dado el estado de salud de la veterana periodista, de ahí que la principal preocupación de sus hijas haya sido que la situación no afecte a su madre. Kiko Hernández, que habría escuchado algunas de esas grabaciones, ha precisado que la artífice material habría sido Ainhoa, la novia de Gustavo.

Después de treinta años al lado de María Teresa Campos, primero como chófer, luego como hombre de confianza y, finalmente, como un miembro más de la familia, la confirmación de estas afirmaciones sería una auténtica decepción para el clan Campos. Las últimas informaciones sobre sus posibles traiciones habrían hecho mella en él y parece estar muy afectado. Sin embargo, se ha encontrado un defensor inesperado, Edmundo 'Bigote' Arrocet. Y es que el conductor había sido una figura absolutamente en la sombra durante tres décadas hasta que ofreció una exclusiva a una revista, previo consentimiento de su jefa, para arremeter contra el humorista, tras la ruptura de su noviazgo con la comunicadora.

Sin embargo, Edmundo no ha dudado en contestar a favor de él cuando le han pedido una valoración sobre esta polémica: «No, no me la creo», ha dicho. «Me sorprende que Gustavo haga eso», ha añadido.

En todo caso, llueve sobre mojado, ya que, a principios de año, Gustavo intervino telefónicamente en el programa 'Sálvame' que dirigió Carmen Borrego para pedir perdón a Terelu Campos en directo después de que se viera implicado en el intento de endilgar a la hija de Terelu, Alejandra, la filtración de la comida que hubo en casa de María Teresa Campos con Rocío Carrasco y Fidel Albiac, y cuya auténtica topo habría sido Belén Rodríguez.

Tensión, intrigas, rotundas afirmaciones, defensas cerradas, preocupación y lágrimas, muchas lágrimas. A esta historia, todavía sin cerrar, parece que no le faltan ingredientes. Por el momento, al menos públicamente, las Campos siguen confiando en quien consideran su hermano. En todo caso, reconocen que su pérdida sería un terrible golpe para su madre.

Mientras, lo único positivo que podría salir de este desagradable asunto es que Gustavo ha entrado de lleno en las quinielas para la próxima edición de 'Supervivientes'.