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Elisa Forcano en 'Zorra dorada'. EF

'Zorra dorada', cuando el dolor se vuelve luz

Elisa Forcano convierte el trauma en un poema escénico que dignifica la muerte y exorciza el abuso | Su ópera prima llega a Alicante para iluminar la oscuridad desde un cuerpo que se niega al silencio

Adrián Mazón

Alicante

Miércoles, 12 de noviembre 2025, 11:56

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En la penumbra, un cuerpo se mueve. Tiembla, se retuerce, respira. No interpreta, más bien invoca. Es un ritual. Una ceremonia para dignificar la muerte, mirar al abuso de frente y devolverle un nombre al dolor.

En ese momento, Elisa Forcano no actúa, sino abre una herida y la deja cantar. Su obra 'Zorra dorada' -que presenta por primera vez en Alicante dentro de la Muestra de Teatro Español de Autores Contemporáneos (Mutesac)- no busca respuestas ni moralejas.

Elisa Forcano en 'Zorra dorada'. EF

«Cuando leí la historia de Noa Pothoven, algo me atravesó», cuenta Forcano. «Era una chica de 17 años que decidió morir por inanición. La noticia hablaba de eutanasia, de leyes, pero nadie preguntaba por qué». Y la autora necesitaba entender ese por qué.

Noa Pothoven fue una adolescente neerlandesa que, tras sufrir abusos en su infancia, escribió un libro de autoayuda y terminó decidiendo su propia muerte. No se la concedieron por vía legal. Lo hizo ella misma, lentamente, rodeada de su familia.

Elisa Forcano en 'Zorra dorada'. EF

«Me impresionó la dignidad con la que fue acompañada y la paradoja, ya que no se le consideró madura para morir, pero sí para superar los abusos. Esa contradicción me desgarró», denuncia Forcano.

La creadora aragonesa tradujo el libro de Noa entero. Lo leyó, lo habitó, lo lloró. Y de ahí germinó una pregunta que encendió la chispa de su obra. «Si cada mujer que ha sufrido un abuso se inmolase, ¿quién traería vida al mundo?», junto a otra reflexión: «Si hubiese una montaña de piedras por cada mujer violada se extinguirían los campos».

En estas cuestiones late el corazón de 'Zorra dorada', una pieza que no narra la historia de Noa, sino que la transforma en símbolo, en espejo, en detonante. «Noa fue la semilla. Pero la obra habla de todas. De cada cuerpo que ha sido vulnerado, de cada silencio heredado», de ahí el carácter de autoficción.

El arte como catarsis

La autora e intérprete considera que 'Zorra dorada' carece de cualquier función «moral, ética o política». De hecho, esta pieza nació porque «necesitaba poetizar ese dolor, convertirlo en algo que se pueda mirar sin huir. 'Zorra Dorada' es mi manera de hacer catarsis».

Elisa Forcano en 'Zorra dorada'. EF

La obra mezcla palabra, movimiento, imagen, sonido y luz. Es multidisciplinar, sí, pero sobre todo es orgánica, porque nace del cuerpo. «Trabajo desde lo físico, desde lo emocional. Cada función es diferente. La técnica ya está integrada. Ahora viajo con el público, escucho su energía», mostrando una obra viva.

Los melones que abre la escena

'Zorra Dorada' no busca respuestas, todo lo contrario, las sacude. «¿Por qué la eutanasia solo se concede a las enfermedades físicas?». «¿Por qué la salud mental sigue siendo tratada como algo que puede superarse?». «¿Quién decide cuándo una vida es digna o no de ser vivida?». Estas son preguntas que Elisa Forcano no quiere cerrar, solo agitarlas y exponerlas desde la escena, el cuerpo y la imagen.

Elisa Forcano en 'Zorra dorada'. EF

on la ayuda de Leonora Lax, ayudante de dirección y encargada de la plástica escénica; Pilar Valdelvira, con el diseño de luces; Benigno Moreno, en el diseño de sonido; Víctor Izquierdo, en las proyecciones y la producción; y la música original de Iván Cózar, Pilar Almalé y Benigno Moreno, Forcano ha tejido una liturgia visual donde la belleza y el horror conviven.

Zorra, dorada y la resignificación del brillo

El propio título de esta obra es una provocación. «'Zorra' siempre se ha usado como insulto para las mujeres. Yo quise resignificarlo: darle la inteligencia, la astucia, la libertad. En inglés existe 'silver fox' para los hombres mayores atractivos, inteligentes. Yo quería lo mismo, pero desde lo femenino».

¿Y lo dorado? «Es lo divino, lo brillante, lo que se desea. Noa nunca será una zorra plateada, porque se suicidó con 17 años. Será una zorra dorada», manifiesta Elisa Forcano sobre el título y contenido de esta obra que presentará el jueves en Las Cigarreras.

Elisa Forcano en 'Zorra dorada'. EF
Imagen principal - Elisa Forcano en 'Zorra dorada'.
Imagen secundaria 1 - Elisa Forcano en 'Zorra dorada'.
Imagen secundaria 2 - Elisa Forcano en 'Zorra dorada'.

Esta será otra representación dentro del circuito de 'Zorra dorada'. Es ahí, en cada función, donde la propia Forcano se transforma, al igual que el público. Varios de los asistentes ya han confesado a la autora que «no pueden escapar de la obra, que les sigue resonando durante días, semanas o meses».

Y es que, mientras la luz se apaga en el escenario, cuando tan solo queda el eco de una respiración, el cuerpo de Elisa Forcano -el propio, el de Noa, el de todas- sigue brillando, como si el dolor pudiera tener luz. Porque lo dorado no siempre viene del triunfo, sino de la valentía de mirar lo que duele.

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